Siempre se espera que los poderes públicos mantengan los mismos criterios de control y de supervisión, de apoyo y de castigo, cuando actúen en espacios propiedad de las instituciones. Si no se cumple esta unidad de criterio no hay autoridad moral para castigar y limitar a los ciudadanos de a pie, a los ciudadanos de la calle que ven como a ellos se les castiga mientras, por los mismos actos, a los poderes públicos se les trata con deferencia y sin exigirles responsabilidad.
La primera responsabilidad del que tiene capacidad de gobierno es tratar a todos con igualdad y, especialmente, aplicar la legislación vigente en todos los casos.
El Director General de Patrimonio tiene ahora que demostrar que el Gobierno de Aragón, del que forma parte, es justo y trata de igual manera al Ayuntamiento de Zaragoza que destruye parte de un edificio catalogado que a los particulares que derribaron el castillo de la Venta de Ballerías. Dos derribos fuera de la ley, dos actuaciones dignas de ser castigadas. Esperemos que los responsables de Patrimonio sean justos y no se anden con favoritismos, puesto que en ese momento deberán disolver las comisiones de Patrimonio y crear las Comisiones de castigo al pobre ciudadano de la calle que no tiene amigos que lo apoyen.
Si tiene duda el Director General de Patrimonio de Aragón, le invito a reflexionar sobre el ninguneo al que le ha sometido el señor Gaspar y sus sabios -interpretes salmantinos de las leyes de patrimonio universal- cuando ni siquiera hacen caso a la orden del gobierno aragonés de pedir autorización expresa para seguir derribando. Nuestro diputado de Cultura le hará el seguimiento desde las Cortes de Aragón y los ciudadanos comenzaremos a pensar qué haremos si prevalece sobre la justicia de la Ley la injusticia del trato preferencial a los delitos presumiblemente inducidos o cometidos por cargos públicos. En estas cosas no se van de rositas.
Y seguimos con la convulsiva pasión de algunos concejales de Chunta por mentir. Me llegan noticias de un grupo de representantes de los
En China estoy leyendo el correo de los muchos ciudadanos que me plantean asuntos, desde los graves problemas del ruido a la indefensión que sienten ante el gobierno del equipo de Belloch por sus formas poco democráticas que también ha condenado el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Y, entre ellos, me escribe un zaragozano planteándome los graves problemas que está provocando -el equipo de gobierno de Belloch- en ese proyecto de Valdespartera. En la realización de un proyecto que puso en marcha el Partido Popular para ser ejemplo de cómo se pueden conjugar perfectamente el cuidado del medio ambiente, la salud y la modernidad. Ecología y desarrollo eran las dos claves de este eco-barrio que el equipo de gobierno PSOE-CHA quiere destrozar, aniquilar y convertir en un espacio de confrontación social y de malestar…
En el consejo de Gerencia de mañana, martes 26, se ha incluido la aprobación del planeamiento del entorno del conocido como Barrio del AVE, que, además de ser uno de los espacios más grandes a convertir en trama urbana, es sin dudar un espacio privilegiado por ser la puerta de Zaragoza. Mañana realizarán declaraciones sobre este asunto mi portavoz adjunto y el portavoz de urbanismo, Jorge Azcón y Ricardo Mur, quienes harán pública una vez más la opinión del Grupo Popular en el Ayuntamiento, opinión que hemos ido consolidando en los últimos días con la lectura de los documentos pertinentes.
Como ya sabréis, desde hace una semana me encuentro realizando un viaje institucional en la República Popular China, formando parte de una delegación oficial que está compuesta por empresarios zaragozanos y representantes de la
Atrás quedan muchas imágenes de este mundo peculiar y contradictorio, con un régimen comunista en las ciudades del interior y con un emergente mundo capitalista en las grandes ciudades. Hemos visto algunos de los monumentos que conservan, aunque no hemos podido ver otros como las tumbas de los guerreros que estaban fuera de las ciudades en que hemos tenido reuniones, hemos paseado las calles donde hay pobres que piden limosna conviviendo con abundantes coches de lujo, hemos vivido la riqueza de este mundo cultural tan complicado y disperso con tantas minorías reconocidas… China es un descubrimiento permanente, un reto, un espacio muy atractivo con gentes muy simpáticas.
Han pasado 160 años del nacimiento de Costa y es reconfortante saber que en la ciudad de Monzón, presidida por ese castillo que encierra tantos momentos de la historia aragonesa, un grupo de gentes se ha reunido en torno al recuerdo de un altoaragonés que supo llenar estos paisajes de palabras de futuro, de denuncias contra los que no querían inventar el porvenir, de hermosas referencias a los que gastaban sus días en la tarea de construir un mundo más justo, solidario, universal… y, sobre todo, real.
Punto y seguido. Nada que añadir a las palabras de nuestro catedrático zaragozano. Costa es eso, Costa es nuestro pensador, Costa es nuestro punto de partida. Y ciertamente que lo es en muchas cosas. Por ejemplo, este aragonés inmortal escribió «¡Jóvenes! Amad el trabajo y el estudio, porque son bienes que jamás se agotan; amadles, porque son amigos inseparables que en la fortuna como en la desgracia, irán siempre a vuestro lado, y derramarán sobre vuestro corazón el bálsamo de la felicidad, de la alegría y del consuelo; ¡ay de aquél que desprecie mis consejos, qué amargas lágrimas de desconsuelo derramará a su recuerdo, pero cuando sea demasiado tarde!». Este hermoso mensaje, lleno de realismo y de sinceridad, es el que yo quisiera brindar a todos los jóvenes aragoneses, especialmente a los jóvenes zaragozanos de nuestro partido.
Esta mañana, a las doce,
2. Mientras faltaba un 40% de los vendedores, que siempre han estado en este mercadillo de la Romareda, hoy los que sí estaban eran los vendedores de la zona más privilegiada, justo los comerciantes privilegiados a los que se les concedió el puesto a dedo en los mejores sitios, cuando el resto de puestos eran sorteados a los demás sin explicar la razón de que 80 de ellos fueran beneficiados, muchos de los cuales eran los que habían aceptado el chantaje del cambio de ubicación.
Hay muchas cosas que explicar por parte del Ayuntamiento, pero lo que es más urgente es buscar una solución que evite que muchas familias se hundan en la pobreza, se ahoguen en los pagos a los que no pueden hacer frente, se depriman en la injusticia de sentirse atropellados, hundidos, perseguidos y arruinados por el Ayuntamiento de Zaragoza. Estas personas tienen derechos y el equipo socialista no puede pisoteárselos. Los ciudadanos tenemos la obligación de ayudarles.
Antonio Gaspar, tras la vuelta de vacaciones, decidió convocar una rueda de prensa en un centro municipal en construcción, cuando hubiera sido lo coherente que la convocara en las obras del Seminario, en concreto en esa zona que se hundió el pasado mes de agosto y que es su responsabilidad. No ha tenido la dignidad necesaria para dar la cara, ni ha tenido voluntad de asumir ninguna responsabilidad, ni siquiera ha aprendido que sus caprichos y premuras ponen en peligro muchas cosas, incluso a personas. Una vez más nos ha demostrado que para él todo es un juego en el que no le importa que la ciudad pierda mucho dinero, que los ciudadanos se coloquen en situación de riesgo y que el Ayuntamiento esté quedando como el referente de un ejemplo de mala gestión, de improvisación y de falta de responsabilidad.
El señor Gaspar, rey del urbanismo zaragozano ante el absentismo del alcalde Belloch, ha mentido y está ya descalificado para todo ejercicio público. Todo lo que dice es cuestionable y además demostrable que lo hace con mala fe y con un estilo de hacer política muy propio de las dictaduras más vergonzantes.