Categoría: Oposición constructiva

Oposición constructiva

El alcalde ‘leñador’ se cobra otro árbol más

El arbolado zaragozano está que no vive, cada noche respira de una angustiosa amenaza que pretende cercenar su vida. Cada mañana encara el día esperando que aparezcan los enviados del alcalde ‘leñador’ para acabar con ellos, para hacer astillas sus ramas llenas de vida, para separarlo de la tierra, para matarlo.

Las gentes de Belloch, las empresas que contratan ellos mismos, se están convirtiendo en un peligro público para esta ciudad pues han decidido acabar con los árboles. Primero la morera que, además, para mayor escándalo, estaba catalogada. Luego los árboles de La Romareda; después los de Echegaray y Caballero; más tarde los del Seminario; posteriormente los de la plaza Carlos V; ayer uno más en Echegaray y Caballero; hoy en cualquier sitio…

Estos concejales socialistas han permitido que tanto las empresas como el señor Gaspar, ‘califa’ de la cooperativa de la Gerencia de Urbanismo, hayan acabado con más de doscientos árboles. Doscientos árboles asesinados. Y con tan brutal atentado ecológico, no he oído ni una palabra de condena al señor gerente de la Expo2008, Jerónimo Blasco, que en la legislatura anterior, como portavoz socialista, bramaba contra cualquier agresión que sufriera un árbol. Palabras que permanecen escritas en los libros de actas de los plenos de este Ayuntamiento.

Tiene mucho que pensar, muchas cartas del árbol que puede releer ahora, muchas críticas que hacer a sus compañeros del partido socialista. Pero, si quiere hacer algo por esta ciudad, lo que debe proponerse es quitarle el hacha al alcalde ‘leñador’, porque directa o indirectamente él es el culpable.

Oposición constructiva

La indigna cobardía de Rodríguez Zapatero

Como ocurrirá en veintidós ciudades de España, nos convocan para el miércoles 12 de julio en la Plaza de España, en Zaragoza, a las ocho y media de la tarde. Nos convocan para que con nuestra presencia confirmemos que seguimos cercanos a los familiares de los asesinados por los etarras. Nos convocan para que digamos públicamente –en silencio y con todo respeto- que el presidente socialista Rodríguez Zapatero está traicionando al Estado, está traicionando el sufrimiento de miles de personas, está vendiendo cientos de muertos con el tiro en la nuca.

Nos convocan para que hagamos público a esta sociedad que todavía hay gente que no quiere mancharse con la sangre que llevan en las manos los etarras, en esas manos que –con las prisas de un niño caprichoso- quiere estrechar y besar el señor Rodríguez Zapatero, el amigo de los terroristas, el enemigo de las victimas, el que ha traicionado a todos, el que apesta a cobardía. Yo no sé qué paz quiere firmar porque no había guerra, no sé cuál es la razón por la que quiere vender Navarra a los etarras, no entiendo a qué tiene miedo.

Si él no tiene valor para defender el Estado que se vaya, que se marche a las praderas a pastar su cobardía. Y allí, rumiando su pánico, que sueñe con su paz, con una paz que él quiere construir anulando leyes, perdonando asesinatos por la espalda, convirtiendo a los presos etarras en funcionarios del estado, pidiéndoles perdón, acallando a los jueces, vendiendo a los navarros, amenazando a Francia (donde no paran de reírse en la prensa de su atrevimiento), insultando al pueblo vasco con el que no negocia, rindiéndose a una panda de asesinos que –a buen seguro- se estarán riendo de su cobardía. Quien se rinde ante los asesinos y disculpa los delitos de sangre es que tiene miedo. Quien tiene miedo no puede gobernar un país. Esto es lo que debería meditar mientras lee lo que dicen los que no son su corte de bufones y mientras veranea en un paraíso de privilegios, que también lo han hecho posible los sacrificios de los asesinados por sus amigos etarras.

En la Plaza de España el miércoles a las ocho y media de la tarde, se construirá un paisaje más de esta España que no quiere estar en manos de un cobarde, a merced de un traidor que no recuerda que se comprometió a defender el Estado democrático de derecho y la Constitución. Y por si no sabe a dónde va, que vuelva a leer la editorial de Pedro J. Ramírez sobre el duque de Orleáns para saber el futuro que se le espera.

Oposición constructiva

Chunta define desde las Cortes su lamentable política municipal

Me sorprende mucho el balance que han hecho en las cortes los de Chunta Aragonesista, criticando el gobierno Iglesias-Biel y denunciando la grave situación de deterioro en el que han colocado a esta comunidad sus siete años de pactos y repartos. Pero, tengo que deciros que me sorprende mucho más por la doble utilidad que tiene, puesto que oyéndolos no sé si se refieren al Gobierno de la Comunidad o al Ayuntamiento de Zaragoza, institución que gobiernan ellos junto al Partido Socialista.

Dicen cosas como que este gobierno ha inventado “no ya la coalición sino el bigobierno, esto es, dos gobiernos en uno”. Correcto. Acabo de descubrir que hablan del señor Gaspar que hace lo que le da la gana, mientras el señor Belloch se calla y se pone en posición de aguantar cualquier envite.

Más datos. Dicen que es un gobierno débil, puesto que está “permanentemente al albur de las necesidades partidistas, sometido a vaivenes, especialmente por el socio minoritario, al que le encanta usar las instituciones como si fueran su cortijo”. Se deben referir al pabellón “Príncipe Felipe”, donde con todo descaro anuncian por carta a sus militantes que pueden pasar a recoger las entradas que quieran gratis, o quizás a la gerencia de urbanismo donde nos ocultan información, o tal vez a la Casa Amparo que vive graves situaciones provocadas por su concejal responsable, o lo que se está haciendo en la Azucarera a espaldas de todos los bibliotecarios del Ayuntamiento que no tengan carnet de Chunta… Se refieren sin duda a las áreas que controlan los de CHA en el Ayuntamiento, desde las cuales se atacan a las que ocupan los concejales socialistas que han aprendido a mirar al cielo y esperar que les salude la lluvia de oro de sus queridos socios.

Y, por último, lean lo que dice de esta coalición municipal que no ha logrado sacar el dinero necesario para la Expo en Madrid, que se arruga ante el Gobierno de Aragón, que no cumple lo que prometió en campaña, que miente mil veces cada día y que ha sido condenada -por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón- por no cumplir las normas democráticas en la gestión del día a día municipal. Vean la claridad con la que lo definen los líderes de CHA en las cortes, denunciando que son “un Gobierno que se pliega ante Madrid. Una coalición con muy poco perfil reivindicativo. Se trata de un Gobierno que no cumple. Asistimos a un sistemático incumplimiento de compromisos parlamentarios e incluso de programa electoral. Resulta más cómodo imponer la mayoría, negarse a estudiar alternativas y excluir a los afectados del diálogo y de los acuerdos”.

Lo han dicho el Presidente Nacional de CHA, Bizén Fuster, y su portavoz, Chesús Yuste. Nada más que añadir, sólo pedirles que comiencen por poner orden en las políticas erráticas que denuncian ahora, en lo que llaman un proyecto agotado y que es el de su coalición municipal.

Ecos

El sabio Javier Delgado y la defensa del árbol

He acabado de leerme el número de junio de la revista “Aragón turístico y monumental”, que es obra de algunos buenos amigos que configuran el SIPA, y tengo que deciros que he pasado buenos y malos ratos descubriendo perfiles de esta tierra aragonesa, conociendo el abandono de algunos lugares, sabiendo de tantas posibilidades sin explotar… Es apasionante el conocimiento que te aporta esta revista, que os aconsejo leer, y sobre todo es beneficioso el interés que te trasmite por conocer las cosas en su escenario original.

Hoy, quiero destacar uno de sus artículos, escrito -por el entrañable y apreciado bibliotecario Javier Delgado– en defensa de los árboles de la ciudad, “síntoma y señal de la calidad de vida, del confort vital del que gozamos sus habitantes”. Cuando el Ayuntamiento de Zaragoza no tiene reparo en romper, derribar y arrancar cientos de árboles en diferentes lugares de la ciudad, es bueno leer las reflexiones de este docto humanista zaragozano recordándonos que con los árboles no hay que coexistir, hay que convivir, hay que ver y escuchar ese regalo permanente que nos hacen de estética, de disfrute, de paz, de salud; en suma de equilibrio físico y mental.

Y, para concluir, pasen páginas y acudan al artículo de Parra glosando el libro de Emilio Pérez sobre ”Imágenes forestales en el paisaje aragonés”, donde explica que el árbol es el símbolo de la regeneración de un país y que en Aragón apostaron por la repoblación forestal los ilustrados y los regeneracionistas, con Costa a la cabeza.

Leyendo la revista “Aragón”, la imagen del concejal Gaspar “el leñador” y del alcalde Belloch “el consentidor” adquiere todo el tinte de esa España arboricida, bruta e inculta, que nunca nos gustaría que volviera.

Ecos

PEDRO J. RAMÍREZ, EL MEJOR ANALISTA La traición del duque de Orleáns y Rodríguez Zapatero

El diario El Mundo publica hoy domingo una magnifica “Carta del director”, en la cual Pedro J. Ramírez se nos confirma como uno de los analistas más lúcidos y brillantes del momento.

En esta carta editorial, se dedica a recordar la andadura del duque de Orleáns, de Luis Felipe II, primo de Luis XVI y nieto del regente de Francia, comparándola sutilmente con la de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno socialista de España. Es sencillo de establecer el paralelismo entre ambos personajes, mucho mejor después de ir conociendo las claves que aporta Pedro J. Ramírez. Sin duda, es una gozada poder leer este meditado trabajo, cosa que yo aconsejo a todos los que quieran alcanzar la visión más acertada que se pueda dar de este momento histórico en el que el presidente del gobierno ha roto el Estado de derecho.

En dos palabras. El duque de Orleáns, al estallar la Revolución francesa, se puso del lado de los revolucionarios y apoyó todas las peticiones que éstos hicieron, alegando que era para controlar la situación y salvar la vida del rey de Francia Luis XVI. Pero, al llegar el momento de votar la muerte de su primo el rey, el noble, entregado en manos de los revolucionarios, decidió traicionar su palabra, su fidelidad y su lealtad, y apoyó la muerte del monarca alegando que no había otro remedio. Esta traición, esta indignidad, esperaba que le valiera de seguro para salvarse él, pero al final los revolucionarios -que no se fiaban del hombre que había traicionado el estado monárquico al que servía- decidieron acabar con él y lo guillotinaron en noviembre de 1793, diez meses después de que él traicionara a su primo el rey de Francia. Cuando lo apresaron estaba con un viejo amigo, al que preguntó si entendía lo que pasaba. Y éste, hombre de la calle al fin, le explicó que era lo que tenía que pasar. Los revolucionarios sanguinarios ya habían logrado de él todo lo que podían esperar y ya no era necesario. Es decir, lo mismo que su amigo hacía con un limón después de exprimirlo: tirarlo a la basura.

Cuando decapitan al duque de Orleáns, los revolucionarios ya no podían esperar de él nada más: había entregado el estado monárquico, había facilitado el asalto a la ley imperante, había votado la muerte del rey, había abandonado a todos los suyos, se había entregado en manos de los revolucionarios… Sólo era ya un testigo de la traición más indigna y brutal que un hombre puede hacer. Sólo era un testigo de cómo se había asaltado un mundo para destruirlo desde la felonía y el compincheo. Era el gran traidor, aunque el se creía el gran salvador, el heraldo de la paz.

Tenía 46 años, los mismos que ahora tiene el presidente Rodríguez Zapatero, el hombre que está entregando el Estado a una banda de asesinos y que, en su puerilidad, aún cree que a los traidores deben concederse los laureles de los hombres que hacen la paz. En Roma, desde luego, no era así porque nunca pagó a los traidores. Y tampoco será así en la España de hoy, como deja bien claro esta reflexión de uno de los periodistas más brillantes que tenemos.

Ecos

Tenemos que defender la historia de Aragón

Miguel Moliné, en su blog, hace alusión a un artículo publicado en “El País” sobre el Archivo de la Corona de Aragón, titulado Siglos de Historia en un fondo estatal, en el que se produce la habitual manipulación de la historia que se hace en los círculos del poder catalán, para justificar una preeminencia histórica que nunca la han tenido.

Pero no voy a dedicar mi reflexión a criticar el uso de la mal llamada confederación y Corona catalano-aragonesa (que no tuvo otro nombre que Corona de Aragón), puesto que me parece que lo más grave es el desconocimiento que tienen nuestros escolares sobre estos asuntos.

Es urgente que todos, especialmente los profesores, expliquemos a nuestros jóvenes que en el siglo XII un rey de Aragón llamado Ramiro II el Monje sentó las bases que hicieron posible la Corona de Aragón, casando a su hija la reina Petronila de Aragón con el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona. y que su nieto –Alfonso II- fue el primer rey de Aragón que gobernó un amplio estado integrado por el reino de su madre y los condados que heredó de su padre.

Nuestros escolares deben saber que los reyes de ese estado, los reyes que gobiernan en los condados catalanes, en el reino de Valencia, en el de Mallorca, en el ducado de Neopatria…, son en primer lugar los reyes de Aragón y que pertenecen a una familia que se apellida como el reino que les da el título real: la familia de los Aragón.

Por eso, quiero pedir a los profesores que no usen libros de perversas interpretaciones, de claro antiaragonesismo, libros que den visiones malintencionadas de lo que fue la historia de la Corona de Aragón, repito: de Aragón. Y así entenderán nuestros jóvenes que el Archivo de la Corona de Aragón es el archivo de esa familia, por lo tanto un archivo que es de todos los estados que gobernaron. En primer lugar de Aragón. Esta tarea es urgente y a ella volveré a referirme algún día, puesto que no hay mejor inversión que explicar con objetividad la historia a nuestros futuros gobernantes.

Oposición constructiva

El desprecio de Chunta hacia Aragón

En el último pleno del Ayuntamiento, ayer viernes 30 de julio, todos pudimos ver cómo Chunta no quiso apoyar una moción conjunta -presentada por el Partido Popular y transaccionada en una conjunta del Partido Popular, el Partido Aragonés y el Partido Socialista- que reconocía el gran trabajo realizado por todos los partidos en la reforma del Estatuto de Autonomía, se comprometía a difundir los valores de consenso y lealtad constitucional que han presidido el proceso y pedía a las Cortes Generales -donde reside la soberanía de España- que intentaran reproducir este consenso por lo menos entre los partidos votantes del Estatuto (PSOE, PP, PAR e IU).

Lo más triste fue oir a la portavoz de Chunta anunciarnos que, como consideraban que no era el texto que ellos querían, trabajarían en Madrid con otros partidos -nacionalistas- para que el Congreso no aprobara lo que habían decidido democráticamente las Cortes aragonesas y aprobaran -con otros apoyos- reformas que no se aprobaron en las Cortes aragonesas. Es decir, Chunta no es leal con el parlamento aragonés y quiere que no sirva para nada lo hecho aquí. Lo único que no deben olvidar es que eso que hacen es una total deslealtad hacia las Cortes aragonesas, donde reside nuestra representación. Aragón es de los aragoneses, no es un huerto privado de ellos. Y ya era hora de que quedara claro que ellos no quieren lo mejor para los aragoneses, sólo quieren que se haga lo que ellos quieren, lo que ellos desean como dueños de la verdad y la historia. Estar en posesión de la verdad es muy peligroso, es el camino hacia el autoritarismo que ha teñido de desgracias tantas tierras de Europa.

De todas formas, lo más grave es que Chunta no reconoce la autoridad moral y legal del Parlamento aragonés, en el cual su representante no quiso dar la mano a nuestro Presidente, al presidente de todos los aragoneses, en un acto que prefiero no calificar.

Oposición constructiva

Deben ser procesados los culpables de Teatro Fleta

No quiero entrar en este tema, que está llevando con acierto nuestro diputado José María Moreno, pero no me resisto a exponer a la opinión pública una cuestión que ya apunté en una rueda de prensa. El Gobierno de Aragón ha pedido al Ayuntamiento que reformemos la ficha catalográfica del Teatro Fleta, alegando que ya no quedan muchos elementos de los que estaban protegidos y que debe ser limitada la protección a lo que queda, dejando libertad para hacer lo que quieran con el resto. Si esto se hace quedará reconocido que un edificio protegido por la ley ha sufrido el derribo de partes del mismo que no podían derribarse. Es decir, quedara claro que se ha incumplido la ley y que algún responsable habrá autorizado o permitido ese atentado legal contra el patrimonio español.

Por lo tanto, quienes piden reformar la ficha del catálogo, de un edificio protegido desde el año 1986, deben comenzar por denunciar ante los Juzgados a la persona o personas que permitieron que se produjera esa ilegalidad. Deben ser juzgados los que atentan contra la ley, mucho más si son cargos públicos y tienen conocimiento de lo que hacen, razón por la que tienen doble culpa. Si no se lleva a los tribunales a los causantes de este destrozo -que deben ser repudiados por la comunidad aragonesa como enemigos de su patrimonio cultural- mal se puede multar a los ciudadanos de a pie por cerrar una ventana o por ensanchar el balcón. Está en juego la autoridad moral del actual Director General de Patrimonio que, aunque no es el culpable de este destrozo, pide que se reforme la ficha. Si no comienza por abrir expediente contra los que autorizaron los derribos, a los que provocaron este desastre, chanchullo o lo que ellos sabrán que hicieron, se convertirá en cómplice de este atentado contra un edificio catalogado. Contra un edificio del que también hablaremos otro día al respecto de sus excavaciones arqueológicas, asunto de gran interés que pone en cuestión la profesionalidad de algún antiguo responsable de esta destrucción.

Creo que hay que recoger firmas para que esto sea así. Los ciudadanos debemos presionar, al igual que lo ha hecho la meritoria asociación APUDEPA. No se puede dejar sin castigo a quienes desde el poder atentan contra el patrimonio. Pero, en todo caso, la palabra la tiene el actual Director General de Patrimonio que debe valorar si quiere pasar de no tener culpa alguna a ser cómplice del mismo.

Oposición constructiva

Hemos salvado la Torre de Santa Engracia

El alcalde ha hecho público que no presentará a la Junta de Gobierno municipal la propuesta de ceder la Torre de Santa Engracia -un hermoso conjunto que es patrimonio natural y patrimonio cultural de la ciudad-, ante las alegaciones presentadas por el Grupo Municipal del Partido Popular. Nos tenemos que sentir felices, puesto que nosotros hemos salvado un espacio precioso de la ciudad, un espacio para disfrute de todos, un espacio para representación institucional de Zaragoza. Y además, pese a lo que diga el concejal de Participación Ciudadana que se ha equivocado, nosotros no nos negamos a que la Universidad privada de San Jorge pueda tener una ayuda municipal en cuanto al espacio en el que se ubiquen sus aulas. Hemos recibido a sus responsables máximos, a los señores Lostao, Escalante y Torres, y se lo hemos explicado con detalle para evitar una vez más las mentiras de algunos miembros del equipo de gobierno municipal PSOE-CHA.

Por todo ello, estamos de celebración porque la ciudad no ha perdido su histórica Torre de Santa Engracia, sita en el barrio de Movera. Y ahora, sólo falta que el Ayuntamiento comience a trabajar para salvar a Movera, que lo necesita y además ya es hora.

Ecos

Los ciudadanos contra el talador Gaspar

Hoy quiero poner un párrafo de un escrito que colocaba, en su “Fuego Cruzado”, Raúl Tristán ayer tarde como consecuencia de la aprobación del Estatuto Aragonés. Decía este zaragozano de adopción que Aragón era ejemplo de consenso para un Estatuto, pero que la presencia de la CHA en la política era algo tremendamente negativo.

Raúl es una persona que entiende de asuntos medioambientales. No en vano, quiero recordar que ha hecho el Master en Medio Ambiente Urbano y que es Técnico en Implantación de Sistemas de Gestión Ambiental. Todo ello, son buenas razones por las que podemos entender que su criterio es muy oportuno y sólido.

Y, sin más, estas son sus palabras:

“… Por cierto, la CHA ha renunciado a su espíritu de conservación de la Naturaleza, pues desde que urbanismo está en sus manos jamás en esta ciudad se habían talado tantos árboles como hasta ahora. Gaspar se ha convertido en el maestro de la motosierra, de la pala excavadora, del hormigón, de las explanaciones y de las urbanizaciones a ritmo de CHA-CHA-CHA…”.