Esta mañana, a las doce, varios concejales del Partido Popular hemos visitado el rastro ubicado junto al Pabellón Príncipe Felipe, invitado por la asociación mayoritaria, la que encierra en su seno a la mayoría de los vendedores ambulantes con acta notarial y no con trampas y mentiras escritas en trozos de papel. Y la visita me ha llenado de desolación, puesto que lo que he visto habla de crisis y de hundimiento del mercadillo, de abandono de este colectivo al que se le ha robado el derecho a mantener honestamente a sus familias.
Un proceso vergonzoso que podemos concretarlo con una serie de claves que explican la situación:
1. Hay muchos vendedores que no habían montado su puesto y la mayor parte del mercado estaba sin vendedores, ya que pagan mucho más al Ayuntamiento por ponerlo que lo que venden.
2. Mientras faltaba un 40% de los vendedores, que siempre han estado en este mercadillo de la Romareda, hoy los que sí estaban eran los vendedores de la zona más privilegiada, justo los comerciantes privilegiados a los que se les concedió el puesto a dedo en los mejores sitios, cuando el resto de puestos eran sorteados a los demás sin explicar la razón de que 80 de ellos fueran beneficiados, muchos de los cuales eran los que habían aceptado el chantaje del cambio de ubicación.
3. Todos reconocen que han perdido en ventas casi un 60% desde los tiempos de la Romareda, y todos saben en sus propias carnes que con esa disminución de ingresos no pueden mantener a sus familias y hacer frente a sus gastos o a sus préstamos.
4. Esta situación trágica, en la que el medio de vida de muchas familias se va al carajo, se contempla desde el Ayuntamiento sin mayor atención y solamente manteniendo unos medidas inquisitoriales de control sobre los vendedores. Lo único que les preocupa es amenazar a los que no montan sus puestos con quitarles el derecho a tenerlos, quizá para dárselos a otros amigos.
5. En esta chapuza ni siquiera se han guardado las formas, puesto que parte del mercado se ha colocado sobre un suelo privado, provocando que su dueño levantara un acta notarial para iniciar trámite judicial contra el Ayuntamiento.
6. El equipo de gobierno ha prometido que volverían a la Romareda, cosa que nosotros vemos inviable, que sabemos que no será así, pero que Belloch debería aclarar con mayor precisión, al mismo tiempo que debería retomar el asunto el concejal de mercados que fue separado de este asunto que era competencia suya.
7. Por último, es penoso que no nos contesten cuántos puestos hay, cuántos han concedido ellos nuevos en este nuevo emplazamiento sin pasar por pleno municipal, sin hacerlo público, sin respetar los derechos de los demás, de manera oculta y por razones que nos gustaría saber…
Hay muchas cosas que explicar por parte del Ayuntamiento, pero lo que es más urgente es buscar una solución que evite que muchas familias se hundan en la pobreza, se ahoguen en los pagos a los que no pueden hacer frente, se depriman en la injusticia de sentirse atropellados, hundidos, perseguidos y arruinados por el Ayuntamiento de Zaragoza. Estas personas tienen derechos y el equipo socialista no puede pisoteárselos. Los ciudadanos tenemos la obligación de ayudarles.
Antonio Gaspar, tras la vuelta de vacaciones, decidió convocar una rueda de prensa en un centro municipal en construcción, cuando hubiera sido lo coherente que la convocara en las obras del Seminario, en concreto en esa zona que se hundió el pasado mes de agosto y que es su responsabilidad. No ha tenido la dignidad necesaria para dar la cara, ni ha tenido voluntad de asumir ninguna responsabilidad, ni siquiera ha aprendido que sus caprichos y premuras ponen en peligro muchas cosas, incluso a personas. Una vez más nos ha demostrado que para él todo es un juego en el que no le importa que la ciudad pierda mucho dinero, que los ciudadanos se coloquen en situación de riesgo y que el Ayuntamiento esté quedando como el referente de un ejemplo de mala gestión, de improvisación y de falta de responsabilidad.
El señor Gaspar, rey del urbanismo zaragozano ante el absentismo del alcalde Belloch, ha mentido y está ya descalificado para todo ejercicio público. Todo lo que dice es cuestionable y además demostrable que lo hace con mala fe y con un estilo de hacer política muy propio de las dictaduras más vergonzantes.
Hoy me gustaría hablar de las declaraciones del señor Gaspar -de Chunta-, en la primera rueda de prensa que ofreció tras las vacaciones, respecto del hundimiento del ala este del Seminario. No obstante, en primer lugar, y por aquello de la cronología, prefiero realizar un breve comentario de la actuación de este equipo de gobierno respecto al otro hundimiento, el del Palacio de Fuenclara,
Esta mañana estábamos estudiando los expedientes que demuestran cómo el equipo de gobierno -presidido por Belloch- no ha sabido resolver el problema del ferial en tres años de legislatura, a pesar de haber hecho declaraciones permanentes y anuncios continuados de que se estaban tomando las decisiones correctas. Y estaba con el concejal Pedro Jato, compañero que hace el seguimiento de estos asuntos, cuando éste, con cierta ironía, me ha enseñado un guión en el que quedaba muy claro y preciso cuál era el proceso de actuación del Equipo PSOE-CHA (¿o habrá que comenzar a poner CHA-PSOE?) en todas y cada una de las empresas que han decidido acometer. Felicitándole por su certeza, paso a explicárselo.
Con estas declaraciones, demuestra que no sabe de qué está hablando, que es un patético ejemplo de quien no se entera de nada… Y muestras de su ineficacia y falsedad hay en su distrito de Santa Isabel. Si mantiene esta declaración tendrá que explicarnos a los zaragozanos porqué mintió su portavoz, el señor Gaspar, quien aseguró que se valoró la reducción del plazo para hacer las obras del Seminario y que pagó casi seis millones más de euros.
Ayer martes, día 22,
En los últimos tres años, esta ciudad ha ido alcanzando un nivel de suciedad en las calles que, ciertamente, es incalificable. Primero, por el fracaso de la gestión evidente de los responsables del equipo del alcalde Belloch. En segundo lugar por la falta de interés de los responsables municipales de Turismo, que no han denunciado la situación sabedores del destrozo que hace de la imagen de Zaragoza.
A mí me parece que