Así de sencilla y de rotunda debe ser la queja de cualquier ciudadano, que tenga sentido común, ante el atropello injustificado, las vergonzosas agresiones a los intereses del comercio y la falta de compromiso ciudadano que demuestra el equipo de gobierno socialista con su actuación en la calle Don Jaime I de Zaragoza. La historia es tan sencilla como lamentable, pero muy habitual en este Casco Histórico por el que nunca ha apostado el equipo Belloch, aunque en campaña electoral se le llenaba la boca de prometer medidas para recuperar la ciudad histórica.
Ya hemos visto cómo cumple lo prometido pero, especialmente, ya estamos viendo cómo no le importa lo más mínimo que las decisiones que toma su equipo de gobierno provoquen graves afecciones económicas en los comerciantes del Casco, graves molestias a los zaragozanos que vivimos en la ciudad histórica, y permanentes inconvenientes a los que quieren venir a comprar o pasear por el centro. El ejemplo más evidente es el de la calle Don Jaime I, que han cerrado y que parece que piensan tenerla cerrada lo que les de la gana, sin valorar que su ineficacia y su mala gestión supone pérdidas para los ciudadanos.
A nosotros, desde la opción de compromiso del Partido Popular con el Casco Histórico, donde también tenemos la sede, nos parece que ya va siendo hora de que este equipo de Belloch deje de atropellar las vidas y las haciendas de los ciudadanos, a su capricho, a su injustificado capricho, a su injustificable capricho. Me parece bien que cierren la calle para conectarla con la nueva reforma de Echegaray pero no lo pueden hacer un mes antes de comenzar ese ajuste urbano y no pueden mantenerla dos meses y medio. O no saben hacer las cosas o hay muy mala fe. No cabe otra opción, a excepción de aceptar -como opinan muchos implicados- que están chantajeando a la calle con un proceso de degradación que les permita imponer una peatonalización por la fuerza.
Pero, además, ajustándonos a lo que dice la web municipal, podemos decir que ya anunciaron que -después del Pilar, aunque la cortaron antes por aquello de fastidiar más a los comerciantes- cortarían las calles de Salduba, Jardiel, Calanda, Ximénez de Embún, Don Jaime I y San Vicente de Paúl. Todas de vez, como no hacen en ninguna ciudad del mundo y dando la impresión de que no se han enterado que Zaragoza no es un pueblo de cincuenta habitantes. Decían que “para desarrollar estos trabajos se establece un plazo de dos meses y medio, aunque las calles se cortarán de una en una. Cada una de las calles requerirá un tratamiento específico para garantizar el acceso al sector”.
Nuevo incumplimiento, nuevo ataque a los intereses de los ciudadanos. Y nueva petición: abran ya la calle Don Jaime I al tráfico o asuman las pérdidas que están provocando en los comerciantes, los problemas que generan con su arbitraria política de autobús público y con sus cortapisas para que los que viven en la calle lleguen a sus casas. Me da vergüenza ver cómo está el ayuntamiento socialista perjudicando a los ciudadanos, cómo está a espaldas de las necesidades de la calle, de los zaragozanos. Pero, el problema es que no les importa lo más mínimo ni cómo viven ni cómo luchan los ciudadanos por vivir. Y, como dice un habitante de la calle en un periódico, si quieres coger el 35 te vas a las murallas romanas o pasas el puente de Piedra. Y tenemos que dar gracias, porque a este equipo de gobierno podía habérsele ocurrido que lo cogieran en La Academia General Militar o en Valdespartera. No tienen ni idea o no tienen buena fe. Este es el dilema.