El pasado sábado se constituyó la nueva Corporación que va a gobernar la ciudad de Zaragoza durante los próximos cuatro años. Una tarea que cientos de miles de zaragozanos nos han vuelto a encomendar a los 31 concejales del Ayuntamiento, tanto a aquellos que conformarán el nuevo equipo de gobierno como a los que trabajaremos desde la oposición. Porque es necesario dejar claro que cada uno de estos espacios (gobierno y también oposición) tiene su papel en la política municipal, siendo la labor de la oposición la mejor garantía de una mayor vida democrática. Nosotros pasamos a constituir esa oposición, con doce concejales y cinco distritos en los que tenemos mayoría. Y lo hacemos porque somos absolutamente serios con nuestros electores, que saben -desde el primer día que me escucharon como candidato- que nuestros votos ni se compran ni se venden.
Hoy puedo decir que el recién elegido alcalde de la ciudad nos planteó la posibilidad de que le votaramos en la investidura, pero no hay nada que nos pueda hacer traicionar el acuerdo previo que suscribimos con nuestros votantes, más de 100.000 zaragozanos que querían un alcalde del Partido Popular. Por eso, yo tuve el honor de ser votado por los concejales populares que representamos a una gran parte del electorado de Zaragoza y, así, cumplimos aquello que prometimos desde el principio. Porque no deja de ser muy triste y lamentable que uno vote a un partido y la persona en la que ha depositado el voto se venda a otros por participar en alguna concejalía, a cambio de unos dineros más de sueldo o por una parcela más de poder.
Volveremos a buen seguro sobre este asunto, pero (y ésta es la razón de mi apunte) hoy quiero agradecer su apoyo a todos nuestros votantes y asegurarles que se abren cuatro años en los que no tendrán ocasión de arrepentirse de haberlo hecho. Gracias de corazón por habernos permitido vivir ese gran momento en el que tuvimos el alto honor de jurar como concejales, como representantes de todos ustedes, y ponernos al servicio de la ciudad.
Comienza a trabajar un grupo muy cohesionado, preparado y con el único compromiso de servir al bien común de la ciudad, sin vinculaciones de intereses con nadie más que con la ciudad y sus vecinos. Comienzan a trabajar 12 concejales que sustentarán su labor en el mantenimiento de una permanente comunicación con todos ustedes, con los que han hecho y hacen posible que la gran familia de los populares pueda seguir al servicio de la sociedad zaragozana, aragonesa y española.
Como tengo buenos amigos en Miralbueno, entre los que están la querida familia de Antonio Barcelona, y aprovechando que recuerdo al poeta
En plena campaña, me invitaron a hacer la presentación del último libro que se ha editado de la obra de
Celebradas las elecciones de mayo, ya sabemos cuál es el mapa en el que tendremos que movernos los próximos años. Para nosotros es un mapa que nos permite pasar a tener más influencia en la vida política de la ciudad de Zaragoza; hemos subido un concejal y, con ello, hemos empezado a recuperarnos de las últimas elecciones –las del año 2003– en las que perdimos la alcaldía y cuatro concejales.
Me escribe mi amiga Inmaculada Couto, la activa vecina de San José, sorprendida por el tiempo que llevo sin escribir nada en el blog. Y tiene razón. Llevo prácticamente dos semanas sin darle al teclado para compartir con todos vosotros ideas, sensaciones, opiniones y experiencias; pero, os lo aseguro, esa ausencia se debe a la complejidad de tareas y de papeles que hay que hacer en los momentos de cambio de Corporación. Incluso, os confesaré que, especialmente, a la pesada y agobiante tarea de tirar unos papeles y de ordenar otros, esos escritos que es increíble como se han multiplicado en escasos dos años.
A muy pocos días de la celebración de las votaciones municipales, me parece muy importante remarcar algunas de las grandes apuestas con las que concurro a las elecciones del 2007. Sobre todo de aquellas que hayan podido pasar más desapercibidas, de aquellas que sea conveniente remarcarlas, de aquellas que constituyen verdaderas apuestas del Partido Popular de Zaragoza.
El domingo, como ya sabréis, estuvo el presidente Rajoy en Zaragoza para asistir al mitin central de campaña, a un mitin que celebramos en la Plaza de Toros donde se reunieron más de siete mil personas, y sin haber tenido que llevar ningún grupo musical, como hacen el PAR, la Chunta y el PSOE. La sola presencia de nuestro líder nacional bastó para llenar el Coso de la Misericordia, para concentrar a un público que vibró con los mensajes de todos nosotros.
Los miles de zaragozanos que allí estaban presentes me mostraron su afecto, su cercanía, su apuesta por mí candidatura y, especialmente, demostraron a la sociedad aragonesa que Zaragoza quiere un cambio, que Zaragoza necesita cerrar la etapa de Belloch y abrir una nueva etapa en la que se apueste por las personas, por el bienestar, por la seguridad, por la riqueza y por la libertad. Hay necesidad de acabar con las políticas gastadas del alcalde Belloch, con sus políticas de subidas de impuestos y de prohibiciones del PSOE, con las políticas de imposiciones y radicalismo que le ha impuesto la Chunta a cambio de proteger su sillón de alcalde, con sus graves errores en los proyectos de la Romareda y del Seminario, con su brutal apuesta por un proyecto de tranvía que destroza la ciudad…