Me dicen que han sido dos, pero en realidad el número importa poco. Lo que ha sido tremendo es pasar esta mañana y ver en el suelo uno de esos árboles que han acompañado la vida ciudadana en el Paseo Echegaray y Caballero de Zaragoza.
Por eso, este miércoles es un día triste para mí, un día en el que el hombre y su técnica depurada no han sabido ser generosos con estos árboles que son los testigos de décadas de la vida ciudadana. Un día en el que el hombre sólo ha empleado su técnica para hacer desaparecer rápidamente el cadáver de ese gestor de las sombras y de los sueños de la ribera. Han matado un árbol y lo que me horroriza es pensar que no han hecho más que empezar. Empezar a destruir la vegetación como hemos podido ver con ese caso de la morera que fue talada el mismo mes en el que un calendario municipal la proponía como elemento a custodiar. Muerta con el silencio cómplice de los que alardean de ecologistas y defensores de la naturaleza, justo hasta que otros intereses les atraen más. Y en esta ribera de nuestras preocupaciones, los pelos se nos ponen de punta cuando pensamos que estos cuidadosos responsables -sin pasión por salvar árboles- pronto llegarán a la zona del conjunto de acacias tres espinas que -desde 1870- adornan la acera de este paseo frente a la entrada de San Vicente de Paúl.
No se puede permanecer impasible ante este hecho, no se puede permanecer callado ante la situación de peligro que viven los conjuntos arbóreos de la acera del río Ebro. No importa si han sido uno o dos los árboles caídos, los árboles velozmente sacados del escenario del crimen ecológico, lo que importa es que lo han hecho y que además los responsables no han dado la cara, han preferido el silencio cómplice.
Por eso, esta noche quiero copiaros unas palabras del alcalde Belloch, en el prólogo del libro «Árboles singulares de Zaragoza», para que podáis daros cuenta de lo que se dice de la ciudad y lo que ocurre en la ciudad. Dice el alcalde que «este catálogo era una asignatura pendiente de Zaragoza, como también lo era la decisión misma de cuidar y mantener el arbolado monumental de la ciudad… Forma parte de una política activa para lograr una ciudad sostenible, donde el respeto al patrimonio (y el natural lo es por derecho propio) tenga todos los mecanismo de protección». Me gusta tanto este texto que he decidido imprimirlo, y este fin de semana iré a donde estaban los árboles que se han llevado por delante las obras municipales y lo depositaré en el suelo, como homenaje a ese divorcio entre lo que se dice y lo que se hace.
Lo único que siento es que esos dos árboles que se han llevado las recién creadas brigadas de limpieza de los destrozos ecológicos municipales, no estarán allí para constatar que lo que dice el alcalde se cumple. Por mucho que silben a la vía, los árboles no estarán allí y el papel de lo que dice el alcalde Belloch será papel mojado. Y en esta ribera dará ya mucha risa el recordar que este alcalde ha dicho que hay que protegerlos para que sigan «escribiendo la historia de nuestra ciudad». Aunque pensándolo bien, ¿no será que lo que quiere el equipo de gobierno es evitar que algunos escriban la desastrosa historia de su gobierno caótico, cuestionado por la Justicia y terriblemente caro para los ciudadanos?
Me parece importante que traiga a estas páginas una idea que, día a día, cobra mayor entidad. Y que además la centre en unos casos muy concretos que demuestran que en Zaragoza se ha quebrado el modelo de ciudad. Se ha roto en el abandono al que se ha condenado al Centro Histórico durante tres años, para al final poner un documento sobre la mesa que no deja de ser una declaración de intenciones para salir del paso. Se ha destrozado la ciudad en esa zona del barrio del AVE que demuestra que lo único que les interesa al equipo de gobierno del señor Belloch es la construcción de viviendas lujosas, que disparan los precios y que se miman mientras no se hace nada por resolver los beneficios que la ciudad debe recibir en equipamientos, espacios verdes o ingresos.
Esta tarde hemos tenido la oportunidad de compartir una hora de reflexiones con
Hoy tendrá lugar la conferencia del eurodiputado popular,
Hoy, 17 de mayo, celebramos el