Hoy jueves, 16 de septiembre, se cumplen los 110 años de la muerte del político liberal zaragozano Francisco Cantín y Gamboa, al que le recuerda la ciudad en una calle que convierte al personajes en un topónimo urbano de Zaragoza. Fue diputado y ocupó la alcaldía zaragozana durante catorce meses, fundó la Caridad para asistir a los necesitados y trabajó mucho
para sentar los criterios con los que debería crecer la ciudad que él vivió desde 1856 a 1900. Un año antes de morir publicaba su conferencia, impartida en el prestigioso Ateneo de Zaragoza, sobre las Reformas factibles en Zaragoza dada su riqueza y sus aspiraciones en un período de veinticinco años, en cuyas páginas hablaba de mejoras en el subsuelo (alcantarillado), en el suelo (adoquinado de las calles), necesidad de edificaciones y reformas en el interior del casco urbano, y planificación de ensanches y paseos (haciendo hincapié en la urgente urbanización de la entonces Huerta de Santa Engracia)… Un hombre que siempre pensó en mejorar su ciudad.