El pasado miércoles, 25 de noviembre de 2009, tuve el privilegio de poder asistir a la lectura del discurso de ingreso del Ilmo. Sr. Don Wifredo Rincón García, académico de número y miembro de la Junta de Gobierno de esta Real Academia de San Luis, en la Real Academia matritense.
Fue una acto solemne, dentro del más exquisito ceremonial de las Reales Academias, en el que pude comprobar dos cosas: la importancia de los escudos heráldicos en el conjunto de las capillas del Templo Metropolitano del Pilar, tema sobre el que disertó el nuevo académico; y el notable grupo de aragoneses que ocupan algunas medallas de esta Real Corporación madrileña. Presididos por el Excmo. Sr. Don Jaime de Salazar y Acha, allí estaban el vicedirector que también es aragonés por nacido en tierras turolenses, Ilmo. Sr. Don Manuel Fuerte de Gilbert, Barón de Gavín, el director honorario, Excmo. Sr. Don Faustino Menéndez Pidal, nacido en Zaragoza, y a este grupo de aragoneses hay que añadir al zaragozano Ilmo. Sr. don Fernando García Mercadal, actual censor de su Junta de Gobierno, y al académico Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez, profundamente relacionado con tierras aragonesas, que fue el que contestó el discurso de ingreso hablando de la larga trayectoria intelectual del doctor Rincón.
Fue un testimonio más de la importante presencia de los aragoneses en el mundo del pensamiento y de la cultura en la capital del Reino de España, pues sin dudar la famosa Torre de los Lujanes, situada en la Plaza Mayor, tenía ecos aragoneses donde no faltaban conocidos eruditos aragoneses como el doctor Baso Andreu, el profesor Escarpín de Biescas o el académico Cremades de Roda. Felicidades al profesor Rincón, buen amigo y compañero en la Real Academia de Bellas Artes de San Luis.
El lunes por la tarde asistí, en la hermosa Iglesia de San Miguel de Zaragoza, al aniversario de la muerte de Domingo Figueras, ese zaragozano ilustre que recibió la Medalla de Plata de Zaragoza por todos sus afanes y sus trabajos en pro del mundo procesional que vive y se desarrolla en torno a Nuestra Señora del Pilar, en torno a la Sangre de Cristo y su procesión del Santo Entierro y, por supuesto, en torno a los rasgos de identidad aragonesa.
El pasado 14 de abril pudimos asistir -en el
… y, por eso, es un buen día para disfrutar de esta tierra que nos ha visto nacer, de este Aragón al que tanto debemos, de esta comunidad que tanto ha aportado al mundo;
Este viaje que me permitió volver a compartir un rato con mosen Regino Alastrué, lo he realizado para acercarme a Siresa con el fin de participar en el redaje de un programa de Informe Semanal, en el que me habían pedido colaborar como estudioso del Patrimonio Cultural. Un informe que hablará de Eric el Belga y los robos que realizó en tierras altoaragonesas entre los meses de agosto y diciembre de 1979, comenzando con las tablas de San Pedro de Siresa y concluyendo con el destrozo que se cometió en la antigua catedral de Roda de Isábena, resultado del cual se produjo la destrucción y el despiece de la Silla de San Ramón, un atentado al arte y al sentido común que yo nunca le podré perdonar ni como ciudadano ni como estudioso del arte, aunque otros responsables le hayan podido perdonar, supongo que solamente guiados por la caridad evangélica.