Después de oír tantas mentiras y falsedades, muy malintencionadas, al responsable de urbanismo, el ciudadano Gaspar, tuvimos que pasar por escuchar otras tantas mentiras de su compañero de Chunta, el concejal Sr. Martín, quien, por cierto, anunció que en septiembre estudiarán imponer multas a la empresa que hace las obras del Seminario de Casablanca, esa empresa que cobró seis millones de euros más por acabar su pabellón oeste antes del 1 de mayo. Todos sabemos que lo de multar a la empresa es una ‘infantilada’ (que no lo harán, porque siempre la tratan con mucha deferencia y cuidando sus beneficios empresariales), al igual que una serpiente de verano las declaraciones del concejal Sr. Berdié, que dijo que ya estaban haciendo el traslado al Seminario.
Pocos días después, este incondicional servidor de Belloch, se ve descalificado por una Teniente Alcalde socialista, la Sra. Borraz, que atiende la Cultura local y que ahora está de alcaldesa accidental. Esta concejal del entorno del alcalde firma -día 3 de agosto- tres contratos menores, por casi diez millones de pesetas, para adjudicar la tabiquería de las nuevas oficinas y la instalación de la electricidad y las comunicaciones. Se incrementa el precio de este ala oeste del palacio presidencial de Belloch-Gaspar, cosa que anunciaron como imposible los concejales de Chunta, y un día antes de concluir el plazo de la entrega de la obra concluida -prometida públicamente por el señor Gaspar para el 4 de agosto- se están contratando tabiquerías y la electricidad.
No se si el alcalde había decidido que estuvieran los funcionarios con velas y con casco, sin luz, sin teléfonos, sin ordenadores… o, por el contrario, si su responsable de urbanismo había vuelto a mentir a todos los zaragozanos, como ha hecho muchas veces de manera indigna. Ignoro si el señor Berdié habrá patentado su juego (‘Los transportes secretos al ala oeste de la Casa-Blanca’) y tampoco conozco la razón por la que se deja hablar al señor Martín, concejal de Equipamientos, sin decirle que se han firmado cosas como las que ha firmado la señora Borraz.
Y, una última duda: ¿se las han dejado a firmar para que se moje ella, quizás sin darse cuenta, o les ha cogido el toro de la improvisación con la que Gerencia lleva estas obras del Seminario de Casablanca?. En los dos casos, confirmadas las mentiras del protegido de Belloch y confirmado que comienzan a crecer los gastos de las obras del Seminario, tal y como ocurre en todas las obras del señor Gaspar. Muy curioso el tema.