Hoy, Día de los Santos Inocentes, este blog cumple su sexto aniversario y lo hace con la convicción de que ha sido un tiempo generoso, educativo y fructífero. La amenazada inocencia que conmemora la Iglesia en el dia de hoy, es algo que ha estado recorriendo las letras de estas páginas, infundiendo reflexiones y posibilitando encuentros, construyendo momentos inolvidables. Por eso, seis años después, tengo que reconocer que he tenido la dicha de vivir las apasionantes aventuras de conversar con todos los rincones del planeta; de sentirte mirando por una ventana al mundo que, al final, es un espacio de encuentro en el que compartir no sólo conocimiento, sino también sueños y tristezas, ilusiones y esperanzas. Así, sobrepasados los dos mil doscientos días, camino de los siete años, tan sólo puedo agradeceros vuestra colaboración y compañía virtual, convencido de que hay un vínculo inalterable entre la creatividad y el progreso, entre la cultura y la construcción del futuro que, únicamente, se puede realizar entre todos. Por eso, por todos, por los que pueden enseñarnos tantas cosas, por los que podemos compartir algunas pocas, estaremos en este privilegiado espacio en el que miramos hacia el futuro, desde la vanguardia que es un proceso de fe en el progreso, porque nadie puede amar la Historia si no la entiende como las raíces que dan savia a ese fluir de las ramas que suben al cielo, que construyen la vida cada mañana.
FELIZ NAVIDAD PARA TODOS
PINTORES DE ACADEMIA
El martes 29 de noviembre de 2011 me tocó inaugurar como Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, la exposición que -en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad de Zaragoza- se exhibe en las salas del Palacio Montemuzo y que tiene como razón de ser el recorrido por el arte de las tres últimas décadas del arte aragonés a través del quehacer de los académicos honorarios, numerarios y correspondientes de esta Real Corporación fundada a finales del siglo XVIII y en la que estudió dibujo el genial Goya. Hay que agradecer su gestión como Comisario de la muestra al académico don Pascual Blanco y el texto del Catálogo a la señorita Bueno. Para aviso de caminantes, permanece abierta en la sala de la Calle Santiago de Zaragoza, en la sede del Archivo Municipal de Zaragoza, junto al Pilar, hasta finales de enero del 2012.
ATARDECER SOBRE EL CASTILLO DE LERÉS
La verdad es que son hermosos los atardeceres en las tierras del Pirineo, sobre todo en esas llanuras de Orna de Gállego e incluso de Ipiés, en las tierras en las que el abad Banzo de Fanlo se preocupó en plantar viñas siguiendo las indicaciones del buen rey Ramiro I de Aragón. Al horizonte, por encima del Castillo de Lerés donde vive mi buen amigo el Señor de Lerés, Antonio Otín, el cielo se abre en un impresionante juego de luces y sombras, de grises y de azules, que componen el óleo de la vida de esta tierra, el óleo que preludia el frio atardecer de la Navidad vivida en torno a los hogares de anchas campanas y de recios troncos traidos de las orillas del río… Navidad está a la esquina de nuestra calle, Navidad sobre el Serrablo, Navidad en nuestra retina, Navidad en el alma. Buen mes. Buena Navidad.
NACE EN JACA EL OBSERVATORIO JACOBEO
El pasado 25 de noviembre, por la tarde y en los salones públicos del Excmo. Ayuntamiento de Jaca se firmó el acta de constitución del Observatorio Jacobeo que es una gran apuesta de las ciudades y de
sus amigos jacobeos por el Camino. El texto que firmaron los representantes de Santiago, Burgos, Astorga, Logroño o Jaca, es suficientemente importante como para que les transcriba los tres últimos párrafos donde queda claro lo que es y significa esta apuesta. Allí nos decían que «En esta tarea queremos sentar las bases en esta reunión de Jaca, recuperando la idea que ha hecho posible una nueva época en el espíritu jacobeo, apostando desde el encuentro de nuestras ciudades por un Observatorio del Camino, un Observatorio que sea espacio de memoria para todo lo que sabemos y hacemos, al mismo tiempo que espacio de futuro ofreciendo modelos de acercamiento a las ciudades y a sus valores civilizadores.
Este sería el inicio de una gran época, un tiempo de colaborar en el desarrollo de las sociedades, el momento en el que las ciudades serían el motor del Camino y el Camino sería el motor de las ciudades. Por fin, podríamos hablar de un Camino de Santiago y no un Camino a Santiago.
MIS CONFERENCIAS EN EL MES DE NOVIEMBRE
No quiero que estas líneas sean como una excusa para justificar que durante el mes de noviembre no
he incorporado a estas páginas ni una sola referencia, ni siquiera tengo voluntad de plantear una disculpa por ello. Solamente quiero compartir con vosotros, que me concedeis el honor de caminar juntos en esos momentos en los que nos unen las palabras, un mes complicado de trabajo cientifico y de presencias en la sociedad civil a la que todos los investigadores y profesores estamos obligados a atender. Desde que abandoné el mundo de la politica, pues yo soy de esas personas que desde muy jóvenes gozamos de la libertad de tener un trabajo ganado con nuestro esfuerzo, de esas personas que tuvimos la suerte de implicarnos en un trabajo intelectual y educativo, han sido muchas las asociaciones, colectivos, instituciones de todo tipo y color, que han demandado mi presencia para hablarles de los orígenes del reino de Aragón a los que he dedicado muchos años de mi vida en la libertad y la independencia del profesor. Noviembre ha sido un buen ejemplo de ello, ejemplo que se repite en diciembre y ejemplo que ya tiene muchas tardes ocupadas en enero del año próximo. Pues bien, en este mes de noviembre
he hablado de la dimensión creativa y el aragonesismo de José de Calasanz, el gran santo aragonés que puso en marcha la enseñanza universal y gratuita. Lo hice en las salas cargadas de historia de su Santuario en Peralta de la Sal. Escolapia fue también la cita en el Colegio Ruiseñores de Zaragoza, donde a sus profesores les planteé la reflexión de la dimensión religiosa del arte desde el mundo prehistórico-cada vez más estudiado- hasta esa visión de la cruz que tuvo san Juan de la Cruz. En Huesca, con esa dinámica Asociación del Castillo de Loarre, recuperamos el mundo, la esperanza y los sueños, de las gentes que lo idearon, lo construyeron y lo abandonaron a finales el siglo XI. Y en Jaca convivimos con los alcaldes y concejales de cultura de algunas ciudades del Camino de Santiago para vivir una mesa redonda en la que reivindicamos la importancia de pasar de un camino a Santiago a un camino de Santiago construido en el camino de las ciudades, en la Europa de las ciudades, desde ese Observatorio Jaciobeo que se creó en Jaca y a cuya firma asistí como testigo por deferencia que agradezco de la propia ciudad de Jaca y de la asociación de Amigos del Camino de Santiago. Como ven, las cosas sin tiempo se amontonan pero eso nos anima a construir el tiempo de las cosas. Y seguimos adelante, viviendo, gozando, disfrutando, comunicando y compartiendo a ras de suelo, desde la realidad del día a día, desde la necesidad de esperanza que tenemos los ciudadanos.
TODOS LOS SANTOS
Desde el comienzo de los tiempos los cristianos celebraron a esas personas que perdieron la vida en las brutales persecuciones de un Imperio Romano que temía a los cristianos, por miedo a que su pasión por la dignidad del ser humano acabara hundiendo el sistema esclavista en el que se levantó el poder de Roma. A ellos, gentes y gentes, se les dedicó un día que era el de Todos los santos que habían pasado la puerta que lleva a la eternidad. Cuando el papa Grgeorio III, en los años mediados del siglo VIII consagró la Basílica de San Pedro a todos los santos y decidió fijar su aniversario el 1 de noviembre, las persecuciones quedaban lejos y el cristianismo se extendía por los paisajes de Europa creando civilización y progreso.
Eran los tiempos de la construcción de ese mundo eclesial que acabaría extendiendo la celebración del día 1 de noviembre a todo el mundo, a mediados del siglo IX, por voluntad del papa Gregorio IV. Eran los tiempos de un nuevo mundo que comenzaba a construirse desde los monasterios que recuperaban la cultura clásica… Hoy han pasado muchos años pero continúa la humanidad celebrando esa fiesta de todos los santos, el pórtico a la fiesta de los fieles difuntos, los días de recordar a los que se han ido y duermen en la paz de esos cementerios que ya se han hecho paisaje, mientras el tomillo y las margaritas inundaron sus márgenes y construyeron la vida de cada primavera sobre la muerte de cada otoño.
LA FIESTA DE LOS FIELES DIFUNTOS.
Hoy es el día de los Fieles Difuntos y la Iglesia se pone a rezar por aquellos que han fallecido, por todos aquellos a los que quizás nadie reza y nadie recuerda. Hoy es el día de los que su nombre ha caído en el olvido terreno y van camino de Dios, de los que vivieron a ras de suelo y un día inclinaron su cuerpo hacia esa tierra que contempló sus alegrías y sus tristezas, que supo de la fuerza de su brazo o de la firmeza de su paso. Hoy la liturgia los recuerda con cariño y nosotros tenemos que recordar al hombre que creó la fiesta, que entendió que cuando la memoria histórica se diluye en el fluir de la vida material debe surgir el sentimiento del recuerdo en el calor de la vida espiritual. Fu el abad Odilón de Cluny, el quinto abad de la poderosa abadia benedictina de Cluny que vivió en la segunda mitad del siglo X y que fue activo y trabajador. Este pequeño hombre, delgado y nervioso, callado y enérgico, creó en el entorno del año 1000 la Fiesta de los fieles Difuntos, el 2 de noviembre, y la famosa Paz de Dios que
salvó la vida a tantas personas que corrieron a buscar la protección de las iglesias… Odilón, monje y abad, daba con ello un paso de gigante en la construcción de un mundo más humano, pero aun habría miles de atardeceres hasta que los niños abrieran los ojos a un mundo mecido por la libertad y el respeto humano. Y lo mismo pasó con la festividad que los monjes la celebraron desde los inicios del siglo XI, pues sería Benedicto XIV el papa que la declaró oficialmente como fiesta cristiana, en el año 1748, autorizando a que los curas celebraran este día tres misas: la primera por sus intenciones, la segunda por el Papa y la tercera por las almas del purgatorio.
EL COMEDOR DE UNA CASA ROMANA DE ZARAGOZA
En las excavaciones que se han hecho en la calle Añón salió una casa romana de mediados del siglo I antes de Cristo, por lo que se ha podido reconstruir en el Museo de Zaragoza el comedor de esa casa romana, que recibía el nombre de Triclinio porque en él estaban los lechos o divanes en los que, sobre colchas, se reclinaban los romanos para comer. Estos triclinios se colocaban tres por lado, dejando el cuarto lado de la habitación libre para el servicio. La colonia de Caesaraugusta era la ciudad más influyente del valle medio del Ebro y fue fundada en el siglo I antes de Cristo sobre la vieja ciudad ibera de Salduie.
EL ROSARIO DE CRISTAL DE ZARAGOZA
Hoy sale el Rosario de Cristal que recorre las calles de Zaragoza, en un itinerario absurdo y poco pensado, poniendo imagen a uno de los actos religiosos más brillantes de las fiestas de Pilar. La Cofradía del Santísimo Rosario de Nuestra Señora del Pilar, fundada en 1889, decidió mejorar la procesión que celebraban dotándola de una colección de faroles que serían llevados por los fieles en lugar de las tradicionales hachas, velas y estandartes usados hasta entonces. Los faroles simbolizarían cada una de las partes de la oración del rosario que los devotos iban rezando, y esos faroles serían realizados por el arquitecto municipal Ricardo Magdalena que, en una primera fase, hizo los faroles correspondientes a los Padrenuestros, Avemarías, Glorias y Letanía, dejando para la segunda a los quince misterios, más grandes y monumentales que los anteriores, construidos para ser transportados sobre carrozas. Los primeros faroles salieron a la calle el 12 de octubre de 1889 y todo completo en 1890, año en el que la procesión se trasladó a la tarde del día 13 de octubre y se bautizó como “El Rosario de Cristal”. Como podemos ver, la procesión personifica un rosario, en el que las cuentas han sido sustituidas por faroles de cristal. Y sobre todo celebrarlo y disfrutarlo, incluso en esta tarde en la que habría que dar el nombre del cerebro o de la cerebro que ha diseñado el trayecto para borrarlo al modo romano de la damnatio memoriae o “condena de la memoria”. Bueno, el Rosario seguirá adelante aunque algunos o algunas le quieran poner trabas y marginarlo en el festejar de la ciudad.
