Y seguimos con la convulsiva pasión de algunos concejales de Chunta por mentir. Me llegan noticias de un grupo de representantes de los futuros habitantes de Valdespartera y de los actuales de Montecanal, que han visitado a doña Carmen como concejal responsable de la política de acción social. Iban a plantearle que no veían bien las decisiones de ubicar allí otras actividades, entre las que estaba una zona de acampada, puesto que su inclusión en el proyecto destrozaba el concepto de un espacio verde, de un espacio habitable, de una zona segura, de una eco-ciudad.
Hasta aquí lo normal, puesto que lo que siguió es una muestra de esa pasión por la mentira compulsiva que tienen algunos concejales del equipo de gobierno, por esa tendencia a difamar sin razón, mintiendo y actuando sin dignidad. Después de oír todas las críticas, me dicen algunos habitantes de Montecanal que doña Carmen les aclaró que no podía hacer nada puesto que esas cuestiones estaban decididas desde la legislatura anterior, que era el Partido Popular el que no había respetado el concepto de ecociudad y el que les había creado el problema.
Esta afirmación concreta, esta acusación a los populares, planteada con esa cara angelical y sonriente de quien esta en posesión de las verdades eternas, sólo tiene un nombre y es el que corresponde a una infamia intencionada y perversa: ES UNA MENTIRA. Miente doña Carmen para justificar su animadversión a ese proyecto de Valdespartera y a Montecanal, miente para ocultar que es ella la que lo ha decidido, miente porque no tiene valor de asumir su responsabilidad ante los ciudadanos, miente porque los ciudadanos no le importan lo más mínimo como ha demostrado en esa gestión traumática con la que ha llevado la Casa Amparo.
Doña Carmen quizá miente porque no tenga razones que pueda explicar, por lo que queda sin autoridad moral ante los ciudadanos. Levantar falsos testimonios, crear bulos malintencionados, actuar con la cobardía de quien no quiere dar la cara… ese es el mundo angelical en el que levitó doña Carmen cuando recibió y engañó a los ciudadanos que defendían su casa, su barrio, su proyecto, su ciudad.
No fue el Partido Popular, han sido ustedes los que han hecho los destrozos de Valdespartera. Y, si continúa mintiendo, saboreará el momento en el que tendrá que retractarse publicamente y reconocer ante la ciudadanía que les ha mentido usted, al mismo tiempo que nos tendrá que pedir disculpas al Partido Popular por levantar infundios y bulos poco ejemplares.
En China estoy leyendo el correo de los muchos ciudadanos que me plantean asuntos, desde los graves problemas del ruido a la indefensión que sienten ante el gobierno del equipo de Belloch por sus formas poco democráticas que también ha condenado el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Y, entre ellos, me escribe un zaragozano planteándome los graves problemas que está provocando -el equipo de gobierno de Belloch- en ese proyecto de Valdespartera. En la realización de un proyecto que puso en marcha el Partido Popular para ser ejemplo de cómo se pueden conjugar perfectamente el cuidado del medio ambiente, la salud y la modernidad. Ecología y desarrollo eran las dos claves de este eco-barrio que el equipo de gobierno PSOE-CHA quiere destrozar, aniquilar y convertir en un espacio de confrontación social y de malestar…
En el consejo de Gerencia de mañana, martes 26, se ha incluido la aprobación del planeamiento del entorno del conocido como Barrio del AVE, que, además de ser uno de los espacios más grandes a convertir en trama urbana, es sin dudar un espacio privilegiado por ser la puerta de Zaragoza. Mañana realizarán declaraciones sobre este asunto mi portavoz adjunto y el portavoz de urbanismo, Jorge Azcón y Ricardo Mur, quienes harán pública una vez más la opinión del Grupo Popular en el Ayuntamiento, opinión que hemos ido consolidando en los últimos días con la lectura de los documentos pertinentes.
Como ya sabréis, desde hace una semana me encuentro realizando un viaje institucional en la República Popular China, formando parte de una delegación oficial que está compuesta por empresarios zaragozanos y representantes de la
Atrás quedan muchas imágenes de este mundo peculiar y contradictorio, con un régimen comunista en las ciudades del interior y con un emergente mundo capitalista en las grandes ciudades. Hemos visto algunos de los monumentos que conservan, aunque no hemos podido ver otros como las tumbas de los guerreros que estaban fuera de las ciudades en que hemos tenido reuniones, hemos paseado las calles donde hay pobres que piden limosna conviviendo con abundantes coches de lujo, hemos vivido la riqueza de este mundo cultural tan complicado y disperso con tantas minorías reconocidas… China es un descubrimiento permanente, un reto, un espacio muy atractivo con gentes muy simpáticas.
Han pasado 160 años del nacimiento de Costa y es reconfortante saber que en la ciudad de Monzón, presidida por ese castillo que encierra tantos momentos de la historia aragonesa, un grupo de gentes se ha reunido en torno al recuerdo de un altoaragonés que supo llenar estos paisajes de palabras de futuro, de denuncias contra los que no querían inventar el porvenir, de hermosas referencias a los que gastaban sus días en la tarea de construir un mundo más justo, solidario, universal… y, sobre todo, real.
Punto y seguido. Nada que añadir a las palabras de nuestro catedrático zaragozano. Costa es eso, Costa es nuestro pensador, Costa es nuestro punto de partida. Y ciertamente que lo es en muchas cosas. Por ejemplo, este aragonés inmortal escribió «¡Jóvenes! Amad el trabajo y el estudio, porque son bienes que jamás se agotan; amadles, porque son amigos inseparables que en la fortuna como en la desgracia, irán siempre a vuestro lado, y derramarán sobre vuestro corazón el bálsamo de la felicidad, de la alegría y del consuelo; ¡ay de aquél que desprecie mis consejos, qué amargas lágrimas de desconsuelo derramará a su recuerdo, pero cuando sea demasiado tarde!». Este hermoso mensaje, lleno de realismo y de sinceridad, es el que yo quisiera brindar a todos los jóvenes aragoneses, especialmente a los jóvenes zaragozanos de nuestro partido.
Esta mañana, a las doce,
2. Mientras faltaba un 40% de los vendedores, que siempre han estado en este mercadillo de la Romareda, hoy los que sí estaban eran los vendedores de la zona más privilegiada, justo los comerciantes privilegiados a los que se les concedió el puesto a dedo en los mejores sitios, cuando el resto de puestos eran sorteados a los demás sin explicar la razón de que 80 de ellos fueran beneficiados, muchos de los cuales eran los que habían aceptado el chantaje del cambio de ubicación.
Hay muchas cosas que explicar por parte del Ayuntamiento, pero lo que es más urgente es buscar una solución que evite que muchas familias se hundan en la pobreza, se ahoguen en los pagos a los que no pueden hacer frente, se depriman en la injusticia de sentirse atropellados, hundidos, perseguidos y arruinados por el Ayuntamiento de Zaragoza. Estas personas tienen derechos y el equipo socialista no puede pisoteárselos. Los ciudadanos tenemos la obligación de ayudarles.
Antonio Gaspar, tras la vuelta de vacaciones, decidió convocar una rueda de prensa en un centro municipal en construcción, cuando hubiera sido lo coherente que la convocara en las obras del Seminario, en concreto en esa zona que se hundió el pasado mes de agosto y que es su responsabilidad. No ha tenido la dignidad necesaria para dar la cara, ni ha tenido voluntad de asumir ninguna responsabilidad, ni siquiera ha aprendido que sus caprichos y premuras ponen en peligro muchas cosas, incluso a personas. Una vez más nos ha demostrado que para él todo es un juego en el que no le importa que la ciudad pierda mucho dinero, que los ciudadanos se coloquen en situación de riesgo y que el Ayuntamiento esté quedando como el referente de un ejemplo de mala gestión, de improvisación y de falta de responsabilidad.
El señor Gaspar, rey del urbanismo zaragozano ante el absentismo del alcalde Belloch, ha mentido y está ya descalificado para todo ejercicio público. Todo lo que dice es cuestionable y además demostrable que lo hace con mala fe y con un estilo de hacer política muy propio de las dictaduras más vergonzantes.
Hoy me gustaría hablar de las declaraciones del señor Gaspar -de Chunta-, en la primera rueda de prensa que ofreció tras las vacaciones, respecto del hundimiento del ala este del Seminario. No obstante, en primer lugar, y por aquello de la cronología, prefiero realizar un breve comentario de la actuación de este equipo de gobierno respecto al otro hundimiento, el del Palacio de Fuenclara,
Hoy, 8 de septiembre, cuando celebramos la festividad del Nacimiento de la Virgen los pueblos de nuestra tierra, desde hace muchos siglos, se han vestido de gala para festejar que las cosechas ya están en los graneros y, sobre todo, para hacer un alto en el camino y que todos nos sintamos comunidad en la fiesta y en el ocio, en el compartir y en el vivir. Y este viernes septembrino, referencia en la cultura popular de las fiestas de la gratitud a la Virgen, yo he tenido que asistir a dos momentos importantes que marcan ese arco humano, tan sencillo como complejo, de la alegría y del dolor.
Y concluida la ceremonia, firmados los papeles que demanda el registro, hemos salido a la Plaza de las Catedrales y he comenzado un corto paseo que me ha llevado a la Iglesia de Santa Isabel, ese escenario cargado de historia en el que descansan algunos prohombres del viejo reino y en el que la Semana Santa se ha hecho paisaje de emoción entrecortada y de esperanza de primaveras, de la mano de la Hermandad de la Sangre de Cristo que -sin duda- es uno de los verdaderos referentes históricos de la generosidad zaragozana. El escenario era otro y otros eran los rostros que allí habían acudido a rendir memoria a un hombre que se nos ha ido, a Gonzalo García-Belenguer. La homilía ha sido preciosa, sencilla y sentida, llena de referencias humanas, de recuerdos de cosas cotidianas porque lo mejor de la vida lo construimos en el día a día, a pie de calle, con los amigos, con los que comparten nuestro escenario vital, en las cosas sin importancia.