La Revista Internacional “El Perro Blanco”, editada en Zaragoza, ha publicado en su número de la primavera 2010 un hermoso trabajo de Alicia Silvestre, titulado “Místico Molina”
y en el que filóloga y poetisa recuerda a esa gran figura de las letras españolas que fue Antonio Fernández Molina, de cuya amistad sincera disfruté y me permitió compartir con él momentos importantes de su quehacer artístico. Y en especial recuerdo con emoción, en la Iglesia de San Gil de Zaragoza, el honor que me supuso participar en esa presentación de la “Antología de la Poesía Mística” que salió a la luz cuando sus ojos ya gozaban de la luz eterna. En este inicio del otoño me llega una fotocopia de ese magnífico artículo de Alicia Silvestre, que me llena de alegría por lo que disfruto leyendo, pero que –ante todo- me hace feliz por saber que quien me lo manda: la admirable y respetada Josefa Echevarria que fue la que hizo realmente posible ese mito del arte y la literatura que se llama Fernández Molina. Me gustaría que todos vosotros pudierais leer ese trabajo de Alicia en el que dice cosas tan profundas como esta al hablar de este gran pintor y poeta: “Maestro fue de escritura y estilo, sin embargo lo que hoy por hoy más le agradezco, es su maestría de espíritu, bien poco común en los días que corren. La síntesis culta que hizo de educada mente y fervorosa devoción, nunca restó nada a uno ni otro, ni minusvaloró a los que estábamos en las oscuridades de la razón por la razón”. Y hablando de estas cosas, no hay que olvidar que -cuando la crisis nos comience de nuevo a dejar hacer cosas- lo primero que tenemos que hacer es publicar la Antologia de poesias a la Virgen del Pilar que dejó, casi concluida, el recordado y querido Antonio Fernández Molina.