Hoy por la mañana, a las diez, una zona del Seminario de Casablanca se ha venido abajo, agrietándose la fachada y produciendo un destrozo considerable que, gracias a Dios, no ha supuesto ninguna desgracia personal. Esta es la mejor noticia: que no hay daños a personas, aunque hoy mismo iban a entrar a trabajar unos veinte operarios en esa zona, tal y como contaban en la obra cuando yo he ido a visitarla esta mañana a eso de la una. Todo esto debemos saberlo, para tener claro que la brutal presión puede acabar en una tragedia. Una grave tragedia porque el equipo de gobierno viene demostrando que no le preocupa la seguridad de nadie, sólo su lucimiento personal al precio que sea.
Con el colapso sufrido por esta zona del edificio, que a juzgar por la fachada agrietada habrá que pensar en derribar, se confirma que no estábamos equivocados cuando llamábamos la atención sobre los problemas estructurales que tenía el edificio. Antonio Gaspar, apoyado por su protector -el alcalde Belloch-, nos mintió y nos ocultó la información que tenía sobre esta situación. Pero, nosotros teníamos constancia de que esto era así y seguimos exigiéndole que explicara a la ciudad si había problemas. Y Gaspar, responsable del urbanismo zaragozano por delegación del alcalde Belloch, continuó mintiendo a la oposición, a los ciudadanos, a todos.
Desde que estalló el problema Romareda, gestionado por el equipo de Belloch con una metodología que la Justicia considera discutible y nada ajustada a la legislación vigente, los concejales de Chunta -incluido el señor Martín y la señora Gállego, que han sustituido al alcalde en vez de los concejales socialistas- nos han seguido mintiendo hasta hoy. Hay multitud de textos escritos y declaraciones que nos avalan, llegando incluso a anunciarnos que el 4 de agosto estaría terminada el ala oeste -de su palacio casablanquino-, sólo que el día antes de entergarlo para que lo ocupen los funcionarios salen las contratas de la tabiquería y de conducciones… sin olvidar que Berdié anunció que ya estaban haciendo el traslado. Supongo que no habrán llevado las cosas virtuales -en traslado secreto- a la zona derrumbada…
El despropósito ha culminado esta mañana, dándonos la razón a las continuadas llamadas de alerta que hemos ido haciendo en los últimos meses. A estas llamadas el señor Gaspar -protegido del alcalde Belloch- contestaba diciendo que, desde la oposición, lo que queríamos es que no se hiciera nada. Pues aquí lo tiene amigo, aquí queda claro que usted es el mentiroso, que usted es el irresponsable, que usted es el que está jugando con el dinero de los zaragozanos, que usted es el que no tiene respeto a nada ni a nadie, que usted es el que no quiere que esta ciudad salga adelante como una ciudad civilizada y moderna… Aquí ya no cabe duda que ustedes son los mentirosos.
No confío nada en que se imponga el sentido común, sobre todo porque este equipo de gobierno no quiere más que boato para intentar ocultar tres años de no hacer nada. Fíjense si es triste su reacción que, en la rueda de prensa que hablan de la catástrofe acaecida, la Teniente de Alcalde anuncia que hará una inauguración del ala oeste dentro de siete días. Sin palabras ante tal estupidez. Supongo que la inauguración se la pagarán los fabricantes de los cascos con los que accederán al trabajo los funcionarios. Claro está que, estos funcionarios -para ellos solamente gente a su servicio-, no les han importado nada de nada.
Para terminar, sólo les diré algunas pinceladas más, quizás el mejor resumen de toda esta falta de respeto a la oposición, a los funcionarios, y a los ciudadanos de Zaragoza.