Supongo que puede extrañaros el hecho de que hoy traiga a estas páginas esta referencia culinaria. No penséis que se debe a alucinaciones provocadas por la dieta que me ha dejado en la mitad, ni siquiera a un ataque de frivolidad. Lo hago porque es un buen camino para atajar el sendero de la tristeza que nos inunda cuando mueren amigos y además jóvenes, y además por ser una incursión más en ese campo de la historia que me apasiona y, cada vez más, echo de menos. Bueno, voy a contaros que he leído alguna cosa que respondía a mi curiosidad por saber el origen de la tortilla de patata, tan rica para todos como prohibida para algunos, entre los que estoy yo. Os diré que un científico titular del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, llamado Javier López, publicó hace años y reeditó recientemente un libro titulado ”La patata en España. Historia y Agroecología del Tubérculo Andino”.
Pues bien, en este libro se cuenta que fue en los fogones extremeños de Villanueva de la Serena donde pudo cocinarse la primera tortilla de patata española de la historia. Lo dice un documento escrito por Joseph de Tena Godoy y Malfeyto, del 27 de febrero de 1798, y publicado en el número 85 del “Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos”. Todo puede ser, pues explica este investigador del CSIC que Joseph de Tena fue un personaje real en esta comarca de La Serena, pues opositó a una capellanía en la Capilla del Santísimo Cristo de La Inspiración en la iglesia de Villanueva.
Y dicho esto, reitero como decía en el Facebook de hoy, que no obstante las enciclopedias reconocen como primera referencia a la tortilla de patata una cita del «Memorial de la ratonera», dirigido a las Cortes en 1817, en él que se explican las míseras condiciones en las que viven los agricultores navarros de la montaña en comparación con los de la Ribera. En ese memorial se explica que se lucha contra la miseria incluso con «…dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos mezclando patatas, atapurres de pan u otra cosa…».
Como puede verse es un tema curioso, así que si quieren ampliar láncense al mundo de Internet y a buscar las referencias que les he dado. Y si no les apetece mejor, así podrán disfrutar de este hermoso paisaje navarro de Tierra Estella o recrear la vista en la iglesia extremeña del pueblo que dejó la más antigua constancia escrita por obra de los curas, párrocos y clérigos que han sido fundamental en el desarrollo y progreso material de este país, pese a quien pese.
Hoy, día 9 de enero, el santoral celebra la memoria de una santa cordobesa bautizada como Lucrecia, aunque en otros calendarios su fiesta se lleva al 15 de marzo e incluso, si es la otra santa Lucrecia de Mérida, al 23 de noviembre. Y en esta complicada andadura lo que parece más seguro es que en este mes de enero celebremos a la santa mártir bautizada por san Eulogio de Córdoba y que vivió en la capital del emirato a mediados del siglo IX. Cómo era hija de musulmanes y ella se había convertido al cristianismo fue decapitada y arrojada al Guadalquivir, aunque su cuerpo acabaría en tierras de Oviedo. Así que felicidades a las que lleven este nombre, aunque al recordarlo no sea el perfil de una santa lo que nos viene a la memoria, sino el de Lucrecia Borgia que murió en 1519 –a los 39 años- después de una vida azarosa que la convirtió en una leyenda con ese anillo que dicen estaba hueco para albergar el veneno con el que despedía al otro mundo a sus enemigos, o con su primer marido que –para salvar su impotencia sexual- dicen acabó divulgando el bulo de que se acostaba con su padre el papa Alejandro VI, con el famoso papa valenciano Rodrigo de Borja. Lo que era cierto era la intensidad con la que vivió esta afamada dama, de buen parecer, que bien pudo tener esa imagen que nos dejó pintada Bartolomeo Veneto.
Como dice una buena amiga, ¡que deprisa pasan los años!. Y tiene razón puesto que aún recordamos el inicio de este año que despedimos esta noche como si fuera ayer. Por ello, la única reflexión que me viene a las manos es la de aconsejar que es muy conveniente que nos planteemos la vida en función de las gentes que amamos, de aquellos a los que queremos, de esos que saben apreciar el gesto cercano y la sonrisa entrañable. Los demás, hay que dejarlos en paralelo, esperando que caminen en la paz de Dios para que sobre ellos pueda ejercer Su influencia como lo hizo con Saulo de Tarso, el gran Pablo, si ese es el designio del Señor.
Mañana será el día 29 de diciembre y el calendario marca que es el día de los que se llaman David y, en consecuencia, de todos aquellos que han sido bautizados con las versiones griega y romana de este nombre. Es decir, mañana 29 celebran el santo los David, Agapito, Erasmo y Amado. A todos ellos felicidades. Por cierto, recordamos que el rey David, cuyo nombre en hebreo significa “amado”, conquistó Jerusalén, dejó el trono a su hijo Salomón, fue un gran poeta y derribó al gigante Goliat de la famosa pedrada que todos conocemos. En ese momento, el que fuera un adolescente dio fin a su oficio de pastor para comenzar su andadura para ser el rey de Israel.
En la historia del arte hay una serie de temas que constituyen un mundo aparte, unos por su singularidad y otros por la delicadeza o el mimo con que siempre fueron tratados. Uno de ellos fue conocido como “Virgen de la leche”, que no es otra cosa que la escena en la que vemos cómo 
Hoy, 23 de diciembre, se celebra el aniversario del nacimiento de