Ideas & Propuestas

El Juego del Parecido, II

Os vuelvo a invitar a buscar el parecido del gorila que os he puesto en la nota anterior con alguno de los que os rodean. Seguro que lo podeís encontrar, siempre con todo tipo de disculpas para el animal que os ofrezco en la foto. Como siempre, esto es un juego divertido.

Ecos

El año 2009 y los animales

Estamos concluyendo el año 2009 y es posible que muchos de vosotros no sepáis que hemos celebrado el Año del Buey, según el horóscopo chino, cuyo signo alude a la prosperidad, alcanzada a través de la fortaleza y el trabajo. Razón suficiente para concluir que una persona nacida bajo este signo será digna de confianza, tranquila y metódica. Al menos, eso es lo que dicen los escritores de estas materias.

Pero, ha pasado desapercibido que este año 2009 ha sido el Año Internacional del Gorila, según decisión de la Convención sobre la Conservación de Especies Migratorias de Animales Salvajes, celebrada en octubre del 2008. Y al mismo tiempo que recuperamos un objetivo claro para los organismos internacionales -intentar crear conciencia sobre la necesidad de proteger a esos animales y la conservación de su hábitat-, tenemos que festejar que Charles Darwin, el padre de la biología moderna, cumple 200 años y su libro «El Origen de las Especies», que cambió la visión del hombre sobre su presencia en el mundo, alcanza los 150, dos aniversarios que coinciden en 2009. Como ven, desde el buey hasta el gorila, teniendo como telón de fondo a Darwin, ese hombre que el Reino Unido ha querido conmemorar reivindicando la modernidad de su legado.

Día a día

La Cadiera y Aragón

Hoy hemos celebrado la agradable comida anual de La Cadiera, ese espacio de encuentro para unos amigos aragoneses preocupados por lo nuestro, y como era de esperar, a propuesta del amigo Alierta, hemos tenido una referencia a lo que es y ha sido la Corona de Aragón, tema al que dediqué unas notas hace unas semanas en este mismo blog y al que -necesariamente- volveré en los próximos días. Hablaba Lozano de una tierra hermosa de nuestro Alto Aragón, de esa zona de Ribagorza en la que se construyeron algunas referencias a nuestra identidad como reino, y recordaba que las iglesias de la Val de Bohi son obra del empuje y el afán modernizador de un obispo aragonés del siglo XII. Una muestra más de lo que es nuestra historia: un compromiso con la universalidad, con el desarrollo y con el genio creador que recorre la vida de nuestros más notables aragoneses. Y por supuesto, siempre dentro de una idea clave que hoy ha presidido nuestra mesa navideña y que no es otra que la de entender que Aragón es el eje de un reino, la razón de una corona y la apuesta por la nación española.

Ideas & Propuestas

El juego del parecido

Por cierto, recordando este hermoso cuento de Blancanieves y los siete enanitos, puedes hacer dos cosas. Primero, recordar a esa persona especial que recuerdas con emoción contándote el cuento, recuperar esa imagen bondadosa que guardas en el rincón de las cosas más hermosas. Y segundo, buscar parecidos con esta imagen de la bruja a aquellas personas que te intentan causar daño, pidiendo con fuerza que les explote -en sus narices- el espejo en el que se miran henchidos de vanidad todos los días.

Ecos

Blancanieves y los siete enanitos

El 21 de diciembre de 1937, hace setenta y dos años, se hacía el preestreno del primer largometraje animado que producía Walt Disney, partiendo de un cuento de los hermanos Grimm que contaba la historia de una bella princesa que es mandada asesinar por su madrastra la reina, envidiosa de su belleza. Al final la cruel reina, convertida en bruja, hechizará a la joven con una manzana (¡cual Eva!) y la dejará dormida hasta que un apuesto príncipe la despierte al besarla. Mientras tanto, su cuerpo yerto será custodiado por siete enanitos que son la gran aportación de este musical que se acabaría estrenando al público el 8 de febrero de 1938, para convertirse en la película más taquillera del momento. Y hasta hoy.

Día a día

El libro de la jacetana Pilar Márquez

Este fin de semana estuve en Jaca, ciudad a la que me siento profundamente unido, para presentar el libro que ha escrito la cantante Pilar Márquez. Compartí tribuna con la autora y con el obispo de Huesca y Jaca, el arzobispo electo de Oviedo, con el cual nos adentramos en la valoración religiosa del mensaje cristiano y trinitario que emana de este libro escrito por esta jacetana ilustre. A la reflexión propuesta por el obispo, que apura sus últimos actos como prelado en esta vieja capital del Reino aragonés, se sumó mi propuesta de buscar las raíces de la interpretación que hace Pilar de la Novena Sinfonia en su historia personal, en sus recuerdos jacetanos de algunos momentos importantes del devenir del tiempo.

Recapitulamos. Un primer tiempo con las terribles tormentas de verano que hacen temblar la Creación, sobre todo si te cogen en Ordesa. Un segundo tiempo con ese momento de la Navidad que revela al Mesías y que se modula en un paisaje nevado y enternecedor. Un tercer tiempo con el sonido duro y rotundo del Padre que habla del sacrificio de Cristo en la Cruz, en esa semana santa que viven intensamente en nuestros pueblos. Y un cuarto tiempo en el que todo se ha convertido en palabra, en el que la voz canta el Himno a la Alegría del renacer de la vida, de la Salvación, justo en el momento en el que el aire se llena de cantos de siega en la era y de cantos de libertad en la calle Mayor de Jaca, al inicio del mes de mayo. Y esto acóplenlo a la audición de la sinfonía y disfruten de esta interpretación de la Sinfonía Trinitaria como propone Pilar Márquez en este libro que, como era de esperar, está recabando muchas atenciones de los internautas interesados en el hecho religioso, en la música y en Beethoven especialmente.

Como ven, el libro es apasionante y merece la pena enfrentarse con ese reto que supone interrelacionar la Teología con la Música, planteado desde el escenario de una música universal escrita por ese hombre bueno, entrañable, cariñoso y muy creyente, que fue Beethoven. El resultado es novedoso, intuitivo, apasionante… No se lo pierdan. Por cierto, el libro se titula «Dios es Música».

Oposición constructiva

La revista de las misiones escolapias y la historia del árbol

He recibido la revista “Anchomundo” que es la revista que, cada tres meses, nos trae los ecos de las misiones escolapias en el mundo y en la de este mes de diciembre, junto a los ecos de Filipinas, Camerún, México, Senegal o la India, hay un artículo muy curioso del padre José Antonio Gimeno Jarauta que es el director de la revista. Es un relato en el que explica cómo se enfrentaron –por envidias y celos- la raíz, el tronco y las ramas de un frondoso árbol que era orgullo del bosque, refugio de caminantes y hogar de los pájaros que anidaban en él. Cuando todos se dijeron lo importantes que eran y criticaron a los demás por no reconocerles su supremacía, decidieron vivir solos a partir de ese momento.

Y, claro está, el árbol comenzó a secarse cuando las raíces no aportaron agua, las hojas oxígeno y el tronco dejó de conectar todo. El gran árbol del bosque fue abandonado por los pájaros, los humanos no pudieron gozar de su sombra, todos le miraban entristecidos. Y cuando la muerte comenzó a recorrer sus entrañas; las raíces, las hojas y el tronco, entendieron que habían tomado una mala decisión y decidieron enterrar los individualismos y las envidias. Las raíces volvieron a chupar de la tierra, el tronco recobró su vida y las hojas comenzaron a reverdecer. Así es la vida, así es todo en la vida. Si vamos construyendo nuestra andadura sobre la envidia y la deslealtad, vamos camino de la muerte, porque lo único que asegura el futuro es la generosidad y la certeza de que nadie es más que nadie. Los escolapios, esa vieja orden que nos enseñó a muchos a vivir pisando el suelo y respetando el mundo, vuelven a darnos un motivo de reflexión ante la Navidad.

Día a día

El magnífico Coro Infantil Amici Musicae

La tarde de ayer vivimos la inauguración del nuevo Hotel Reina Petronila de Aragón, y en ese evento ciudadano quiero centrarme. Y lo quiero hacer porque en esa gala, de manera rotunda y permanente, nos sorprendió muy gratamente la actuación del Coro Infantil Amici Musicae, creado en el año 2002 bajo el benéfico paraguas del Auditorio de Zaragoza. Cuarenta y siete personas, si no conté mal, fueron trazando un hermoso recorrido por melodías que nos hablaban de otras tierras y que aportaban otras complicaciones, siempre bien resueltas por ese grupo de niños y niñas magníficamente dirigidas por Isabel Solano.

Desde la canción tradicional de un poblado africano hasta la jota final, pudimos disfrutar de esas voces trazando en el aire la secuencia de la película “La Bella y la Bestia”, recuperando la ternura de “Los niños del Coro”, dibujando la melancolía de la melodía hebrea, o disfrutando de las canciones de esta Navidad que ellos han abierto con elegancia, con técnica, con clase y con un trabajo bien acompasado y medido. Por ello, hay que felicitarles a ellos y a sus acompañantes en la educación musical: Isabel Solano, Javier García París y Vanesa García. Y no quiero concluir sin dejar constancia que el pianista también merece nuestro reconocimiento.

Pero, aprovechando que hablamos de esta magnifica actuación en un espacio que recibe el nombre de “Auditorio Condes de Barcelona” quiero señalar que, a mi personalmente, no me parece acertado el nombre puesto que en esta tierra tenemos –en el ámbito de la realeza- tantos títulos propios que no debemos potenciar aquellos que son muy respetables pero ajenos. Por ejemplo, quizás debería hacer un Auditorio Reyes de Aragón. Bueno, queda dicho esto a título meramente académico y sin dejar de valorar positivamente la sutil y callada sugerencia del Hotel en recordar que nuestros monarcas primero fueron Reyes de Aragón y luego, en segundo lugar, Condes de Barcelona. La cosa no pasa de ser un apunte histórico que nada tiene que ver con planteamientos políticos.

Día a día

Marguerite Yourcenar y sus “Memorias de Adriano”

Hoy, 17 de diciembre, se cumplen veintidós años de la muerte, en Estados Unidos, de la primera mujer que fue elegida para sentarse entre los académicos de la Academia Francesa. Me refiero a la poetisa, autora de teatro y novelista, Marguerite Yourcenar, nacida en Bruselas en 1903 y que ha pasado a la historia de la literatura por algunas obras entre las que hay que recordar sus “Memorias de Adriano”, escritas en 1951 y pendientes de ser llevadas al cine. Esta obra, el gran éxito de la autora, es una Epístola que Adriano escribe a su primo Marco Aurelio, su sucesor, y en la que le participa sus reflexiones acerca de sus triunfos militares, en torno a su interés por la música y la poesía, y, especialmente, sobre su pasión por Antinoo. Esa melancolía del mundo antiguo aflora en estas páginas y nos lleva al centro del mundo romano, al espacio más íntimo de un hombre poderoso que tuvo en sus manos el destino del mundo conocido. Pero, sobre todo, nos lleva al centro del sentimiento de un hombre culto luchando contra su mundo.

Día a día

Los Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón

Hace unos días el escenario de la Fundación ONCE albergó una Antología de la Zarzuela y de la Ópera, que fue organizada por las Asociación de Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón, un grupo de gentes a las que hay que agradecer su pasión por la música y su compromiso con la canción lírica. La actuación en Zaragoza, a beneficio del Colegio Público de Educación Especial «Rincón de Goya», venía unos días después de la Gala Lírica que se celebró, el pasado día 6 de diciembre, en la villa soriana de Agreda, en colaboración con el Centro Soriano de la capital aragonesa; y se suma a una larga nómina de meritorios ejemplos de lo que es amor a la Música, a la Opera, a la Zarzuela y a la canción lírica. El grupo lo forman muchas gentes pero es bueno que recordemos a algunos como Fernando Gracia, el director Emilio Belaval y el tenor Miguel Ángel Santolaria, sin olvidarnos de las sopranos Mary Francis Oyarzábal, María Luisa Paricio, Olegaria Serrano y Clointa Blasco; así como de los baritonos José Luis Cabeza y Carlos Ladrón. Y hoy simplemente me guía el agradecerles los esfuerzos, muchas veces personales y a costa de quitarles horas a sus familias, que hacen por dar vida a esta Asociación de Amigos. Por ello, sin más, quede constancia de los nombres de un puñado de personas que -semana tras semana- siguen apostando por recuperar la belleza de la música, la grandeza de la voz y la generosidad de los aragoneses implicados en la acción cultural a ras de suelo.