Oposición constructiva

Hay que parar el disparate de La Romareda

Este lunes de Pascua, gracias al preciso y estudiado Auto dictado por el magistrado don Javier Alvar, pasará a ser una fecha recordada por todos los zaragozanos que aman su ciudad y que apuestan por el desarrollo de sus equipamientos. Será, además, el final de una dura etapa para todos los concejales de la oposición que hemos denunciado, en múltiples ocasiones y con firmeza, las graves consecuencias que tendría el edificar el nuevo estadio municipal de fútbol en el mismo sitio en el que, hace nada menos que cincuenta años, se colocó la actual Romareda. Ha sido lamentable que en estos años el equipo de gobierno que tiene la responsabilidad de gestionar Zaragoza, no haya tenido ningún gesto democrático hacia nuestro Grupo Municipal Popular, ni siquiera se haya querido sentar en una mesa para valorar los graves inconvenientes que observamos en la operación de la reconstrucción del estadio zaragozano. Ha sido muy triste que se nos ninguneara con talantes muy poco democráticos en las propias comisiones y que el concejal señor Gaspar, de Chunta, nos acusara de ser personas empeñadas exclusivamente en frenar el crecimiento de esta ciudad. Todo ello por decir, desde nuestra responsabilidad de servir a los ciudadanos que nos dieron su voto, que este proyecto que asumió el alcalde Belloch afecta negativamente al pulmón verde del Parque Primo de Rivera, al espacio hospitalario de Aragón, a las urgencias médicas zaragozanas, a la movilidad urbana y a los planteamientos de seguridad que se demandan a un estadio del siglo XXI…

Ayer, lunes de Pascua, leímos en el Auto que acuerda la suspensión de estas obras -que querían comenzar atropelladamente-, toda una serie de razones que nos llenan de satisfacción, puesto que hacen solventes y legitiman los argumentos que hemos venido defendiendo en solitario, los grupos municipales del Partido Aragonés y del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza. Pero sobre todo, leímos como se hacen valoraciones de gran importancia que van desde declarar la ilegalidad del sistema de permuta para construir el campo, hasta no reconocer la posibilidad de alegar urgencia en el proyecto, cuando se han tirado tres años abandonando el proyecto dejado por el Partido Popular en la anterior legislatura. Un proyecto calificado como un estadio “cinco estrellas”, que tenía una buena y espaciosa ubicación, y que creaba un entorno al servicio del ocio de los aficionados y de sus familias.

Ciertamente, es una resolución demoledora que cuestiona toda la filosofía urbanística que ha puesto en marcha el señor Gaspar y ha asumido como propia el señor Belloch. Una sensación de fracaso debe inundar a este equipo de gobierno que ha vuelto a equivocarse, como lo ha hecho hace unos días con los pobres bomberos castigados por ir aprobando una oposición, que ha vuelto a no entender lo que es la participación ciudadana -en la mañana de ayer prohibieron la entrada a unos vendedores al Ayuntamiento de todos- y el respetar las opiniones de los profesionales, que ha vuelto a considerar como intolerantes a todos los que hemos tenido la osadía de expresar una opinión contraria a sus “caprichos”.

A partir de hoy, el equipo de gobierno del señor Belloch, y el del entorno del señor Gaspar que ha generado un grave problema, deben plantearse muchas cosas. No voy a ser yo quien les diga lo que tienen que hacer, pero si me permito recordarles que no se soluciona el problema insultando o atacando a la Justicia, que no se resuelve nada buscando culpables fuera de ellos mismos que son los autores de este desaguisado, que no es posible seguir defendiendo un proyecto que comienza a dar sensación de falta de transparencia, que no tiene el debido respeto democrático por la legislación vigente.

Nos hemos sentido satisfechos por todo ello y, además, porque el Magistrado que es competente en nuestro recurso también nos ha entregado el expediente para que formalicemos la Demanda contra la construcción de este disparate que alientan desde la Gerencia de Urbanismo. Y lo vamos a hacer, porque esta decisión judicial forma un todo conjunto con la respuesta a la demanda del Partido Aragonés. No hay salida para los que se colocan al margen de la ley. No hay derecho a que se vulnere la legislación o que solamente se coloque en sospecha de hacerlo. Necesitamos que el alcalde Belloch asuma la realidad que le viene denunciando más del 80% de los ciudadanos y que ayer, Pascua para todos los zaragozanos de bien, han explicado con detalle desde la administración de Justicia.

No podremos evitar que ellos sigan siendo deudores de sus solos caprichos, que nos llamen intolerantes, que no nos informen, que nos descalifiquen porque no tienen discurso de ciudad y de futuro… Pero, tengan seguro, que vamos a defender los intereses de la ciudad donde haga falta. Y que, además, recordando al demócrata checo Havel, deben saber que están sobrepasando nuestro respeto institucional porque “la tolerancia deja de serlo cuando se tolera lo intolerable”. Y eso nosotros ni lo vamos a hacer ni lo vamos a permitir.