Publicado en la Revista Tiempo || «Todos los políticos deberíamos tener un blog”. Así de rotundo se muestra Domingo Buesa, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Zaragoza y uno de los políticos españoles más activos en el ámbito de las bitácoras de Internet. Buesa forma parte de un reducido (aunque creciente) número de dirigentes españoles que quieren usar la blogosfera como un método verdaderamente alternativo de comunicación y acción política. “Para un político, un blog es un instrumento clave –afirma Buesa– porque te permite un contacto más directo. La gente te hace llegar sus propuestas y reflexiones, de tal modo que te da mucho más de lo que tú puedes ofrecerle a través de esta ventana”. Buesa es uno de los artífices de la intensa afición por los blogs de los políticos de Zaragoza, un auténtico vergel de bitácoras en medio de un panorama nacional más bien árido. Por influencia de Buesa todos los ediles del PP de la capital maña han abierto su propio espacio en la Red. En esa misma ciudad, además, la totalidad de los diputados regionales de la Chunta Aragonesista (CHA) también mandan sus mensajes a los ciudadanos a través de sus bitácoras virtuales. Nieves Ibeas, presidenta nacional de la CHA, afirma que la blogosfera “ayuda a alcanzar la notoriedad social que nos niegan los medios tradicionales a los partidos pequeños. Además, pueden tratarse temas que normalmente quedan fuera de la agenda política”.
Sobre todo, concejales y ediles
El caso de Zaragoza es una excepción en España, donde, según el politólogo de la universidad Central de Barcelona Josep María Reniu, el uso de blogs por parte de políticos es “muy limitado, tanto en número como en calidad”. De los aproximadamente 70.000 políticos que hay en España, tan sólo unos pocos centenares poseen su propio blog. Existe, además, una relación inversamente proporcional entre la importancia del cargo que desempeña el político y las posibilidades de que disponga de una bitácora virtual. Así, son muchos más comunes los blogs firmados por concejales y militantes de base que por miembros de las altas esferas de la Administración y los partidos. Sólo tres miembros del Consejo de Ministros (Miguel Ángel Moratinos, de Exteriores; Carme Chacón, de Defensa, y Bibiana Aído, de Igualdad) tienen su blog personal. De los otros dos líderes políticos a escala nacional, Mariano Rajoy, presidente del PP, no posee su propia bitácora. Y Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida, posee un blog, aunque no escribe en él desde el pasado 7 de marzo, víspera de las últimas elecciones generales. Esta situación no es muy diferente en el resto de partidos, donde sólo poseen su propio blog Íñigo Urkullu, presidente del PNV, Joan Puigcercós, president de Esquerra Republicana (ERC), y Artur Mas, líder de CiU, titular de un videoblog donde cuelga sus vídeos. Otros políticos destacados que forman parte de la blogosfera son José Blanco, vicepresidente del PSOE; Gustavo de Arístegui, diputado del PP y portavoz de la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, y Rafael Estrella, actual embajador en Argentina y primer político español en abrir su propio blog en diciembre de 2004. Pero tal vez la persona que mejor personifica el esfuerzo de la política española por conquistar su porción de la blogosfera sea Luis Salvador, senador del PSOE. Salvador fue el encargado de dirigir la campaña socialista de las últimas elecciones generales en Internet y es el creador de Blogosfera Progresista, un portal donde se pueden encontrar todas las bitácoras de miembros y simpatizantes del PSOE. Además, es el principal impulsor del Plan de Modernización de la Actividad Parlamentaria (PMAP), que entrará plenamente en vigor este otoño. El senador socialista opina que para una político su blog ha pasado de ser simple moda a una “herramienta estructural” que le proporciona la “visibilidad” necesaria para conectar con los ciudadanos. En este empeño de transformar la blogosfera socialista “del ejército de Pancho Villa a una orquesta organizada”, Salvador cuenta con el apoyo del aparato de su partido, algo casi inédito en la política española, donde la creación de blogs suele responder a la iniciativa individual. Este apoyo se traduce no sólo en el respaldo al PMAP, sino también en aspectos como el reconocimiento de la figura del cibermilitante por parte del PSOE. Salvador se muestra en desacuerdo con la opinión mayoritaria de la escasa participación y calidad de la blogosfera española. Afirma, por ejemplo, que el 60% de los senadores del PSOE posee un blog. También señala que en los últimos años, desde la dirección del partido en Cataluña se animó a sus integrantes a abrir bitácoras para facilitar el contacto ciudadano. De hecho, en la blogosfera se advierte una fuerte presencia de políticos catalanes y de bitácoras escritas en catalán. Carles Campuzano, diputado de CiU en el Congreso y titular de uno de los blogs más veteranos de la política española, explica esta circunstancia por el, a su juicio, gran dinamismo de la región en el campo de las redes sociales en Internet. Salvador critica el uso que hacen de sus bitácoras algunos políticos como tronera para cargar contra sus adversarios. “El blog no es algo exclusivo de la privacidad –argumenta–. Todo lo que en él se escriba debe poder mantenerse delante de un juez”.
“En mantillas”
José Antonio del Moral, director de Alianzo, empresa dedicada a la creación y gestión de redes sociales en Internet, afirma que España “está en mantillas” en lo que concierne a la presencia de políticos en la blogosfera. Critica el uso exclusivo de la bitácora virtual como herramienta electoralista, ya que “muchas se abandonan al día siguiente de las elecciones”, y propone “mensajes más auténticos”, pues “algunos blogs políticos se escriben como quien monta una pancarta”. Lo cierto es que la mayoría se limita a repetir el discurso oficial del partido. Sin embargo, hay excepciones. La más chirriante es la de Joan Puig, ex diputado de ERC en el Congreso y famoso por las diatribas que lanza desde su bitácora virtual contra los que considera agravian a Cataluña. Otro bloguero díscolo es Iñaki Anasagasti, el veterano dirigente del PNV, hoy en el Senado. Tenía una columna en Deia, el periódico oficial del PNV, hasta que, según afirma, una reestructuración del diario lo dejó fuera. Entonces se lanzó, por consejo de su sobrina, a la blogosfera, donde dice encontrarse más a gusto. “Se trata de un espacio que no está controlado por los partidos –sostiene–. Es como ser el director de tu periódico en miniatura”. Para Anasagasti, las claves de lo que ha de ser un buen blog son “opinar y arriesgarse. Hay que dar nombres y contar las historias con gracia. La mayoría de los blogs de políticos son de plástico”.