He leído en las últimas horas una noticia deprimente, una mala noticia que se refería a nuestro aeropuerto de Zaragoza, a ese espacio que las administraciones públicas no acaban de poner en marcha y que es el gran reto para esta ciudad. Si queremos tener un buen futuro, un desarrollo acorde con las necesidades de comunicación de una ciudad moderna, es absolutamente necesario que potenciemos el aeropuerto de Zaragoza. Y ese será uno de los puntos que plantearemos en el programa con el que el Partido Popular acudirá a las elecciones municipales.
Por eso, nosotros, que consideramos indispensable el despegue del aeropuerto civil -como un espacio de comercio y como una terminal activa para pasajeros-, estamos molestos porque se ha dejado que el aeropuerto de nuestra ciudad pase de ser el quinto en la clasificación de aeródromos peninsulares a ocupar el puesto NOVENO, por detrás de Sevilla, Alicante, Málaga y Bilbao que nos adelantan.
Por cierto, esas ciudades son algunas de las que han recibido el apoyo económico del gobierno de España para tener metro subterráneo. Mientras esas ciudades reciben el dinero suficiente, a su compañero socialista -al alcalde Belloch- el gobierno de Rodríguez Zapatero le da sólo para poner un tranvía. Migajas para contentar a una ciudad que ellos –apoyados por las administraciones socialistas de aquí- también han perjudicado en su aeropuerto. ¿Qué más nos piensan hacer mientras estemos en manos de estos socialistas que parece que se han propuesto convertir a Zaragoza en la decimosexta ciudad de España?
Y no hay que olvidar los datos y la evidencia. El aeropuerto de Zaragoza ha perdido un 37% de mercancía en este año 2006, pero conviene recordar que en el año 1998 –gobernando el Partido Popular en todas las instituciones- en el aeropuerto se operaba un 81% más de mercancía que en este momento. Las cifras son evidentes y queda claro que ellos no quieren el desarrollo de este espacio de comunicación, quizás porque prefieren mantenerlo como un rincón de aterrizaje de sus avionetas oficiales, con una torre de risa y sin medios.
Con estos antecedentes y constatada su nula preocupación por Zaragoza, tiemblo al imaginarme lo que harán con ese centro logístico que prometen para el 2008, que ni siquiera lo han empezado y que tampoco tiene los estudios necesarios para incardinarlo en la operación de la recuperación del aeropuerto civil, para los pasajeros, para las personas, para los zaragozanos… Para todos esos que estos señores olvidan cada vez que promueven algo. Ya está bien de mentir, de engañar y de menospreciar a esta ciudad.
Me causa gran asombro las divertidas declaraciones del concejal Ricardo Berdié, aunque, conociendo su sensatez, sólo las quiero considerar como una forma legitima de hacer méritos estivales para ir en la lista de Juan Alberto Belloch. Dice, el Teniente de Alcalde, que se están realizando traslados desde el edificio de El Cubo hasta el ala oeste del Seminario, es decir, desde la sede del Gerente al ala oeste presidencial de Casa-Blanca. Lo dice, y además lo asegura, cuando los responsables de gerencia anunciaron que serían a partir de los últimos días de agosto. Junto a este enigma, explica que hay un nuevo retraso de la entrega de las obras de esa ala oeste –
He escrito en varias ocasiones sobre la fiesta de San Lorenzo, ese
Hoy, día 10 de agosto, las calles de la capital altoaragonesa están ocupadas por la procesión que mantiene la Real Cofradía de Caballeros de San Lorenzo, por las gentes que se sienten vivas y dichosas de ser aragonesas y oscenses. Y, mientras tanto, los que estamos lejos cerraremos los ojos llevándonos un ramo de albahaca a los labios, rememorando sabores, olores y
No hace falta recordar que desde 1866 existe en América del Norte una 
Hace unas semanas vino a Zaragoza la Secretaria Ejecutiva de Política Social y Bienestar de nuestro partido, Ana Pastor, y compartió con algunos colectivos una jornada en la que los populares aragoneses nos planteamos la
Acaba de aprobarse el Catálogo de bienes protegidos de esta ciudad de Zaragoza, lo cual es algo que debe llenarnos de alegría y de tranquilidad. Pero, sabemos que se trata de un documento que todavía se aprueba de manera provisional, puesto que quedan por cumplir algunas prescripciones que hace el Gobierno de Aragón sobre restos arqueológicos o sobre la situación del Teatro Fleta.