Aunque este fin de semana dedicaré algo de tiempo para explicar mi versión del debate que hemos tenido en el Ayuntamiento de Zaragoza, quiero poner a disposición de todos vosotros el texto de mi intervención en el debate como Portavoz del Grupo Popular Municipal. En él, me he dedicado a hacer lo que estábamos celebrando: un debate sobre el estado, sobre la situación, de la ciudad en este momento, a pocos meses de las elecciones. No era ocasión para hacer una presentación del programa con el que iremos a las elecciones, como han hecho algunos, ni de hablar de cuestiones futuras como ha hecho el alcalde, sobre todo porque el alcalde debe hablar primero en presente, de hechos, de realidades, de cumplimientos y de logros. Era momento de analizar lo que hay y de denunciar las carencias, muchas de ellas de cosas que se prometieron en campaña por el PSOE.
El problema del debate ha venido cuando hay algunos compañeros, como el señor Pérez Anadón que, hasta ahora, es el número dos de la lista del PSOE, que ha perdido los papeles y se ha dedicado a hacer méritos. Que ha demostrado que no entiende de debate, de análisis del estado de la ciudad, por lo que acaban lanzándose -como en tiempos pasados- al ataque personal y a la descalificación. Este concejal, que yo espero que algún año será candidato a algo, es decir, primero en alguna lista a no sé dónde, está antiguo y además gastado, es como una película en blanco y negro de esas que protagonizaba Pepe Isbert o el gran Garisa.
Además, como no podía responderme con sustancia, se ha dedicado a hablar del acto de mi presentación como candidato, cosa que le agradezco porque ha hecho mi presentación como candidato en el propio Ayuntamiento, y me ha hecho propaganda de este blog al que ha accedido, aunque ha debido de tener problemas con el ratón porque dice que no ha visto nada, todo vacío. Me gusta que vaya avanzando en conocimientos, que estudie estas ‘nuevas tecnologías’, creo que le beneficia el alcanzar otro estilo más tolerante y moderno, perdiendo ese aire de gobernador civil que da un discurso a gritos y desde el insultoa
Pero, y eso me parece que lo retrata del todo, ha tenido la descortesía de insultar a los compañeros del Partido Popular que me arroparon en el acto de mi presentación como candidato, a Acebes y a Fernández de Mesa, a Rita Barberá y a Alberto, por lo que yo he tenido el honor de contestarle como se merecía y en términos que os explicaré con más tiempo. De explicarle que sus críticas eran cortinas de humo para su incapacidad de replicarme, pero de decirle que podíamos hablar de otros episodios que ya no tienen cortinas de humo y que dejan ver con claridad a los pufos hechos a los huérfanos de la Guardia Civil, los del Boletín Oficial del Estado, o la preciosa historia del capitán Kan que nos pueden explicar muy bien estos amigos.
Pero no merece la pena dedicarle más tiempo, estoy seguro que no lo volverá a hacer y que no me obligará a pararle los pies porque pierda la compostura política. Lo importante es el texto de la intervención, que yo no tengo problemas en poner en la red para que la pueda leer todo el mundo y debatamos sobre las cosas que estén de acuerdo y sobre las que no os parezcan acertadas. Nadie estamos en posesión de la verdad pero, desde la honestidad política e intelectual, podemos debatir en libertad.