Día a día

La ahijada de Goya

Me manda a casa, cosa que le agradezco y mucho, su último libro el amigo Jaime Esain, conocido crítico de arte y buen investigador de ese campo de la belleza, de ese querer leer la belleza en las obras de los humanos. El libro es apasionante porque es la reconstrucción de la relación llena de ternura y candor que tuvo el anciano Francisco de Goya con Rosarito, una niña que era hija de la gobernanta de la casa del pintor, de la famosa Quinta del Sordo, y que pasó a la historia como María del Rosario Weiss. Es apasionante el ir navegando por este libro y descubriendo sentimientos y tristezas de este genio universal, pero sobre todo es interesante el poner escenario para la vida de las pocas personas que le acompañaron en esos últimos años de su vida abandonado y fuera de España. Merece la pena leer este estudio, merece la pena adentrarse en el conflicto de dos mundos –liberales y absolutistas- que construye el paisaje de la España del principio del siglo XIX. Felicidades pues y por ello, a nuestro académico Jaime Esain. El libro se titula “Rosario Weiss, la ahijada de Goya”, (Zaragoza, Editorial Aqua, 2008).

Entre 1814 y 1843 se sucede la vida de esta niña que algunos piensan era hija de Goya y que otros consideran como una buena maestra de dibujo, pues ese cargo ejerció con la reina Isabel II. Una joven que vivió en el más puro romanticismo, que se identificó con la moda francesa y que siempre acompañó a su madre Leocadia Zorrilla, tras el fracaso del matrimonio de esta.

Se lo recomiendo, porque encontrarán otro Goya que nada tiene que ver con esas visiones tan fuera de la realidad que se han dado del pintor aragonés. Un ejemplo que se analiza en el libro, la película que hizo últimamente Saura, que dice Asiain trata de “Goya en Burdeos” pero sin Burdeos pues se rueda en Madrid, Aranjuez y Fuendetodos…