Categoría: Oposición constructiva

Oposición constructiva

La grandeza de Gonzalo Borrás

He leído con satisfacción que el profesor Borrás, una de las figuras más notables de la universidad zaragozana, ha votado en contra de un proyecto que proponía el Gobierno de Aragón para hacer la sede del futuro Espacio Goya.

En concreto, este aragonés de criterio y actitud recta, ha votado en contra de un proyecto de la Consejería de Educación y Cultura, un ente peculiar que dicen sus usuarios tiene poca educación y escasa cultura, a juzgar por sus actuaciones despóticas y por sus atropellos al Patrimonio. He leído incluso como Juanjo Vázquez, viceconsejero, ha sufrido una penosa evolución que le ha llevado desde su antaño énfasis en defender el Patrimonio hasta su relajación actual, hasta convertirse en el que justifica que se destroce parte de un edificio catalogado.

Me parece asombroso lo que está pasando en esta comunidad, después que el anterior director general hiciera la vista gorda ante el destrozo del Teatro Fleta, que debía haber sabido que estaba catalogado. Me produce tristeza que nuestras autoridades estén convencidas de que pueden hacer lo que les de la gana, su particular capricho, en edificios protegidos por la legislación. Y me produce rabia el saber que ellos no se aplican el mismo rasero que aplican a los ciudadanos de a pie; que ellos pueden destrozar el Fleta o romper la fachada de la Escuela de Artes de Zaragoza, colocándole un hermoso grano en el tejado, mientras los otros ciudadanos no pueden modernizar sus casas o son multados por ampliar alguna ventana.

Por todo ello, el gesto del doctor Borrás es muy de alabar y nos demuestra que la Universidad custodia todavía muchos intelectuales que saben asumir la defensa de todo aquello que la incultura y la frivolidad quiere destruir. Gracias, Gonzalo, por este voto y sobre todo por este testimonio de que el Patrimonio aragonés todavía tiene aragoneses empeñados en salvarlo frente a la barbarie. Acaso frente a la ignorancia, porque recordaba el Heraldo de Aragón una frase de Antonio Machado que decía «Lo que se ignora, se desprecia». Este es el momento en que conviene invitar a algunos responsables del Patrimonio a estudiar, a aprender, a conocer, a ser respetuosos con la ley y con la herencia secular… Por ejemplo, a comenzar la tarea leyendo los magníficos libros de Gonzalo Borrás sobre arte aragonés. Y cuando se cansen, a escribir cien veces en el cuaderno aquella frase de «yo también tengo que cumplir la ley como cualquier ciudadano».

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Los funcionarios municipales en peligro

Hace unos meses pregunté en el Consejo de Gerencia si el edificio del Seminario, al que se llevará a gran parte de los funcionarios zaragozanos, tenía algún problema estructural y, en concreto, si los forjados del mismo estaban preparados para soportar a los funcionarios, a los ciudadanos que van a las oficinas y al equipaje de ficheros, mesas y archivadores que lleva cada funcionario. Tras semanas de sospechoso silencio y varios recordatorios por mi parte, me entregaron unos viejos estudios en los que se decía que no había ningún problema, que el Seminario era seguro.

Cinco meses después, los mismos responsables -los que antes negaban que hubiera problemas- proponen que se conceda una ampliación del plazo de la obra. Y cuando el concejal de Equipamientos, supongo que por orden de su jefe, el antidemocrático señor Gaspar, se ve obligado a emitir una nota de prensa explicando las razones y la conveniencia de esta decisión, nos dice que se dan seis semanas más con motivo de realizar «mejoras de acabado». Mejoras que detallan diciendo que es el «refuerzo de consolidaciones estructurales». Increíble, lamentable. No sé si los concejales de Chunta consideran que todos somos tontos excepto ellos, si les ciega la soberbia de saberse miembros del Soviet Supremo de Belloch… Lo ignoro, pero lo que si puedo decirles es que consolidar estructuralmente un edificio es algo mucho más serio que hacer mejoras de acabado, a no ser que en su ignorancia entiendan que las columnas son más bonitas si tienen anillos de hierro que las sujeten, o que los suelos son más hermosos si hay que meterles refuerzos porque se caen… Mienten descaradamente, mienten porque no pueden justificarse, mienten a los ciudadanos a los que deben servir y atender.

Es un escándalo que el equipo de gobierno nos salga ahora con esta cuestión. ¿La conocían ya cuando le decían al Grupo Popular que no había problemas?, ¿Intentaban engañar a la oposición y a los ciudadanos? o, por el contrario, ¿el problema es que el señor Gaspar no sabía realmente lo que pasaba? En uno y otro caso es grave, muy grave que el señor Belloch y los suyos pongan en riesgo a los funcionarios que sean trasladados a las oficinas del Seminario, llevándolos a unos espacios con problemas estructurales que pueden colocarles en riesgo de desplomes de suelo. Y digo que esto es muy grave, pero lo que ya no puedo calificar es la actuación de un acólito que tiene el valor de decir que al paralizarse la Romareda con un Auto judicial se «reduce la necesidad de desalojar» los edificios del Cubo y la Gerencia. De las palabras de este sabio iluminado, se puede desprender que si la Romareda no se hubiera parado, a los funcionarios se los hubieran llevado al Seminario sin hacer estas obras de consolidación y colocando en riesgo sus vidas.

De este patético alegato se puede entender que ahora no hay prisa, por lo que es momento -como dice la empresa- de «poder determinar ciertamente el número de elementos que hay que consolidar», ¿acaso los mismos que no se iban a consolidar si había que llevar rápidamente a los funcionarios?. En una Gerencia empeñada en jugar a mejoras mundiales, podían preocuparse también sus «poncios» de garantizar la seguridad de los funcionarios, de garantizar el primer derecho del ciudadano a la vida. Arreglen pues las columnas, aseguren los cimientos, refuercen los suelos… Hagan lo que quieran, pero hagan todo lo necesario para evitar problemas, para evitar una tragedia que ya no podrá darse gracias al Auto del juez. Y luego dicen que el juez se dedica a hacer política… Y ellos, ¿a qué se dedican?

Y dicho todo esto, quiero recordar al equipo de gobierno que los funcionarios municipales no son esclavos, que son personas libres que tienen derechos y sobre todo merecen respeto. Cuestión que, por lo que vemos, no debe ser fácil entenderlo desde el talante, pero es evidente que se comprende desde el talento.

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¿Por qué no podemos iluminar Loarre?

Acabo de leer en el blog del diputado de Cultura, señor Moreno, que alguna persona habla de la «estupidez» que ha supuesto el no iluminar Loarre. Me entero del asunto por la activa y eficaz Anabel Lasheras y por muchos especialistas del románico que están indignados, y me dicen que se decidió acometer la iluminación de este castillo altoaragonés con el dinero aportado por una empresa eléctrica nacional -creo que Endesa-, en función de un proyecto bien estudiado y completo. Y cuando se plantea la cuestión a la Comisión provincial de patrimonio de Huesca, ésta decide denegar el permiso diciendo que se perjudica al castillo. He puesto la foto de la Alhambra para que estos señores que no deben viajar, pues su círculo debe estar en la boina -como dice el comunicador-, vean que la Alhambra está iluminada.

También les aporto la foto del castillo de Molina de Aragón que, aunque les parezca a ellos, no está iluminado con teas sino con focos de luz eléctrica, la de las bombillitas. Y si dicen que es porque Loarre está en el campo, la cosa tiene ya mucha más gracia, pues también les podemos poner otros ejemplos, de sitios y de comunidades de este país que -evidentemente- son más coherentes que este ramillete de talibanes de la historia constituidos en comisión supongo que para hacer el dictado del jefe.

Finalmente, añado un enlace con otro ejemplo ilustrativo que, en esta ocasión, trata del castillo escocés de Seomaker.

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Feliz día de San Jorge, paisanos y amigos

Hoy es el día de San Jorge, el día que la Comunidad de Aragón recuerda la figura de uno de los santos más cercanos a nuestra historia y a nuestros reyes. El día de Aragón, puesto que este 23 de abril fue declarado como festivo para todo el reino, en 1461, en las Cortes que se celebraban en la ciudad de Calatayud.

Es curioso que puedas leer las palabras con las que acordaron esta festividad los diputados de este reino: «E assimesmo ordenamos que la fiesta del glorioso Martyr Señor Sant Jorge, que caye a XXIII dias de Abril, sia en el dito Regno inviolable é perpetuamente guardada, observada, e celebrada solemnement, bien assi como los dias del Domingo é otras fiestas mandadas guardar…».

Igualmente es importante que recuerdes que esta figura es la de un soldado que nació en las tierras turcas de Capadocia, que sirvió al imperio, que mató a un dragón en tierras de Libia, y que acabó siendo martirizado por sus ataques al culto imperial. Y además de todo esto, aunque haya muchos investigadores eclesiásticos, que hayan demostrado que nunca existió, no hay que olvidar que las leyendas lo vinculan con la batalla de Alcoraz, la batalla que permitió en 1096 la conquista de Huesca, donde debió de jugar un papel clave, luchando sobre un vistoso corcel blanco y con una cruz roja en su escudo, la misma cruz que está en el propio escudo histórico de Aragón.

Por cierto, ese escudo del que el presidente de las Cortes -señor Pina- se avergüenza y decide quitarlo de la cabecera de las cortes de Aragón. No es difícil saber que le hubiera pasado al señor Pina si en otro momento de la historia del reino de Aragón, hubiera comparecido en las Cortes y hubiera pedido que quitaran el escudo histórico de este reino. Sin duda, en ese momento habría acabado su historia política y todos lo habrían considerado un traidor al viejo territorio que supo crear una Corona y organizar el mundo mediterráneo. Meditad sobre estas cosas y disfrutad el día de san Jorge como se merece.

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La vergüenza del plan de barrios

Estamos denunciando, desde hace muchos meses, que uno de los grandes compromisos de la legislatura -el Plan de Barrios- está siendo el gran fraude de este equipo de Gobierno, máxime teniendo en cuenta que es algo que prometió personalmente el alcalde Belloch con fuerza, que firmó y rubricó por todos los barrios de Zaragoza. A esa estrategia electoral se corresponden casi tres años de gobierno socialista en los que no se ha hecho nada por los barrios, salvo abandonarlos y dejar las obras iniciadas en punto muerto.

Hoy, tres años después, pretenden vendernos a bombo y platillo un Plan de Barrios que sólo tiene una obra en un barrio, que todas las demás son obras en los distritos. Por lo tanto, la primera pregunta que le haría al alcalde es ¿no sabe usted diferenciar entre un barrio y un distrito?

Y este plan fantasma se sustenta en operaciones urbanísticas que la propia interventora del Ayuntamiento pone en duda. La comparación que hace la Intervención General entre la permuta de La Romareda, cuya viabilidad jurídica ha sido puesta en duda por los tribunales, y el plan de barrios arroja sombras sobre este segundo proyecto. Por lo tanto, tenemos que hacer una segunda pregunta: ¿se han propuesto ustedes poner bajo sospecha de ilegalidad todas las actuaciones que hacen?

Por fin, nos cabría una tercera pregunta que vendría a aclarar mucho las cosas que están pasando. ¿Están dispuestos a cumplir alguna de sus promesas electorales, tras tres años de incumplimiento? Le recuerdo al alcalde que las legislaturas tienen cuatro años y que hay que revalidarlas en las urnas, por lo que no vale que el señor Catalá y él planteen proyectos para no se sabe cuántos años.

Está claro que han perdido tres años y ahora sólo les queda uno, un año en el que poco pueden hacer y en el que si intentan poner algo en marcha lo tienen que hacer con métodos poco aconsejables desde la administración. Lo ha dicho la Interventora municipal que de esto debe saber algo.

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Los vergonzosos chantajes del señor Gaspar

El responsable del urbanismo zaragozano, por delegación de un alcalde que no toma decisiones y no se preocupa de la ciudad, ha vuelto a demostrar que tiene un peculiar talante soviético, que hace que se asemeje a un dictador que reacciona ante los problemas amenazando y descalificando a todos.

Hoy le ha tocado el turno al Real Zaragoza al que invita soterradamente a manifestarse a favor suyo, a proclamar las alabanzas de los aciertos de Gaspar y los fallos del Juez que cuestiona la operación Romareda. Gaspar chantajea a este club deportivo para que se coloque en línea con él, para que le aclame ese disparate de proyecto que la justicia ha puesto en entredicho, para que se rinda a sus pies de máxima autoridad. Y este chantaje, esta amenaza, se sustancia diciendo que la operación de recalificación de las oficinas del Club puede correr peligro por no ser legal. No está en lo cierto el señor Gaspar, concejal de Chunta, puesto que la violación de la legalidad parece que sólo está en su proyecto de la Romareda. En esta recalificación no hay problemas ya que sólo quiere ayudar al Club a pagar las deudas refinanciadas, que le ponen en grave crisis cercana a la bancarrota. Nosotros tuvimos que poner en marcha este expediente, puesto que el equipo de gobierno PSOE-CHA no quería ayudar ni al Club ni a los aficionados. Y por eso nosotros lo defenderemos porque además es bueno para la ciudad, puesto que el Club regala a la ciudad amplios espacios para ubicar la Biblioteca del distrito de Universidad, un espacio para atención a mayores y algunos acuerdos para facilitar que el fútbol crezca en la ciudad.

No se someta el Real Zaragoza a la bota soviética de este señor que está cuestionado por el sentido común y salpicado por ser un posible impulsor de modos ilegales de actuar en el proyecto nefasto de la Romareda. No se someta el Real Zaragoza a este protegido del señor Belloch, mucho menos ahora que la ciudad ha logrado llevar su gestión a los tribunales de justicia. El Partido Popular siempre estará dispuesto a ayudar al Real Zaragoza -imagen de tardes gloriosas para esta ciudad- y a sus socios que hacen posible este maravilloso club que ha paseado el nombre de nuestra ciudad por todo el mundo. A resistir paisanos y amigos, Zaragoza no puede rendirse a los modos autoritarios de un concejal nacionalista. Zaragoza no puede admitir más chantajes ni amenazas.

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POR EL BIEN DE ZARAGOZA HAY QUE DESTERRAR EL PROYECTO ROMAREDA

Y además de ser respetuosos con la verdad y de no mentir, como están haciendo algunos concejales del equipo de gobierno municipal, el señor Gaspar no puede tener la desfachatez de decir que somos nosotros los culpables de que Zaragoza no tenga un estadio nuevo. Él y sus socios pararon el proyecto del Partido Popular con la anuencia del señor Iglesias, desde la DGA y contra la mayoría que gobernaba. Él y sus socios tiraron por la borda un buen proyecto y una buena ubicación. Él y sus socios socialistas son los únicos culpables de que hayamos llegado a esta situación. Por cierto, curiosamente sus socios en el programa electoral prometían sacar la Romareda de su ubicación y ellos mismos –Chunta– apostaban por reformar el viejo estadio.

Poca credibilidad tienen incumpliendo las promesas electorales, engañando a su electorado, pero tendrán menos con esta sospechosa operación urbanística en la que usaron mecanismos ilegales, no definieron las ganancias ni los precios de las cosas, ocultaron información… y nos despreciaron a la oposición cuando ejercíamos el mandato que nos dieron tantos miles de zaragozanos. No pueden defenderse, no tienen más remedio que asumir sus graves errores y fracasos. El señor Gaspar y el señor Belloch deberían replantearse sus modos de hacer política, porque este es el momento de retirar definitivamente el proyecto de construcción de su problemático estadio. Aunque sólo sea por higiene democrática y –como dicen en el callejón– por vergüenza torera. Cada día se lo recordaremos.

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Hay que parar el disparate de La Romareda

Este lunes de Pascua, gracias al preciso y estudiado Auto dictado por el magistrado don Javier Alvar, pasará a ser una fecha recordada por todos los zaragozanos que aman su ciudad y que apuestan por el desarrollo de sus equipamientos. Será, además, el final de una dura etapa para todos los concejales de la oposición que hemos denunciado, en múltiples ocasiones y con firmeza, las graves consecuencias que tendría el edificar el nuevo estadio municipal de fútbol en el mismo sitio en el que, hace nada menos que cincuenta años, se colocó la actual Romareda. Ha sido lamentable que en estos años el equipo de gobierno que tiene la responsabilidad de gestionar Zaragoza, no haya tenido ningún gesto democrático hacia nuestro Grupo Municipal Popular, ni siquiera se haya querido sentar en una mesa para valorar los graves inconvenientes que observamos en la operación de la reconstrucción del estadio zaragozano. Ha sido muy triste que se nos ninguneara con talantes muy poco democráticos en las propias comisiones y que el concejal señor Gaspar, de Chunta, nos acusara de ser personas empeñadas exclusivamente en frenar el crecimiento de esta ciudad. Todo ello por decir, desde nuestra responsabilidad de servir a los ciudadanos que nos dieron su voto, que este proyecto que asumió el alcalde Belloch afecta negativamente al pulmón verde del Parque Primo de Rivera, al espacio hospitalario de Aragón, a las urgencias médicas zaragozanas, a la movilidad urbana y a los planteamientos de seguridad que se demandan a un estadio del siglo XXI…

Ayer, lunes de Pascua, leímos en el Auto que acuerda la suspensión de estas obras -que querían comenzar atropelladamente-, toda una serie de razones que nos llenan de satisfacción, puesto que hacen solventes y legitiman los argumentos que hemos venido defendiendo en solitario, los grupos municipales del Partido Aragonés y del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza. Pero sobre todo, leímos como se hacen valoraciones de gran importancia que van desde declarar la ilegalidad del sistema de permuta para construir el campo, hasta no reconocer la posibilidad de alegar urgencia en el proyecto, cuando se han tirado tres años abandonando el proyecto dejado por el Partido Popular en la anterior legislatura. Un proyecto calificado como un estadio “cinco estrellas”, que tenía una buena y espaciosa ubicación, y que creaba un entorno al servicio del ocio de los aficionados y de sus familias.

Ciertamente, es una resolución demoledora que cuestiona toda la filosofía urbanística que ha puesto en marcha el señor Gaspar y ha asumido como propia el señor Belloch. Una sensación de fracaso debe inundar a este equipo de gobierno que ha vuelto a equivocarse, como lo ha hecho hace unos días con los pobres bomberos castigados por ir aprobando una oposición, que ha vuelto a no entender lo que es la participación ciudadana -en la mañana de ayer prohibieron la entrada a unos vendedores al Ayuntamiento de todos- y el respetar las opiniones de los profesionales, que ha vuelto a considerar como intolerantes a todos los que hemos tenido la osadía de expresar una opinión contraria a sus “caprichos”.

A partir de hoy, el equipo de gobierno del señor Belloch, y el del entorno del señor Gaspar que ha generado un grave problema, deben plantearse muchas cosas. No voy a ser yo quien les diga lo que tienen que hacer, pero si me permito recordarles que no se soluciona el problema insultando o atacando a la Justicia, que no se resuelve nada buscando culpables fuera de ellos mismos que son los autores de este desaguisado, que no es posible seguir defendiendo un proyecto que comienza a dar sensación de falta de transparencia, que no tiene el debido respeto democrático por la legislación vigente.

Nos hemos sentido satisfechos por todo ello y, además, porque el Magistrado que es competente en nuestro recurso también nos ha entregado el expediente para que formalicemos la Demanda contra la construcción de este disparate que alientan desde la Gerencia de Urbanismo. Y lo vamos a hacer, porque esta decisión judicial forma un todo conjunto con la respuesta a la demanda del Partido Aragonés. No hay salida para los que se colocan al margen de la ley. No hay derecho a que se vulnere la legislación o que solamente se coloque en sospecha de hacerlo. Necesitamos que el alcalde Belloch asuma la realidad que le viene denunciando más del 80% de los ciudadanos y que ayer, Pascua para todos los zaragozanos de bien, han explicado con detalle desde la administración de Justicia.

No podremos evitar que ellos sigan siendo deudores de sus solos caprichos, que nos llamen intolerantes, que no nos informen, que nos descalifiquen porque no tienen discurso de ciudad y de futuro… Pero, tengan seguro, que vamos a defender los intereses de la ciudad donde haga falta. Y que, además, recordando al demócrata checo Havel, deben saber que están sobrepasando nuestro respeto institucional porque “la tolerancia deja de serlo cuando se tolera lo intolerable”. Y eso nosotros ni lo vamos a hacer ni lo vamos a permitir.

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Celebramos la Pascua y Rubalcaba hace la pascua

Hoy como es domingo de Pascua, una fecha clave para el mundo cristiano, es bueno que nos felicitemos todos una vez más; que nos demos la mano y que todos contribuyamos con ese gesto a hacer posible un mundo más libre, solidario y dichoso. Pero esta hermosa palabra, que recuerda el momento de celebrar la conquista de la libertad para los hebreos en cautiverio, que habla de la conquista de la libertad sobre la muerte para el creyente, es también un término que asume connotaciones negativas cuando hablamos de hacer la pascua, de perjudicar al prójimo, de ser negativos. Por eso, mientras celebramos los cristianos la Pascua que fija la resurrección de Cristo y nos deseamos felices pascuas todos los hombres de bien, hay otros que gozan siempre haciendo la pascua a sus convecinos, a sus compañeros, a sus paisanos. Y hoy, con ocasión de la celebración, quiero hablar de un personaje que se dedica fundamentalmente a hacer la pascua a todos los españoles, a engañarles, a ocultarles la verdad, a construir escenarios malditos en los que triunfa el mal y el odio irracional.

Quiero citar a Alfredo Pérez Rubalcaba sin anotar algunas de sus facetas curriculares, con las cuales se queda perfectamente perfilado un personaje que sólo ha empleado su fuerza en ejercer la maldad como principio y en insultar permanentemente a los que no piensan como él. Este antidemócrata ejemplar, digno discípulo de las dictaduras soviéticas, que fue el portavoz del gobierno socialista en tiempos de esa acción asesina tan gloriosa para los socialistas como fue el GAL, se ha permitido el lujo de decir que tendrá informada a la oposición aunque no se lo merezca. Yo sólo quiero decirle que deje de hacer la Pascua, que su trayectoria antidemocrática no le legitima para decidir nada, que él no es nadie para conceder la información que asegura un régimen democrático…

Es tiempo de desenmascarar a todas estas gentes que viven de amenazar, coaccionar y ocultar. Es tiempo de pensar que si tanto empeño tienen en ocultar es que tienen algo grave que ocultar. Pero, en todo caso, Pérez Rubalcaba demuestra –como ya lo hizo impune e indignamente en la noche del 13-M- que no le interesa lo más mínimo la democracia, que sólo vive para la agitación, que sólo ejerce la propaganda falaz y fascista aunque sea en víspera de elecciones, que no es un hombre de honor, integro y demócrata. Medite estas Pascuas en sus palabras llenas de sangre del GAL, en sus palabras manipulando los muertos de Atocha, en sus palabras perdonando la vida a los partidos demócratas, en sus palabras llenas de vileza, en sus palabras de dictador de pueblo bananero. Medite este personaje y luego apúntese a algún curso acelerado de democracia y libertad, que le hace falta para que podamos empezar simplemente a llamarle ciudadano. Cosa que hoy ningún demócrata puede hacer.

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El silencio del «Parque 0» de Belloch

Al caer la tarde del Domingo de Ramos, cuando resonaban los tambores por las calles que caminan hacia la Plaza del Pilar, los bomberos, a los que no les querían reconocer que habían aprobado el último ejercicio de su oposición, seguían respetuosos el ir y venir de gentes por esta gran plaza que abre las puertas del santuario universal de Zaragoza.

Allí estaban, los treinta y uno que aprobaron, y sus padres, sus novias, sus amigos, sus mujeres…Todo un mundo de personas que tenían acongojada el alma por la injusticia que dormía bajo los soportales del Ayuntamiento, de ese Ayuntamiento que por obra del equipo de gobierno había dejado de ser la Casa de todos y se había convertido en la madastra de los ciudadanos, en esa madastra que hasta prohíbe a los que quieren servirla que usen los servicios que ella tiene para el público.

Los gobernantes de una coalición formada por confundidos socialistas y por los concejales de la Chunta -esos que siempre mienten diciendo que ellos no están de acuerdo pero que no pueden llevar la contraria a sus socios en público- habían hecho posible la creación del «Parque 0» de bomberos, de un retén de jóvenes que se veían en la obligación de defenderse frente a las agresiones de Alcaldía, frente a la decisión de Juan Alberto Belloch de detener una oposición por entender que había sospechas que podían suponer que esa oposición no era justa. Pero, a lo largo de estos días de acampada en defensa de su trabajo y de su oposición, todos hemos comprendido que esas razones alegadas por el gobierno socialista de la ciudad eran infumables, inaceptables, viciadas y tendenciosas. Si el alcalde, que no debemos olvidar que es juez, entendía que había algunas irregularidades en la oposición tendría que haber cesado inmediatamente a su Teniente de Alcalde de Régimen Interior, por ser el causante de esta situación, y haber puesto en manos de la Justicia el asunto puesto que sugería que el acta del tribunal incluía falsedades (que son delito público) y que su actuación era irregular. Pero no lo hizo, razón por la que todos pensamos que el Tribunal y el Teniente de Alcalde García Madrigal (una persona honorable donde las haya) habían actuado muy bien, que sus técnicos, funcionarios y representantes sindicales no habían incurrido en delito. Luego debía haber otra razón para que, pese a no tomar esa decisión, se castigaba cruelmente a los aprobados.

Toda una historia convertida en drama humano que, al final, después de informes y más informes, concluye con un informe de la Universidad en el que se explica cómo a estos aprobados se les había hecho un perjuicio, que hay que seguir con la oposición, que no se les puede impedir más su derecho, que hay que desestimar los recursos de los que no han aprobado y dejar que sean los tribunales de Justicia los que resuelvan sobre lo que pasa con los demás… Y el alcalde Belloch se ve obligado a desestimar los recursos, pero no reconoce que se equivocó y al final no ha tenido más remedio que hacernos caso a todos, incluidos los concejales del Partido Popular que hicimos por escrito hace muchos días nuestra defensa de estos pobres chavales a los que se estaba perjudicando y mucho.

Belloch se equivocó y tendrá que explicarnos sus razones. Belloch se equivocó y tendrá que asumir los costes politicos y personales que caigan sobre él. Por eso, esta mañana, cuando los aspirantes han venido al Grupo Popular a darnos la mano, a compartir con nosotros sus alegrías, a despedirse de un grupo de gente que siempre hemos creído en ellos, ha inundado nuestros despachos el sentimiento de que siempre se impone la justicia y el derecho. Ha sido un momento entrañable, cargado de emoción. Y nos han regalado una planta, que siempre nos recordará que no hay que ceder ante la arbitrariedad, la injusticia y la falta de humanidad.

Por fin, cuando pasemos procesionalmente en la noche del Viernes Santo estaremos felices de saber que no están allí, acampados ante la injusticia del alcalde, pero recordaremos sus caras, sus penas y sus alegrías. Y bajo los soportales pensaremos que, gracias a Dios, el silencio cómplice se ha adueñado del parque de un alcalde que nunca tuvo el detalle de bajar a ver si esos ciudadanos suyos necesitaban algo, de un alcalde que no entendió que gobernar con justicia no está reñido con compartir la palabra. Yo espero que, algún día, un alcalde del Partido Popular, quizás en la primavera del 2007, pueda invitar a estos 31 bomberos a ver ese despacho del alcalde que nunca los quiso oír. Ese será el momento en el que la maceta que nos han regalado, y que yo habré puesto allí, desplegará sus mejores colores y aromas, el momento en el que el ángel custodio de la puerta principal que los ha acompañado en tantas noches sonreirá en su vieja eternidad de bronce. Y ellos, empeñados en servir de corazón a esta ciudad que tanto queremos, podrán ver esa plaza que han compartido a ras de suelo desde el balcón que se abre a la ciudad. No habrá bullicio aclamándolos porque todos sabremos que el triunfo se palpará en el silencio, en el silencio al que habremos condenado al parque de las injusticias, al parque del alcalde Belloch. Y mientras tanto, los ciudadanos de bien seguiremos amando esta ciudad nuestra y trabajando por Zaragoza. Como debe ser.