Categoría: Oposición constructiva

Oposición constructiva

Hace un año destrozaron el puente y ahora siguen con el río Ebro

En agosto del año pasado estábamos todos a vueltas con el grave atentado que se estaba haciendo contra la solera del Puente de Piedra, que se rompía y se destrozaban unos restos del siglo XVIII en nombre de la conveniencia de navegar por el Ebro. Esta operación estaba protegida por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, especialmente por los dos hombres de confianza de Juan Alberto Belloch, que no paraban de insultar y de negar las evidencias que todos los zaragozanos estaban viendo.

Por un lado, se le hacía decir al infortunado Director General de Patrimonio que no quería enfrentarse con sus jefes socialistas, la estupidez de afirmar que podíamos estar tranquilos puesto que “el proyecto de navegabilidad, es una obra que no perjudica en absoluto al puente, sino que le aporta mayor seguridad y lo enriquece”. Cómo puede decirse esto estando en su sano juicio, sabiendo que no están cumpliendo con la Ley que protege a los BIC y que además se está haciendo con su consentimiento. Increíble que nos diga esto, cuando además unas semanas después Radio MAI ofrecía fotos en las que se veía cómo los troncos dieciochescos que sustentaban la solera del Puente (los que dijo iban a guardar y a estudiar) eran cargados en camiones con los lodos y piedras para tirar.

Y, por otro lado, desde el Ayuntamiento, el señor Gimeno anunciaba que tenían todos los permisos necesarios para hacer lo que estaban haciendo y para navegar el río, cosa que no cuadra puesto que este mes de julio del 2008 –un año después- anunciaba que ya les iban a dar el permiso para navegar por el Ebro. O mentía hace un año o miente ahora. Al mismo tiempo se produjeron acampadas bajo el puente para defenderlo y se hizo un encadenamiento simbólico en la arboleda de Macanaz contra la tala de árboles que se hacía en las riberas. Acampadas que fueron levantadas por la Policía Nacional y que algunos partidos denunciaron como forma de acabar con el debate, como muestra de la obcecación del equipo de gobierno como herramienta de actuación política.

Y, en tercer lugar, vivimos las declaraciones de la empresa privada que tenía la concesión de navegar por el Ebro, concesión que –al parecer- se la dieron en el ámbito de la Expo por don Jerónimo Blasco. Todos vimos que una vez concedida la explotación, la empresa concesionaria comenzó a incumplir el pliego y a usar barcos de mayor calado de lo que permitía el río. Los miembros de APUDEPA lo denunciaron, cuando señalan que la empresa está provocando que se hagan agresiones al río y a sus monumentos –el Puente de Piedra es Bien de Interés Cultural desde el 2002- pues partiendo de la información de la propia empresa (que el calado oscila entre 20 y 40 centímetros) se preguntan cómo va a poder compatibilizarse la navegación con el mantenimiento integral de la arquitectura del Puente de Piedra, “teniendo presente que, según se desprende de informaciones periodísticas el calado de los barcos “oscila entre los 75 cm del Félix de Azara y el metro del EbroBus”.

Por cierto, que el director técnico de la empresa Turismo Ebro Fluvial llegó a afirmar –aunque dudo que él no supiera que eso era imposible- que “el transporte fluvial de Zaragoza será el primero de Europa en calidad, ya que ninguna otra ciudad tiene en estos momentos un servicio en sus cauces que no consuma ni una gota de petróleo”. Brillante afirmación de un señor, del mismo que decía que el dragado del Ebro “es una obra menor, afecta únicamente a dos o tres puntos de bajo calado, ya detectados en el propio pliego de condiciones del concurso y no presenta ningún tipo de problema”. Por ahora, es el primero en Europa que no puede remontar un río, que se para en medio, que hace la risa, que insulta a una Expo que se celebra para proteger a los ríos… Claro, que uno ya piensa que en esa carta de protección deben estar todos menos el río Ebro porque no han dicho ni mu.

Bueno, oídos estos señores que ya han quedado claramente definidos por sus palabras, no logrando el amparo de la Fiscalía a la que acudimos desde el Partido Popular para que nos ayudara a hacer cumplir la Ley de Patrimonio, quedando denuncias pendientes de resolver en organismo europeos y siendo notorio que la empresa ha fracasado totalmente, nos tenemos que hacer algunas preguntas y comenzar a pedir responsabilidades a los autores de esta agresión al río Ebro, a los salvajes que han autorizado las excavadoras que han destrozado amplias zonas del cauce, a los impresentables que pretenden comprarles entradas a los explotadores de los barquitos para asegurarles negocio…

Como dijo el señor Catalá, en una de sus declaraciones, el no apoyar esta operación de una empresa privada era “una visión alicorta y pueblerina y esta ciudad tienen 600.000 habitantes”. Y acertó, sólo que al revés, porque lo que es pueblerino y alicorto es el espectáculo que están dando los barquitos de esa empresa, que invitará seguramente a algunos ciudadanos a preguntarse quien tienen detrás puesto que le están permitiendo mucho. Los barquitos, un mes y medio después de inaugurar la Expo hacen travesías de risa, de escándalo, quedándose parados en medio del río durante dos horas, obligando a los pasajeros a ponerse el salvavidas, empujando los barcos con empleados suyos…

Lo único cierto de esa declaraciones es que esta ciudad tiene 600.000 habitantes que son los que tienen que pagar los déficit económicos que tenga esa empresa de barquitos, puesto que las ganancias son todas para ella. Es un negocio redondo, que invalida al que lo firmó puesto que actuó en contra de la economía de la ciudad y de los intereses de todos los ciudadanos. Por eso, podemos comenzar por obligar a pagar las pérdidas al preclaro instructor de ese convenio contra Zaragoza y además declararlo persona non grata para la ciudad a la que carga con cargas que no le corresponde. Por ahora, este fracaso rotundo sólo está empañando el éxito de la Expo2008, está incumpliendo el pliego, está navegando con un transporte que no es ecológico, y encima pretende que las instituciones públicas le compren entradas –para que suban los horrorizados ciudadanos- y le paguen además las pérdidas.

Por ahora, estamos salvados puesto que no nos han pedido a que les paguemos las vacaciones a todos sus dirigentes. Aunque si lo piden, ya sabrán a quien tienen que hacerlo porque los ciudadanos no queremos apoyar este escándalo que está dejando a Zaragoza a los pies de Europa, convertida en el hazme reír de todos los que entienden que los barcos se deben adaptar al río y no como quieren estos ilustrados señores de que el río se adapte a los barquitos. Por lo tanto, hagan testamento antes de subir y piensen que subiendo apoyan una actuación lamentable. A pesar de que lo más lamentable es que el alcalde no haya bajado a tierra y se haya dado cuenta de que este río es mucho río para someterlo por la fuerza.

Oposición constructiva

“Agua extrema” sobre el Ebro

Sabrán los visitantes de la Expo que una de las atracciones más solicitadas del recinto (para la que cada mañana se agotan los fast-pass en apenas unos minutos) es la de la plaza temática Agua Extrema. Allí, con ayuda de las nuevas tecnologías visuales y sonoras, se recrea la lucha del hombre contra algunos fenómenos naturales como los tsunamis o los huracanes. Y merece la pena, sin duda, disfrutar de unos minutos de diversión pasados por agua y por viento, en compañía de los más pequeños de la familia.

Pero si quieren vivir una “aventura extrema” de verdad, les haré una recomendación para este fin de semana: dense una vuelta por el Ebro subidos en los barquitos que remontan, o mejor dicho, intentan remontar el río desde Vadorrey hasta la Expo. Por tan sólo 14 euros, vivirán una experiencia inolvidable con indescriptibles sensaciones.

Para que se vayan preparando, deben saber que primero, cuando atraviesen el maltrecho Puente de Piedra y si tienen algo de suerte (o un patrón algo inexperto), el casco del barco golpeará contra los restos de la solera, sufriendo los primeros momentos de tensión y mareo. Después, tras unos momentos de relajo en el embarcadero del Náutico, comenzará la aventura de verdad. El patrón conectará los motores fuera-borda y su barco emprenderá su camino hacia el recinto de la Expo. Saludarán al Pilar a su izquierda, adelantarán a los piragüistas de Helios a su derecha y… los motores de gasoil que sustituyen a los ecológicos acelerarán a toda potencia para enfrentarse al tramo del río europeo que más dragados ha sufrido en el menor tiempo. Su Ebrobús amarillo peleará contra la corriente para sobrepasar el puente de la Almozara y la Pasarela del Voluntariado, pero será complicado que lo consiga a la primera, incluso a la segunda. Si el Ebro baja fuerte, habrá hasta cuatro intentos, para finalmente encallar en algún punto del cauce que todavía no haya sido dragado por las ya famosas excavadoras. Será el momento de ponerse rápidamente el chaleco salvavidas y de empezar a rezar, pero no por los pasajeros o por ustedes mismos, sino por los tripulantes del barco, a los que la empresa obligará a lanzarse al agua para que empujen desde abajo al navío y sacarlo así del atolladero como si de un coche se tratase. No se preocupen porque, con toda probabilidad, tendrán un final feliz y llegarán al recinto de la Expo. Les habrá costado más de hora y media, pero habrán disfrutado de la nueva plaza temática de la Expo “Agua Extrema sobre el Ebro”.

Suena a chiste, a película de comedia, pero es la triste realidad de un proyecto (el de navegabilidad del Ebro) que está siendo el hazmerreír de todos, un proyecto que naufragó desde el primer día por culpa de unos gestores que se han olvidado de lo más importante: el Ebro merece un respeto y no todo vale para surcar sus aguas. Ahora el río nos pasará la factura.

Oposición constructiva

La vergüenza de los barquitos de Belloch

Aunque estos días tengo que dedicar más atención a la Crónica de la Expo, que visitáis muchos de los que navegáis por este blog personal, no quiero dejar de compartir con vosotros una preocupación que llevo denunciando desde hace un año. Me refiero a la trágica agresión que –en nombre de la navegación- se está haciendo al río Ebro. Estoy hablando de ese empeño inexplicable del equipo de Belloch que no podemos entender muchos ciudadanos. Estoy denunciando el fracaso de un proyecto que nos va a costar mucho dinero a la ciudad, a los vecinos de Zaragoza, a los que pagamos impuestos en esta ciudad pensando que servirán para mejorar la ciudad.

Yo no puedo entender las razones, que deben ser inconfesables porque es inexplicable lo que ocurre, que llevan a semejante tozudez del equipo de gobierno del alcalde Belloch. Pero, por encima de todo, este proyecto es una aventura disparatada y salpicada de mentiras y de incumplimientos. Por ejemplo, les cito una: hace un año, en agosto del 2007, el señor Gimeno -primer Teniente de Alcalde- nos insultaba diciendo que tenían todos los permisos para navegar. Hace unos días, la prensa publicaba que este mismo Teniente alcalde anunciaba que estaba a punto de llegar el permiso. ¿Cuándo dice la verdad? ¿A qué está jugando? ¿De hay detrás de semejante tozudez en que esto se haga realidad contra el río y contra la ciudad?.

Estamos ante un asunto muy grave que comenzó con la agresión al puente de Piedra, que es Bien de Interés Cultural, aunque para poco le ha servido al pobre pues no ha tenido defensa ante los intereses de un proyecto de negocio; y que termina –por ahora- con el anuncio de que las pérdidas de este ejercicio privado las tendremos que pagar los ciudadanos de Zaragoza. Ante esta cuestión, que la prensa ya ha hecho pública hoy y que nosotros llevamos meses denunciando, es obligado pasar de las dudas y pedir responsabilidades. Y sobre todo, pedir a los responsables –que deben ser el alcalde, el teniente alcalde Fernando Gimeno y el director de la Expo Jerónimo Blasco- que nos expliquen cómo y quién negoció ese convenio por el que se beneficia a una empresa y se perjudica a la ciudad. Es muy difícil entender la causa por la que unos representantes municipales pueden negociar contra los intereses de los zaragozanos a los que representan. Yo diría que además es inaceptable.

Ideas & Propuestas

Una «vieja y justa» aspiración

Ayer nos reunimos en Zaragoza 40 alcaldes, portavoces y concejales del Partido Popular de las localidades incluidas en el “Plan de abastecimiento de aguas a Zaragoza y los municipios de su entorno”, un plan que contempla la traída de agua de calidad desde el Pirineo para los más de 800.000 aragoneses que vivimos en los 39 municipios afectados. Allí volvimos a denunciar el maltrato que estamos sufriendo por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que es capaz de ejecutar en seis meses una tubería de 60 kilómetros que cuesta 180 millones de euros, pero no ha querido gastarse en Aragón 10 millones de euros para poner en marcha una obra de abastecimiento que está finalizada desde 2004 (y gestionada por gobiernos del PP). Nos están negando un agua de calidad que nos corresponde y a la que tenemos derecho.

Por eso, porque no queremos más agravios y que Aragón siga siendo para el PSOE una comunidad de segunda (con el consentimiento de algunos dirigentes socialistas como Belloch e Iglesias), los populares del corredor del Ebro llevaremos mociones a todos los ayuntamientos en los que tenemos representación para exigir la puesta en servicio inmediata del plan de abastecimiento con agua de calidad desde Yesa.

En el Partido Popular no vamos a resignarnos. Queremos agua de calidad y queremos la misma celeridad para nuestras exigencias que la que han tenido los gobiernos socialistas con el trasvase a Barcelona. ¿O es que acaso tenemos menos derecho? ¿Somos los aragoneses para Zapatero menos que los catalanes? Sus acciones nos indican que sí, pero, como dice el refrán, rectificar es de sabios… ¡qué difícil lo tenemos en ese caso!

Oposición constructiva

La indignidad de los empleados de Iglesias

Volveré sobre este tema del trasvase a Barcelona, que los aragoneses no debemos de dejar enfriar, puesto que en él nos estamos jugando la defensa de nuestro mayor motor de progreso. Pero, antes de entrar en materia, quisiera dejar claro mi estupor, mi asombro, mi vergüenza como aragonés, por la indignidad con la que actúa el presidente de la Comunidad Autónoma, al que comienza a ser difícil mantenerle el respeto más allá del que se le debe por haber sido elegido por las urnas.

Es indigno que, en la tierra de notables filólogos como Blecua, Lázaro Carreter o María Moliner, cargos nombrados por su gobierno y pagados por Aragón se metan a sentar cátedra en asuntos de filología, llamando al trasvase del Ebro a Barcelona “conexión de sistemas dentro de la misma demarcación hidrográfica de las cuencas internas de Cataluña”. Y es que no hacía falta su indignidad y su traición a esta tierra (de la que cobran y a la que sirven) puesto que lo que han informado ya lo había resuelto su jefe –el señor Iglesias- hace unos años, en 2002, cuando bramaba contra el gobierno del señor Aznar, auspiciaba manifestaciones y presentaba alegaciones por la injusticia que suponía querer poner en marcha el minitrasvase del Ebro a Barcelona. Entonces, el actual presidente aragonés sí apoyaba a su consejero de Medio Ambiente –que curiosamente era el mismísimo Secretario General del PAR señor Longás- en la lucha contra lo que él llamaba, denominaba, consideraba, entendía, como un “trasvase” a Barcelona.

Hoy no lo entiende así, por lo que los aragoneses podemos pensar varias cosas, cada una más grave y más vergonzosa:

1. Mentía entonces a los aragoneses a los que convocaba fraudulentamente a manifestaciones contra el trasvase del Ebro.
2. Miente ahora cuando dice lo contrario y pretende que sus funcionarios le apoyen.
3. No tiene otro remedio porque está al servicio de sus señoritos socialistas madrileños que, tal vez dentro de dos años lo hagan ministro en pago de su perfidia con Aragón.
4. En realidad, lo único que ha hecho es utilizar los sentimientos de los aragoneses para hacerse con el poder, prometiendo mentiras y sabiendo que iba a hacer otra cosa de la prometida…

Me niego a elegir, todas me llenan de tristeza. Por eso, termino recordando lo que me indican los ingenieros: que son nueve meses el tiempo medio que tardan en entregar las fábricas los tubos que utilizarán para hacer el trasvase del Ebro a Barcelona (como así lo llamaba Iglesias antes y ahora lo llama el alcalde Belloch). Nueve meses. Así que pronto sabremos si el presidente Rodríguez ya había hasta comprado las famosas tuberías cuando prometía en la Plaza de Toros -el pasado mes de marzo- que él nunca haría el Trasvase del Ebro. Y eso en el diccionario de la Real Academia y en el de María Moliner tiene un nombre terrible. Pero claro como ahora se consulta el “Diccionario del Marcelitrola” a saber cómo se llama esta cuestión.

Por lo tanto, ante este atajo de aprendices de lingüistas y de consumados farsantes, sólo queda pedir que se cumpla algo fundamental en esta tierra: la palabra que dan los hombres y mujeres mirando a la cara. Don Marcelino debe cumplir con lo que ha dicho y se lo pedimos algunos aragoneses que nunca podrá decir que nos hemos pronunciado a favor del trasvase, cosa que otros socialistas tienen difícil por el recuerdo del botijo de Borrell… Sólo nos queda mantener la libertad de denunciar siempre a los que incumplen con lo prometido, y sobre todo a los que incumplen para mantener el puesto, el sueldo y el sillón. Como dice Nicolás en un poema cheso:

Allora… pillemos
distinta endrezera.
Caminar ya chuntos
preziso no’n yera.

Oposición constructiva

Manifiesto de los Concejales del PP en Zaragoza

MANIFIESTO DE LOS CONCEJALES DEL PP EN EL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA CON MOTIVO DEL DÍA DE SAN JORGE Y DEL 1er ANIVERSARIO DE LA ENTRADA EN VIGOR DEL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ARAGÓN

Ante la celebración de la festividad del Día de San Jorge y el primer aniversario de la entrada en vigor del nuevo Estatuto Autonomía de Aragón, los Concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza manifiestan que:

1.- El Decreto del Consejo de Ministros del pasado viernes, 18 de abril de 2008, que permite ejecutar de forma inmediata el trasvase del Ebro a Barcelona supone una clara vulneración del Estatuto de Autonomía de Aragón, aprobado por las Cortes de Aragón y por el Congreso de los Diputados con el consenso político de Partido Socialista, Partido Popular, Partido Aragonés e Izquierda Unida.

2.- La aprobación de un nuevo trasvase del Ebro incumple el Artículo 72.3 del Estatuto de Autonomía de Aragón por el que la comunidad autónoma aragonesa debe realizar un informe preceptivo ante cualquier propuesta de transferencia de aguas de la cuenca del Ebro.

3.- El Artículo 19.3 del Estatuto de Autonomía de Aragón obliga a los poderes públicos aragoneses a velar para evitar cualquier trasvase que pueda afectar a los intereses de los aragoneses en el presente y en el futuro.

4.- El trasvase del Ebro a Barcelona va a ejecutarse sin haber resuelto las obras hidráulicas del Pacto del Agua comprometidas en la Disposición adicional quinta del Estatuto de Autonomía de Aragón.

5.- Pactando bilateralmente con la Generalitat de Cataluña, el Gobierno de España ha infringido el principio de unidad de cuenca que debe imperar en la gestión de un recurso hidrológico como el río Ebro.

6.- Dicho acuerdo entre el Gobierno de España y la Generalitat presta un trato desigual a las demás comunidades autónomas españolas y frustra cualquier intento de diálogo hidráulico entre las mismas, alimentando un nuevo enfrentamiento entre comunidades.

7.- El pasado 25 de enero de 2008, todos los Concejales del PP en el Ayuntamiento de Zaragoza y los del resto de formaciones políticas, nos posicionamos unánimemente en Pleno en contra de cualquier trasvase del Ebro.

8.- La ciudad de Zaragoza y otros 50 municipios de su entorno metropolitano reclaman desde hace años el abastecimiento con agua de calidad del pantano de Yesa, cuya infraestructura se encuentra finalizada sin que el Ministerio de Medio Ambiente haya impulsado su puesta en marcha, vulnerando otro derecho que contempla nuestro Estatuto de Autonomía de Aragón.

9.- El Partido Socialista Obrero Español y el Presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, han incumplido el compromiso político y legal que adquirieron con la comunidad autónoma de Aragón y con los aragoneses para rechazar el trasvase del Ebro.

10.- La actitud del Presidente aragonés rompe la unidad política lograda frente al trasvase del Ebro entre todos los partidos políticos aragoneses.

Por estas razones, los Concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza mostramos nuestro más profundo desprecio a la humillación que supone para Aragón y para el resto de las comunidades españolas el acuerdo bilateral suscrito entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña. Creemos que el Presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, no ha estado a la altura y no ha cumplido con la responsabilidad que le fue encomendada (y que él mismo asumió en su último debate de investidura) de defender los intereses de Aragón en materia de agua mientras no se hayan cubierto las necesidades presentes y futuras de los aragoneses.

Por eso, porque el Gobierno de Aragón ha actuado contra el Estatuto de Autonomía de Aragón y porque está tolerando un trato discriminatorio hacia nuestra comunidad autónoma, comunicamos públicamente al Presidente aragonés que no deseamos acompañarle durante el Acto Institucional que se celebrará el próximo 23 de abril, Día de San Jorge, en la Sala de la Corona de la Sede del Gobierno de Aragón. De la misma forma, animamos al resto de los Concejales del Ayuntamiento de Zaragoza y, especialmente, a nuestro alcalde Juan Alberto Belloch, a que tampoco participen en dicho acto.

Por último, exigimos a Marcelino Iglesias que adopte las medidas políticas y jurídicas a las que está obligado como Presidente de la comunidad para frenar el trasvase del Ebro y recuperar la unidad política aragonesa frente al trasvase. Le reclamamos, igualmente, que requiera al Gobierno de España la misma celeridad administrativa que ha dado al trasvase del Ebro para la ejecución de las obras de regulación contempladas en el Pacto del Agua y en nuestro Estatuto de Aragón.

Puedes descargarte el manifiesto en PDF clicando aquí

Oposición constructiva

Rodríguez Zapatero miente a los aragoneses

La primera decisión de Rodríguez Zapatero ha sido hacer el trasvase del Ebro. Queda claro que mintió al prometer en su mitin de Zaragoza que, mientras el fuese Presidente, no habría trasvase del Ebro. Su decisión de hacer el trasvase es una humillación para todos los aragoneses y un acto de traición para sus electores. Ante esta agresión, todos los zaragozanos debemos estar más unidos que nunca contra el trasvase.

En este acto de responsabilidad, esperamos que el Presidente Iglesias sea claro y no nos quiera engañar con cuentos. Esto es un trasvase, menos informes y más defender a los aragoneses.

Como muestra de todo ello, inserto dos vídeos donde dejan claro, tanto Rodríguez Zapatero como Marcelino Iglesias, su posición contra el trasvase que ahora se ha puesto en marcha:

Día a día

¿Caciquismo en Garrapinillos?

La mañana de ayer, sábado 5 de abril de 2008, estuve en Garrapinillos para asistir a una reunión con algunos vecinos de este barrio que también es parte de Zaragoza. La habían convocado el día anterior los vocales populares de la Junta después de que les dieran permiso para usar el local municipal y anunciar que también asistía a ella la concejal Cristina Melendo, en representación del Grupo Popular del Ayuntamiento de Zaragoza. Hasta aquí, todo normal, como corresponde a una democrática gestión de Participación Ciudadana cuyo Teniente de Alcalde es, precisamente, vecino de Garrapinillos. Sin embargo, cuando yo llegué al barrio por la mañana para sumarme a la reunión, me encontré con todos los vecinos, los vocales y la concejal en la calle. Estaban a las puertas del local municipal sin poder pasar porque, el día 4 por la noche, el alcalde del barrio dió orden concreta de no permitir el acceso a este espacio público a los responsables del Partido Popular y a los vecinos. Ayer, todos decían que llueve sobre mojado con este señor.

Es tremendamente lamentable que –a principios del siglo XXI- nos encontremos todavía con actitudes tan poco democráticas, tan dictatoriales, tan de personas que se creen dueños de bienes y personas. No tenía yo esta opinión del alcalde de Garrapinillos, con el que he hablado en algunas ocasiones, por lo que me ha sorprendido mucho más y me lleva a pensar en él como una persona que sabe que está en falta con los vecinos y que no quiere que nadie pueda poner sobre la mesa la complicada situación de un barrio en el que no se hacen realidad sus promesas.

No hemos podido hablar con él, no nos ha respondido a nuestras llamadas, se ha escondido y no ha dado la cara. Pero, en honor a la verdad -y es justo decirlo- muy otro ha sido el comportamiento de Antonio Becerril, responsable socialista de Participación Ciudadana que, como un señor, sí ha respondido a mi llamada y, como un demócrata, me ha indicado que lo mejor era acceder a local del Ayuntamiento y celebrar la reunión.

Así lo hemos hecho y ha sido ciertamente productiva, tanto que vamos a convertirla en el punto de arranque de otras muchas donde apostaremos por resolver problemas endémicos que este alcalde –tan poco democrático y tan poco tolerante con los ciudadanos que ejercen sus derechos- no resuelve. Por encima de las trabas e inconvenientes que pone a sus vecinos un alcalde que no da la cara, estarán nuestro empeño y decisión política en resolver los problemas de Garrapinillos y nuestro convencimiento de que los espacios públicos no están inscritos en el Registro de la Propiedad a nombre de ningún cacique local; estará, sobre todo, nuestra voluntad de construir en libertad el mejor marco de convivencia.

Tienen los socialistas un problema con el alcalde de Garrapinillos, del que nunca me hubiera esperado semejante salida de autoritarismo trasnochado y falto de toda ética política. Por eso ayer, además de ser el día en el que tenemos que sancionar a don Mariano Blasco a leer el Reglamento de Participación Ciudadana, fue el día en el que quizá podamos pensar que, políticamente, comenzó su cuesta abajo.

Oposición constructiva

Destrozando la memoria de 1808 y 1908, o cómo algunos gobernantes hacen la risa

No puedo pasar por alto algunos atropellos que se están haciendo en la ciudad de Zaragoza con respecto al Patrimonio Cultural heredado de nuestros antepasados. Por una parte, estos destrozos hay que atribuirlos a tres razones sobre las que pienso entrar más adelante, razones que detallaré para la posteridad con los nombres y apellidos de los culpables y de los consentidores que son los peores. Ya saben que hay un refrán que dice algo referente a los ajos y a picarse…

Estas razones son:

1º. La brutal incultura de algunos gobernantes y, junto a ella, la falta de compromiso con Zaragoza, con su historia, con su patrimonio, que tienen algunos de los responsables públicos a los que nos les importa lo más mínimo estas cuestiones.

2º. La falta de respeto a las normas legales y la voluntad de ampararse en los decretos de la Exposición 2008 que permiten, en función de la rapidez, saltarse plazos. Algunos creen que este hecho les permite incumplir plazos, informes, controles y todo lo que les conviene…, todo aquello que puede paralizar o poner en riesgo las obras imperiales que quieren hacer.

3º. La ausencia de algunos controles que, o bien aplauden y no quieren llevar la contraria (no sea cosa que les cesen) o, por el contrario, no llegan por el enorme trabajo que les ocasiona el mantener abiertos unos canales de comunicación con el otro mundo, con esa cuarta dimensión en la que supongo que el Director General de Patrimonio ya ha debido de hablar hasta con Goya para cerrarle una entrevista con la propia consejera –supongo que no en sede parlamentaria sino en sede eterna-.

Y ahora me quedan los destrozos, a los que quiero agrupar sólo en dos bloques y con la invitación a que sean ustedes los que los pueden descubrir…

1º. Está claro que la agresión de la Escuela de Artes de la plaza de los Sitios es el mejor modo de celebrar el Centenario de la Exposición Universal de 1908, puesto que éste es uno de los pocos edificios que nos quedan de ese evento.

2º. Este año celebramos el Segundo Centenario de los Sitios de Zaragoza, siendo una buena forma de festejarlo el llevarse por delante todos los restos que han aparecido en el Balcón de San Lázaro o en la Arboleda de Macanaz. El detallar los destrozos que han hecho y están haciendo sería muy largo, por lo que les invito a ir descubriéndolos a través de las múltiples denuncias en la prensa local y nacional.

Da pena que esta ciudad, que ha sido ejemplo de respeto y de recuperación de su pasado, se haya convertido en referente de las ciudades que incumplen los compromisos con su pasado y con la legislación que lo protege. Lo más lamentable es que los actuales gobernantes no se aplican para ellos las mismas prescripciones que aplican a los demás ciudadanos. Claro está que ellos son los inmortales –y no lo digo por lo de las monjitas de Sijena– y los demás somos los mortales.

Ideas & Propuestas

El Partido Popular y sus compromisos con Zaragoza

No hace falta reiterar que somos un partido profundamente implicado con la ciudad de Zaragoza, con su historia, con sus necesidades y con sus apuestas de futuro. Y lo hemos demostrado muchas veces, aunque algunos compañeros de la vida democrática quieran seguir usando como arma política la mentira y la descalificación. Allá ellos, nosotros seguiremos empeñados en hacer realidad nuestro Modelo de Ciudad, nuestro proyecto para una gran ciudad en la que todo siga manteniendo la escala humana.

Tres cosas hay cumplidas ya y quiero manifestarlas bien alto porque, además, son cosas que ha hecho el equipo de gobierno PSOE-PAR por propuestas nuestras, por iniciativa exclusiva del Partido Popular de Zaragoza. Hoy, todos los cientos de miles de ciudadanos que nos votaron saben que parte de ese programa que votaron se comienza a hacer realidad. Y eso es lo más importante, lo que da sentido de la realidad a nuestra actividad de gestión en la oposición. Lo hemos conseguido, hemos negociado bien y estamos muy satisfechos.

El primer logro es que, en la Junta de Gobierno de ayer viernes, se toma la decisión de poner en marcha el expediente para licitar los estudios y el anteproyecto de la red de metro que propuso el Partido Popular en la campaña del 2007. Zaragoza tendrá metro, gracias al Partido Popular y sus votantes que nos dieron la fuerza que tenemos con sólo un concejal menos que el grupo socialista…

El segundo logro es lograr poner remedio a la trágica historia de la construcción del estadio nuevo de la Romareda. Hemos impuesto la sensatez, garantizando la seguridad de los ciudadanos, evitando el derroche y que nos cueste más de lo que teníamos para ello, consiguiendo una situación privilegiada con accesos múltiples y espacios de sobra para el ocio familiar y los aparcamientos, incluidos los autobuses de los peñistas.

Y el tercer logro es acabar con la injusticia de impedir que los zaragozanos que viven en sus barrios puedan dividir su casa antigua para –sin edificar nada- sacar un espacio en el que puedan vivir sus hijos en el mismo sitio en el que nacieron. Se acabó con la injusticia de trato para los barrios zaragozanos, se acabó con esta medida que era un agravio comparativo y que provocaba que los padres se quedaran solos y que los hijos se tuvieran que marchar a vivir a otro lugar distinto del que nacieron y del que viven sus ancianos padres.

Nos llena de satisfacción lo que hemos logrado y esa misma satisfacción será el punto de partida de nuevas presiones para seguir haciendo realidad el proyecto de ciudad popular, el modelo de la ciudad en la vanguardia, el espacio del bienestar.