Uno de los principales problemas que está viviendo actualmente la ciudad de Zaragoza es el caos de tráfico. La inactividad de PSOE y CHA durante los últimos tres años ha provocado una alarmante situación en la movilidad de los zaragozanos que diariamente hemos de soportar un tráfico infernal, atascos y embotellamientos, más allá de las llamadas horas punta, y que repercuten de forma muy negativa en el buen funcionamiento y frecuencia de los autobuses urbanos.
Zaragoza tiene varios puntos negros que soportan diariamente el paso de más de 100.000 vehículos, plazas de Paraíso y Europa y la intersección de María Agustín con la Avenida de Madrid.
El señor Belloch ha sido incapaz de poner en marcha nuevas políticas y campañas disuasorias dirigidas a que los conductores dejen sus vehículos en casa y utilicen el transporte público. Es la pescadilla que se muerde la cola. Muchos ciudadanos se ven obligados a coger sus vehículos para moverse por la ciudad ya que la red urbana de transporte público está colapsada y son frecuentes las largas esperas y la masificación debido a los constantes retrasos que provoca un tráfico enmarañado.
Se han perdido tres años sin hacer nada para solventar los problemas de tráfico que se generan en una ciudad en constante crecimiento y ahora el señor Belloch plantea como la gran solución la puesta en marcha del tranvía con un eje norte sur que atravesará el centro de la ciudad y agravará considerablemente los problemas de tráfico actuales.
A mi entender, lo que la ciudad necesita es, primero, un plan de remodelación del transporte público que priorice el uso del autobús sobre el vehículo privado, campañas de sensibilización, aparcamientos disuasorios en las entradas de la ciudad y más zonas de aparcamiento y parkings públicos. En cuanto al tranvía, considero que es una buena opción para mejorar el sistema de transporte público y la movilidad, pero debería comenzar conectando de forma circular las grandes bolsas de vivienda (Parque Goya, Arcosur y Valdespartera) con las zonas industriales, comerciales y de ocio o los centros universitarios, de forma que se descongestione en gran medida el tráfico en el centro y podamos entonces actuar en esta zona con menores afecciones para el ciudadano.