Este es un nombre entrañable, por que es el que se usa para hablar de los pequeños de la familia, pero el santoral se refiere a un diácono que fue martirizado por el rey Yezdigerd, hijo de Sapor II y emperador de la Persia sasánida, como castigo por el incendio del Templo del Fuego que había hecho el obispo cristiano. Murió decapitado en torno al año 420, después de predicar el Evangelio desobedeciendo el mandato real que se lo impedía.
Categoría: Ideas & Propuestas
SAN JOSÉ DE NAZARET
Hemos llegado a la festividad de san José, el esposo de María, el carpintero de Nazaret, el hombre humilde que dirige la Sagrada Familia y que cuenta en su pasado con antecesores como el rey David. Hemos llegado a la fiesta de un santo que ha pasado por la historia de puntillas, como estando en un segundo plano, como si no quisiera restar importancia a los momentos que le tocaron vivir, desde el nacimiento en la cueva de Belén de Jesús. Hemos llegado a una fiesta de honda tradición en la cultura española, que en algunas comunidades ha sido sacrificada en aras de hacer festiva alguna efeméride en la que casi nadie se sentía representado.
Hablar de san José es además hablar de una figura que, desde muy pronto, irrumpió en el arte asomándose con timidez a los sarcófagos tardo romanos en los que acompaña a la Virgen apoyado en su bastón encorvado, aunque no faltan imágenes en las que nos aparece con instrumentos de su trabajo de la madera como el hacha (Milán, siglo IV), la sierra (Milán, siglo VI)… Todo para acabar representado con la vara florida, que aparece por primera vez en un mosaico de Santa María la Mayor del siglo V, el siglo en el que el padre terrenal de Jesús siempre tiene un aspecto jóven.
Pero esta imagen del santo cambiará en el gótico, después del siglo XIII aparece solo y apartándose de las escenas protagonizadas por la Virgen y el Niño. Escondido tras las columnas, asomándose por ventanucas, acurrucado a la intemperie…, hasta que se produzca la recuperación de la figura y la dignidad de san José que protagonizará santa Teresa de Jesús eligiéndolo su patrono en 1621 y abriendo el camino para que el papado les concediera a las Carmelitas Descalzas el poder celebrar la fiesta del Patrocinio de san José en 1689. No debemos olvidar que los padres Carmelitas fueron los que trajeron su devoción desde las iglesias orientales hasta Occidente.
Y para celebrar esta fiesta de san José, nada mejor que aportarles una galería de representaciones iconográficas diversas de san José.

Añoranza de la Quinta Avenida o San Patricio en Nueva York
Hoy, miércoles 17 de marzo, Nueva York va a vivir un gran desfile por la Quinta Avenida en la que participan multitud de personas vestidas de verde. Todas ellas salen a la calle para festejar el recuerdo de san Patricio, un santo escocés que nació en el siglo IV de nuestra Era y que, apresado por unos piratas, acabó en Irlanda donde llevaría a cabo una labor de cristianización y de organización de la vida de esos territorios, de los que fue obispo.
Y ese desfile, que inundará de verde el paisaje neoyorquino, se convertirá en el eje de una gran fiesta en la calle mayor del mundo, en esa calle que es una delicia pasearla, vivirla, sentirla y añorarla. Y dicen que los inicios de la celebración se remontan al 1762 cuando algunos soldados irlandeses desfilaron por sus calles.
Una marea humana llenará las aceras de la recta y filmada avenida, sus tiendas exhibirán el símbolo de san Patricio, no la recorrerán los bicicleteros convertidos en taxi… Cualquier americano que tenga raíces irlandesas –y dicen que hay más de cuarenta millones entre los que estaba el presidente Kennedy- intentará acudir a la cita. Todo se habrá parado en recuerdo de un hombre santo que, en una recordada ocasión, cuando tuvo que explicar el misterio de Santísima Trinidad, cogió un trébol y habló de tres hojas y una misma planta. Precisamente, por eso Nueva York se llenará esta tarde de recortes en forma de trébol de color verde… que recordarán el color verde de los paisajes de Irlanda en ese entorno de la catedral de San Patricio, cuyas escalinatas se asoman a esta popular avenida.
Desde la distancia, recuerdo con nostalgia esos ratos sentado en la escalinata de San Patricio, viendo pasar al mundo y gozando de los atardeceres en la entrañable ciudad del río Hudson.
MATILDE, REINA Y SANTA
Hoy vamos a mencionar unas breves pinceladas de una santa que vive entre el año 890 y el 968, que vive en la corte de los emperadores alemanes y que tuvo que hacer frente a muchos problemas porque sus hijos no entendieron su afán por gastar su dinero en bien de los necesitados. Podemos resumir su andadura diciendo que santa Matilde, casada con el rey Enrique de Sajonia, tuvo una complicada vida en la que vivió el enfrentamiento entre sus hijos durante el mandato de su hijo el emperador Otón I, al mismo tiempo que desarrollaba una vida de oración y atención a los necesitados. El 14 de marzo del año 968 murió de unas fiebres y el pueblo comenzó a venerarla como santa.
EL ARTE MARCA EL CAMINO DEL FUTURO PERO NO ES EL ROSTRO DE LA INTOLERANCIA
Acabo de leer una serie de noticias que hablan de cómo estamos viendo que últimamente hay muchos artesanos que se dedican a construir lenguajes que sólo encierran la expresión de la intolerancia, del insulto barriobajero, de la agresión gratuita, de la ignorancia de las sensaciones… Y esos artesanos, que además se pregonan artistas, desatan un entorno mediático perfectamente estudiado para conseguir lo que no logran con su obra: llamar la atención y hacerse famosos. Es el momento de segar la hierba bajo los pies de esos falsos artistas, de poner las cosas en su sitio y de entender que no debemos perder ni un minuto más con ellos. Si buscan la fama que la logren por sus aportaciones al desarrollo de la sociedad y no por sus payasadas ocultas bajo la etiqueta de arte- Por eso valoremos a los buenos creadores, a los artistas que nunca deben olvidar la carga intelectual y de reflexión que es la inspiradora del arte.
Como buena referencia os pongo un comentario de Alvaro Real, emitido en la COPE el pasado 15 de febrero y titulado “Insultar al Arte”. Si quereis leerlo pinchad aquí. Y suerte.
LOS HIPOCRITAS DENUNCIADOS EN EL EVANGELIO
“Ellos no hacen lo que dicen”. Esta frase la encontramos en una de las lecturas de este Martes de la segunda semana de Cuaresma. Su autor es san Mateo (23,1-12) y la actualidad de su denuncia es evidente. Lamentablemente hay mucha gente que no hace lo que dice, que no hace lo que exige a otros, que no hace lo que sabe que debería hacer, que no piensa hacer nada de lo que predica en mitines y reuniones. Yo conozco a muchos, pero como estamos en Cuaresma vamos a rogar para que recuperen la coherencia, acaso la dignidad.
No obstante, la idea del evangelista no tiene desperdicio si podemos leer el texto integro y además podemos perdernos en algunas reflexiones que han hecho especialistas en la materia, por ejemplo aquel que escribía que, con este texto, es evidente que “… Jesús nunca estuvo al lado de la hipocresía, y siempre nos advirtió contra la soberbia, y esas palabra de no se guíen por sus obras, las hace para ponernos alerta. Seguramente este Evangelio produce incomodidad a todos aquellos que utilizan la jerarquía o que se asumen como superiores frente a sus hermanos…”. ¡ Clarísimo ! .
La tradición del Pilar, Bien de Interés Cultural Inmaterial
En el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, el jueves 25 de febrero de 2010, se ha discutido entre las mociones una presentada por el PAR que planteaba la necesidad de que desde el Ayuntamiento de la ciudad se instase al Gobierno de Aragón la declaración de la Tradición de la Virgen del Pilar como Bien de carácter inmaterial, paso necesario para que así se reconozca a nivel mundial. Y a mí, en nombre del Grupo Popular, me ha tocado el honor de defender nuestro voto de apoyo decidido a este respecto. Y he planteado que así lo consideraba partiendo de tres premisas que paso a detallar.
Entiendo que la devoción pilarista es un valor universal, que hoy es absolutamente indiscutible para aquellos que partan del conocimiento de la realidad y lo hagan desde el sentido común. La Virgen del Pilar ha sido uno de los elementos más notables en la creación de múltiples manifestaciones artísticas a nivel universal. Imágenes, pinturas, poemas, fiestas, edificios… responden en cualquier parte del mundo a la capacidad creadora de la devoción del Pilar. Pero además, esta devoción incluye importantes claves para entender la cultura aragonesa, y es referente de los gestores culturales, en los grandes ámbitos de la creación cultural, desde la pintura de Goya hasta el cine de Buñuel pasando por la creación poética de Antonio Machado.
En segundo lugar, tendiendo claro lo anterior, es conveniente acometer la necesaria adecuación de la realidad a la legislación. Y así es bueno que solicitemos que sea declarada la Tradición pilarista como Bien de Interés Cultural porque cumple los dos requisitos que habla la ley, articulo 12,4, al tratar de estas manifestaciones propias. Por un lado que sea notable el protagonismo de la sociedad en la devoción, cosa que nadie en su sano juicio puede negar, y por otro el impacto social de la devoción que es evidente lo mires por donde lo mires. Por ello, cumple las exigencias de la Ley aragonesa de Patrimonio Cultural de marzo de 1999.
Pero, dicho esto, conviene apostar por lo mejor. Y he dicho, cosa que sostengo con firmeza, que es bueno pedir el reconocimiento de la dimensión universal de la Tradición.
(Sólo admitiré que no se haga cuando se reconozca públicamente que lo hacen porque no quieren que lo aragonés alcance reconocimiento, que no quieren defender lo aragonés, como tal parece derivarse de la explicación del portavoz de CHA que ha llegado a plantear oscuramente que habría que hablar de cuándo se declaró Bien de Interés Cultural a la Basílica. Inaudito, vergonzoso, increíble serían los adjetivos que podrían definir el cuestionamiento de los valores artísticos, culturales e históricos, del templo del Pilar. Sólo desde el absurdo podrían entenderse estos planteamientos, por lo que yo creo que no merecen más comentario.)
Y como decía, es bueno que esta devoción sea objeto de atención desde la Convención para la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, de 17 de octubre de 2003, aprobada en la Conferencia General de la ONU en Paris. Su artículo 2, habla de dos requisitos: el sentimiento de identidad y su interacción con la Historia. Los dos los cumple y por tanto debemos plantearnos el pedir que la Tradición de la Virgen del Pilar, sea declarado Bien Inmaterial de valor universal.
Y todo esto, como pueden ver, sin poner encima de la mesa los inmensos valores religiosos que para muchos de nosotros tiene la Tradición de Nuestra Señora del Pilar y su devoción, pilar fundamental de lo que ha sido, es y será Aragón. Mientras tanto, para todos aquellos que no quieren reconocer lo evidente, para todos aquellos que no tienen el valor de vivir su descreimiento y sus complejos desde el respeto a los demás, quiero recordarles una frase genial de un aragonés ilustre que fue Mariano de Cavia, quien escribía en octubre de 1895, en su primer artículo en “El Imparcial” titulado “El ateo en Misa”, aquella idea rotunda de que “Se ha dicho que el que no cree en Dios cree en el diablo. En Aragón, no. El que no cree en Dios… cree en la Virgen del Pilar”.
Recuperando sensaciones de un mosen ilustrado
Cuando he visto la foto que comparto con vosotros, me han venido a la mente un sinfín de sentimientos que bien pudieran acercarnos a lo que pudiera pensar mosen Martín, el viejo rector de la iglesia de Lárrede, que gastaba los días de su vida, las horas de ese año en el que contaban los trajineros, mercaderes de quesos, había sucedido –líbrenos Señor- la decapitación de los reyes de los franceses. Y con el miedo en el cuerpo, allí, perdido de la civilización, en esos paisajes que recreaban la vista y que aportaban a la mesa obsequios tan suculentos como las peras limoneras del camino a Senegüé, el buen cura cubría las horas entre liturgias, conversaciones, trabajos, rezos, paseos y recuerdos…
En aquella mañana, seguro que su mente estaba lejos, con su mirada fija en el horizonte y la brisa en la cara. Su cabeza no paraba de dar vueltas sobre la carta que había salido en el correo de Biescas hacia el Palacio del Obispo de Jaca, esa carta en la que le pedía al obispo permiso para poder usar una peluca que le protegiera del frío invierno del Serrablo. Y mientras esperaba la respuesta, esa mañana seguía asomado a la vieja ventana de la casa prioral, observando cómo la niebla comenzaba a levantar sobre el valle, sabía que pronto se podría ver el río que custodiaba esas magnificas truchas que le traía el sacristán.
Al fondo, la nieve manchaba las praderas lejanas y abajo, en el verde de la era de los López de Isabal, los señores del lugar, pastaban las vacas recreando la aburrida cotidianidad… Se atisbaba la primavera y ya estaba en la falsa aireándose el jamón que le ayudaría a pasar un largo año de días largos y noches de soledad. Mientras tanto, a espaldas de su cuarto, al norte, crecía el miedo ante aquellos salvajes que cortaban cabezas y que iban levantando polvo y lodo en los caminos que bajaban hasta los Pirineos… Pero, pronto serían las ocho y la campana del enhiesto campanario estaba presurosa de soltar a la brisa de la mañana los sonidos rotundos de sus metales, la voz que llamaba hacia esa iglesia que había que retejar porque desde el invierno de la gran nevada no había caminado por sus tejados un triste maestro de obras.
El enigma de Santiago de Agüero

Hace muchos años ofrecí al lugar de Agüero uno de los folletos que IberCaja dedicaba a los lugares y enclaves más importantes de Aragón, un folleto en el que hablaba de ese pueblo colgado en la montaña y lleno de historia y de arte. Pero, de manera muy especial, tengo que reconocer que la mayoría de sus páginas las dediqué a un monumento que siempre me ha llamado mucho la atención: al templo de Santiago de Agüero, a lo que las gentes del lugar siempre han conocido como la ermita de Santiago. Desde su peculiar ubicación, atalaya de campos de olivos y de llanuras que sueñan el valle del Ebro, este templo conserva entre sus piedras uno de los secretos más atractivos de ese lejano siglo XII.
Y hablo de secreto porque ignoramos, y el templo no nos lo explica, la causa por la que se quedó en una hermosa ermita lo que iba a ser un gran templo de planta basilical, con tres naves culminadas en tres hermosos y plásticos ábsides. A veces, me ha parecido que en sus paredes y en lo que nunca se hizo está la historia de San Juan de la Peña, de un monasterio que decidió construir este gran templo para acercarse a los centros de decisión política de ese momento. Bien es cierto que algo tenían que hacer, puesto que metidos en la roca, mirando hacia los Pirineos, de espaldas al sur, alejados de Huesca y de Zaragoza, al margen de los nuevos caminos de desarrollo económico de la llanura oscense…, poco podían resistir y –de manera especial- poco podían mantener el poder que los reyes anteriores le habían dado, con su presencia y con su magnificencia. Pero ya no subían, quedaba a desmano, y por eso ya no hacían grandes concesiones… Era necesario acercar el espacio monástico de referencias, construir un nuevo monasterio en la llanura oscense. Y ese debe ser el origen de Santiago de Agüero, pero el origen y el final puesto que el monasterio se arruinó –por mala gestión de un abad suyo y porque se metieron en más gastos de los que podían- y debieron suspender su proyecto de acercarse al centro político de Huesca.
Visitarlo es una gozada porque en el podemos ver lo que queramos ver, algunas escenas maravillosas congeladas en el tiempo de la piedra de sus capiteles, marcas de cantero y algunas palabras que nos sugieren otras tantas cosas. Como es palabra ANOLL que, el amigo García Omedes, entiende que puede ser el nombre de ese genial constructor que puso su firma en algunos sillares del zócalo norte… Es visita obligada para acercarnos al Aragón de la segunda mitad del siglo XII, para sentir los espacios del románico del reino de Alfonso el Batallador o de Ramiro II, incluso para mirar con detalle esa cabeza real que algunos dicen que es la de Pedro I, recuerdo de su reina doña Berta que gobernó este Reino de los Mallos, y que para otros es la de Ramiro II, aunque quizás no sea la de ninguno de los dos, o incluso de Pedro de Bearne… En todo caso no lo echen en saco roto y si no quieren conducir apúntense a la excursión que el domingo 21 de febrero, a la vuelta de la esquina, organiza el Instituto de Estudios Altoaragoneses que dirige y muy bien mi amigo el doctor don Fernando Alvira. Precisamente el leer la invitación a esa atractiva excursión me ha provocado estas líneas que no quieren ser más que un recuerdo especial para un monumento espacial de una tierra especial. El Reino de los Mallos, en el Aragón románico, en el mandato de la Casa de Aragón.
CURIOSIDADES SOBRE SAN VALENTIN
Sin entrar en más barros, pues son multitud los que se disputan estos restos de un santo que la Iglesia pone en duda al revisar el calendario, amplio las aportaciones que hacéis en mi Muro de Facebook y os cuento que fue un capellán del emperador Carlos V quien, en 1525, recibió autorización del papa Paulo III para colocar la cabeza de este santo romano en la Colegiata de Toro, donde se conserva hasta hoy en un relicario de plata renacentista. Y fueron los caballeros de la Orden del Santo Sepulcro los que trajeron, también desde Roma, las ocho reliquias que se conservan en la Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud posiblemente desde finales del siglo XVIII. Y no olvidéis que, en España, Incluso hay quienes creen que esta enterrado en los jardines de la Catedral de la Encarnación de Almería, vinculando su descanso eterno a la hermosa leyenda del almendro rosa.
Pero, por encima de todo ello, la gran pregunta es si es posible constatar la veracidad de esta historia del famoso san Valentín, victima o beneficiado por una campaña publicitaria, que hiciera hace años Galerías Preciados para promover el consumismo entre las parejas de enamorados. Está claro que son multitud de iglesias las que custodian restos suyos, llegando a contabilizarse incluso varias calaveras del santo. Y es evidente que en la revisión del calendario de los santos, la propia Iglesia ya tuvo muchas dudas sobre la autenticidad de este santo. Pero, al margen de todo ello, lo que importa es el espíritu que impera en este día y la dimensión de comunicación y cercanía que genera en millones de personas.
Mientra meditamos en ello, podemos leer en algunas referencias históricas que el origen de esta fiesta está en la fiesta de la Lupercalia del 15 de febrero y que fue un papa, el papa Gelasio en el año 496, quien cambió el día y la referencia. La vieja fiesta romana pasó a celebrarse el día 14 y dedicada a san Valentín. Seguía la celebración del amor, pero la fiesta pagana ya tenía un evidente significado cristiano.
No obstante, la primera vinculación de esta fiesta con la de los enamorados tuvo lugar en el año 1382, cuando el poeta inglés Geoffrey Chaucer, en su “Parlement of Foules” y hablando del matrimonio de Ricardo II de Inglaetrra con Ana de Bohemia, escribe aquellos versos que dicen: “Porque esto fue el día de san Valentín, / cuando cada ave vino aquí a elegir su pareja”.