Oposición constructiva

Los correos secretos de Berdié llegan al Seminario de Casa-Blanca

Me causa gran asombro las divertidas declaraciones del concejal Ricardo Berdié, aunque, conociendo su sensatez, sólo las quiero considerar como una forma legitima de hacer méritos estivales para ir en la lista de Juan Alberto Belloch. Dice, el Teniente de Alcalde, que se están realizando traslados desde el edificio de El Cubo hasta el ala oeste del Seminario, es decir, desde la sede del Gerente al ala oeste presidencial de Casa-Blanca. Lo dice, y además lo asegura, cuando los responsables de gerencia anunciaron que serían a partir de los últimos días de agosto. Junto a este enigma, explica que hay un nuevo retraso de la entrega de las obras de esa ala oeste –que debía estar entregada el 1 de mayo pasado– y que este retraso se ha debido a causas “sólidamente fundadas”.

No me queda más que felicitar al señor Berdié por estas declaraciones tan ortodoxas, tan agraciadas, tan clarificadoras y, en suma, tan sugerentes y oportunas. Sus palabras llenan de aliciente el verano zaragozano invitándonos a buscar a los correos, o quizá a las caravanas secretas, que salen del Cubo hacia el ala oeste de Casa-Blanca, incluso a proponer que al que los encuentre le den un premio. Y ese premio, ¡por favor!, debería consistir en explicarle las razones “sólidamente fundadas” para que estos señores de la Gerencia, que tantos desplantes le han hecho al señor Berdié, hayan tirado por la borda casi seis millones de euros de los zaragozanos.

No me cabe duda que, en algún envío cifrado, igual se incluyen las hojas del diario de la obra de esta ala presidencial, en la que hablaban desde hace meses que los forjados no resistían y que las estructuras no aguantaban. Hojas que nos ocultaron a nosotros y a los funcionarios. Tampoco podrían dejar de estar los planos de los árboles destrozados con las palas e, incluso, los planos del aparcamiento que se metió trece metros hacia las casas hechas. Y es posible que haya alguna reflexión de lo qué se podía haber hecho en el Parque Primo de Rivera con los cinco millones y medio de euros tirados y regalados.

En todo caso, el verano zaragozano cobra especial aliciente con este juego de “Descubra al espía que va al ala oeste de Casa-Blanca” que ha puesto el señor Berdié en el mapa del estío municipal, en el mapa que se escribe con el cálamo de quien construye las inoportunidades.

Por cierto, y hablando de mapas, no hay que dejar de buscar el mapa de otra noticia dada por este aplicado concejal. Según dice don Ricardo, tendremos que buscar el mapa de unos elementos secretos que dicen explicaba así: “En la estructura han ido apareciendo elementos que la empresa ha tenido que ir descubriendo”.

Claro, claro, claro…