No hay derecho que muchos meses después de comenzar las obras en el paseo Echegaray y Caballero, unas obras por cierto singulares, pues en ellas hemos padecido desde la caída de árboles hasta la ausencia de operarios, las cosas vayan a peor y ahora nos anuncien que los técnicos municipales han hecho un informe detallando las deficiencias constructivas de esta vieja pared… Y haciendo 59 fotos para demostrar lo que ellos no vieron y todos sabíamos.
No voy a efectuar ningún comentario sobre este extremo, sólo diré que paseando por la otra orilla se veía perfectamente lo que pasaba en ese muro de defensa del río. Eran 859 metros de muro que se dejaban ver bien, con mucha claridad, y se sabía muy bien. Esto es, una necesidad cantada. El concejal Berdié debió preocuparse de este extremo y, claro está, debió solucionar los problemas, incluso los que ahora provoca un comentario del consejero autonómico de Medio Ambiente en el que asegura que el concejal no interpreta bien las competencias legales.
Deben ponerse a trabajar para arreglar esta nueva metedura de pata, en todas las obras del equipo de Belloch siempre se destapan problemas que no han previsto o no han querido ver. Errores de bulto y a montón. El problema es que se equivocan los que cobran por ello y los que tienen un montón de medios y lo pagan los ciudadanos que, día a día, viven la ciudad con más problemas, con los que crea y no sabe solucionar el equipo de Belloch. Y este error de estas gentes nos cuesta casi 500.000 euros.