El 7 de junio de 1926, hace ochenta y cuatro años, cuando iba a arezar a la iglesia de San Felipe Neri, murió el genial arquitecto Antonio Gaudí atropellado por un tranvía, cuando cruzando la Gran Vía de las Corts Catalanes
pretendió recular para que evitar que lo atropellara sin darse cuenta que a su espalda venía otro que le produjo daños mortales en las costillas y en la cabeza. Las ropas viejas y gastadas del arquitecto hicieron que ningún barcelonés pusiera atención en el atropello de un indigente, que permaneció en el suelo buen rato y que sólo fue retirado de allí y llevado al Hospital cuando pasó un Guardia Civil, que fue el único que lo atendió. Tres días después ese indigente atropellado en Barcelona, al que nadie asistió, moría en el Hospital de la Santa Cruz. Hoy, ochenta y cuatro años después la sociedad que siguió caminando ante sus harapos manchados de sangre, ha parado la historia para reconocer que este arquitecto catalán, hijo de unos caldereros, ha alcanzado la gloria y hasta el Santo Padre ha acudido a su templo, a su basílica, a su sueño, para proclamar que hubo un hombre que supo hacer una obra que, hecha por los hombres, se convirtió en una hermosa alabanza a la Sagrada Familia que seguro que hoy, por encima de todo, sonreía con ese anciano de Reus cuya tumba fue profanada en la Guerra incivil del “treintayseis”. Triste ingratitud humana, cambiante y caprichosa
SUGERENCIA 28.JORGE COCI IMPRIMIENDO EN ZARAGOZA
Os adelanto una efemeride del lunes 8 de noviembre ya que esta seman
he puesto pocas. Y os digo que lo que celebramos el lunes no es exactamente que hace 479 años en la ciudad de Zaragoza hubiera un importante núcleo de impresores, que la convirtieran en una de las ciudades pioneras en la impresión de libros. Lo que queremos recordar es que uno de ellos culminó el 9 de noviembre de 1531 la impresión del Misal Zaragozano, uno de los textos más famosos de los inicios de la imprenta en España y que no era otra cosa que el misal que se utiliza en la iglesia zaragozana con todas las particularidades propias. El impresor que acaba de imprimir este misal es Jorge Cocci, un alemán que había llegado –desde las tierras donde se inventó la imprenta- a Zaragoza a finales del siglo XV. En su imprenta zaragozana imprimió ceca de trescientos libros, en los cuales nos encontramos siempre esa pasión que tenía por mezclar dos tintas –rojo y negro- y por decorarlos con preciosos grabados que imprime con planchas de madera. Fue uno de los grandes impresores españoles, uno de los primeros, pero también fue un buen zaragozano que quiso acabar enterrado en la capilla que había construido en Santa Engracia para enterrar a su mujer, la hermana de un boticario zaragozano llamada Isabel Rodríguez. Por cierto, les diré que el inventor de la imprenta fue un sacerdote alemán de nombre Juan Gutemberg que comenzó a trabajar con un préstamo y con la ayuda y el control del sobrino del prestamista, Peter Schofer, el cual lo acabó echando a la calle y dejándolo vivir de la caridad pública mientras él se enriquecía con el invento del pobre cura. Ocurre en todos los tiempos.
SUGERENCIA 27. EL JUSTICIA SE ENFRENTA A FELIPE II
El 8 de noviembre de 1591 el justicia Juan V de Lanuza, de 27 años, salía de Zaragoza al mando de dos mil hombres, dispuesto a impedir la
entrada o invasión de las tropas del rey Felipe II al reino de Aragón. El rey castellano estaba dispuesto a no consentir que en el reino que había heredado de su bisabuelo Fernando el Católico se permitieran ponerle trabas, discutir su autoridad y –mucho menos- alegar que en este reino y en estas tierras había que acatar lo que decían los fueros aragoneses por encima de la voluntad del rey. El Justicia cuando marcha a la frontera con Castilla, para hacer frente a los soldados castellanos que están saltando la frontera aragonesa está haciendo lo que tenía que hacer, cumplir con su deber y ajustarse a lo que había jurado defender. Por eso, hoy lo recordamos marchando a defender los fueros, iniciando una defensa militar que le costaría la vida porque Felipe II no estaba dispuesto a consentir que los aragoneses apoyaran a su secretario Antonio Pérez que huyó de la corte, acusado de un asesinato que quizás le había ordenado hacer el mismísimo rey. Por ello el 8 de noviembre las citadas tropas de Felipe I cruzaron la frontera y el 12 del mismo ocupaban Zaragoza, sin encontrar resistencia. Pero, el que iba a salir peor era el Justicia Mayor de Aragón que además sólo llevaba tres meses en el cargo y al que las autoridades zaragozanas dejaron sólo, de manera cobarde y dramática.
SUGERENCIA 26.ZARAGOZA EN LOS INICIOS DEL CINE
Era el año 1899 y Eduardo Jimeno Correas se ha subido a una escalera de dos hojas y se dispone a filmar la que durante mucho tiempo se
consideró como la primera película filmada en territorio español. Si hoy es la segunda, poco nos importa pues la importancia del hecho es que un administrativo del Ayuntamiento de Zaragoza llamado Eduardo Jimeno Correas se ha convertido en el realizador, operador, fotógrafo, y empresario más importante de la prehistoria del cine español. Nacido en 1870, este personaje innovador y moderno quedó prendado por el cine y decidió abrir en la Paseo de la Independencia el primer Salón de cine en Zaragoza y además de permitir a los zaragozanos de finales del siglo XIX contemplar las primeras películas que se rodaron en Francia, pasó a la acción y decidió filmar él mismo lo que ocurría a su alrededor. Para ello, como les decía, agarró la escalera y se colocó en ella frente a la puerta de la Basílica del Pilar a esperar que las gentes salieran de misa de doce. Y allí se montó y bien montada, las gentes se vieron sorprendidas y acaso intuyeron que estaban escribiendo un capítulo fundamental de la historia del cine español. Acabada la filmación, Eduardo Jimeno se marchó a un pequeño laboratorio que tenía en la Posada de las Almas y rebeló la cinta. La ciudad pronto conoció la realidad del fotógrafo subido a la escalera y dicen que fueron inmensas las filas de gentes que acudían a la sala del Paseo de la Independencia para verse salir de misa de doce. Y este acontecimiento es el que recuerda una escultura en la plaza Ariño, porque ya saben que en esta ciudad somos así de estrafalarios: si esto ocurre en la plaza del Pilar ponemos la escultura que lo recuerda en otro lugar… En fin, ya saben algún sensato responsable debería remediar esta majadería. Y como dato el gran protagonista murió el año 1947 en Madrid, ya como empresario de una barraca de feria y de salones de cine.
SUGERENCIA 25. MUERTE DEL TORERO DE RICLA
El 4 de noviembre de 1967, tal día como hoy, murió el torero «Gitanillo de Ricla» y como fue un aragonés que destacó en su tarea, es justo que lo
recordemos. A veces, el paso del tiempo es tan rápido que nos da la sensación de que estamos hablando del remoto pasado. Y eso nos ocurre cuando recuperamos la memoria de Braulio Lausín López, un torero del lugar zaragozano de Ricla, uno de nuestros toreros aragoneses más destacados de la historia. El que fuera conocido en las plazas como «Gitanillo de Ricla» unió al buen arte y al conocimiento profundo del toreo un valor realmente extraordinario, que alcanzó cotas pocas veces alcanzadas en el arte taurómaco. Por eso, recordamos a este personaje coincidiendo con los cuarenta y tres años que hace que murió, tal día como hoy, en el año 1967. Si tuviéramos que recordarlo, lo deberíamos hacer por su coraje que es el que le hizo triunfar como novillero, a donde llega en 1918 después de haberse dedicado al comercio de caballerías. Y hemos de recordar que esa valentía hizo que la prensa madrileña lo bautizara como “el león de Ricla”. A partir de aquí su figura es una leyenda, desde el momento en el que toma la alternativa en Santander en 1922, donde le apadrinan dos mitos del toreo y del cuplé: Ignacio Sánchez Mejías y Marcial Lalanda. Pero, los hados no fueron justos con este gran torero y como resultado de una terrible cogida en la plaza de Madrid en 1927 tuvo que retirarse y volver a su viejo oficio de tratante de caballerías, pero –eso sí- dejando en el mundo del torero muy alto el pabellón de los toreros aragoneses y contemplando como su hijo seguía las huellas de un gran torero.
SUGERENCIA 24. SAN MARTÍN DE PORRES.
Hoy les voy a hablar del santo del día, de un religioso peruano que murió el 3 de noviembre de 1639 –dicen que tal como había anunciado- a causa de una simple fiebre y desde su lecho de muerte se convirtió en un símbolo cuando cientos de personas le recortaban trocitos de su hábito
para guardarlo, comenzando por el virrey conde de Chinchón y siguiendo por el arzobispo. Este dominico peruano, que alcanzó los altares canonizado por Juan XXII el año 1962, debemos decir que fue un mulato hijo de un hidalgo español que vivió en Lima y que aprendió el oficio de barbero, desde el que acabó convertido en un buen conocedor de las hierbas medicinales, de los dolores y del curar heridas. Al final, su vocación religiosa le llevó a ingresar en un convento dominico y desde él desarrollar esa labor asistencial que lo convirtió en un símbolo de ayuda pues como decía “la caridad tiene siempre las puertas abiertas”. Este mulato fue fundador de asilos y de orfanatos, fue un hombre que se ha convertido en un símbolo de la asistencia a los demás. Desde luego, está claro que la santidad no entiende de colores de piel; sólo hace falta querer sin límite.
SUGERENCIA 23. LA FIESTA DE LOS FIELES DIFUNTOS
Estamos en el undécimo mes del calendario gregoriano, aunque para los romanos era el noveno mes (novem) de donde le viene el nombre. Y estamos en su segundo día, una jornada que tiene similitud en muchas partes del mundo pues es el día dedicado a recordar a los muertos, a las almas de los que han traspasado ese río que dividía la vida y la muerte en el antigüedad. Durante el día de hoy se desarrollan en varios continentes una serie de actividades tendentes a rezar por los muertos, en múltiples lenguajes y de muchas maneras, recuperando una potente tradición que nació en los primeros tiempos del cristianismo y que parten de una idea clave: cuando una persona muere ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo,
los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Ayer el calendario cristiano recordaba los santos, hoy recuerda los que no tienen esa condición pero van camino de la eternidad. Para ellos, sus familias han mantenido ritos y tradiciones desde hace siglos, que se han ido complicando con la superposición de culturas. Y si no les diré que en México hoy montan el altar de los muertos -como el que pueden ver- donde ponen las cenizas de sus familiares y las comidas que más les gustaban, puesto que las antiguas religiones aztecas decían que en la primera luna llena de noviembre los dioses dejaban regresar a la tierra a los muertos para estar con sus familias. Por cierto, esta fiesta de los fieles difuntos mejicana ha sido considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Como ven las cosas no cambian tanto ni con el paso del tiempo ni con la distancia. Y si no que se lo digan a los celtas que celebraban la víspera santa, la noche del 31 de octubre, disfrazándose de fantasmas para ahuyentar a los espíritus. Es la noche que algunas culturas conocen como la noche de las brujas y los americanos como Halloween.
LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR.
Hoy es el día del Pilar, el día en el que los aragoneses celebramos el día
de Nuestra Señora del Pilar, esa Virgen que acompaña nuestro caminar diario y que ilumina nuestras esperanzas. Hoy vamos caminando todos, unos por las calles de Zaragoza y otros por el sentimiento a través de las calles del mundo, hacia su casa convertida en Basílica para los cuatro continentes. Y lo hacemos con nuestras limitaciones, con nuestros dolores y nuestras ilusiones. Niños, mayores, todos, vamos caminando hacia ese templo en el que nos encontramos y nos sentimos un pueblo unido, seguro, bendecido por Dios.
Hoy todos nos vestimos con nuestras mejores galas, unos de aragoneses de siempre y otros también de aragoneses de siempre, para explicar al mundo que esta Virgen es algo más que una imagen, que esta Virgen es nuestra razón, nuestra ilusión, nuestra compañera en este camino del día a día… María del Pilar, sobre esa Columna que nos guía día y noche –como dice la inscripción en bronce que está en la plaza- es el eje sobre el que hemos construido Aragón, sobre el que
construimos nuestro futuro, sobre el que nos construimos como personas abiertas al mundo, dispuestas a construir el mañana, empeñadas en mejorar el mundo.
Hoy, doce de octubre, fiesta de nuestra Madre, somos más aragoneses que nunca, más universales que nunca, más humanos que nunca. Hoy doce de octubre sabemos que esta tierra cuenta con la “Madona del Pilar”, como le gustaba decir a Machado, y que como decía Luis Buñuel “la Virgen del Pilar, patrona de España, es una de las dos más grandes vírgenes españolas. La otra, por supuesto es la de Guadalupe, que por cierto a mí me parece que es de una categoría muy inferior” a la del Pilar. Ya lo había escrito Goya cuando dijo aquello de que a él, en 1780, en su casa no necesitaba “muchos muebles, pues me parece que con una estampa de Nuestra Señora del Pilar, una mesa, cinco sillas, una sartén, una bota y un tiple y asador y candil todo lo demás es superfluo».
Hoy, doce de octubre, vamos a entregar las flores de esta tierra a nuestra Madre María del Pilar, y con ellas nuestra oración, nuestras peticiones, nuestras gratitudes, nuestro amor de hijos. Porque, como ya escribieron los hermanos Álvarez Quintero, sólo conseguirás saber lo que es el amor,
“ … cuando aprendas a rezar
como reza Zaragoza
a la Virgen del Pilar.”
Felicidades a las que lleváis el nombre de Nuestra Señora, felicidades a los que os sentís aragoneses, felicidades a todos los que estáis empeñados en construir el futuro desde la cercanía y sin ambición, felicidades a los que nos sentimos vinculados a esa Columna que –a través de los siglos- ha mantenido vivo el recuerdo de que María de Nazaret, años antes de su muerte, estuvo en carne mortal en esta ciudad de Zaragoza que se convertiría en la ciudad de María por excelencia. Y que esta felicidad que nos inunda nos lleve al espacio mágico y espiritual del Santo Templo del Pilar, porque como decía el Premio Nobel don Jacinto Benavente “El Pilar de Zaragoza es el símbolo de todos los ideales que son alma de un pueblo”. Por los siglos de los siglos. Amén.
SUGERENCIA 22. LA REPÚBLICA DE BARBASTRO
El jueves 30 de septiembre de 1869 los barbastrenses
proclamaron en su ciudad la República de Barbastro, que fue por cierto la única insurrección republicana que no fracasó en Aragón. Este movimiento respondía al cantonalismo, que es el nombre bajo el que se conocen los movimientos republicanos federales que tuvieron lugar en diversos puntos del Estado español, especialmente Andalucía, Murcia y Valencia, durante la I República del siglo XIX. La causa próxima del cantonalismo es la tardanza en la proclamación y puesta en práctica de la República Federal, y parte de la tesis de que el poder corresponde a los cantones o estados federados. Para completar el retrato del asunto, conviene saber que en este movimiento intervinieron elementos distintos a los del mero republicanismo federal, como la pugna entre Barbastro y Huesca por la capitalidad provincial. Quien desee saber más sobre este suceso y el entorno en el que nace, a finales del siglo XIX puede hacerlo desde esta puerta a la Gran Enciclopedia Aragonesa
SUGERENCIA 20. JAIME I CONQUISTA VALENCIA
El 28 de septiembre de 1238 el rey Jaime I tomaba, mediante capitulación, la ciudad de Valencia e incorporaba a la Corona de Aragón un territorio que en 1239 acabaría convirtiéndolo en Reino de Valencia, en cuya capital se establecían gentes venidas de las ciudades aragonesas, entre las que podemos recordar el importantísimo contingente de jacetanos que habilitan un barrio de los jaqueses.