Día a día

EL ESPACIO ESCOLAPIO DEL COLEGIO CRISTO REY

Hoy miércoles por la mañana he tenido el placer de compartir unas horas con algunos profesores y alumnos del Colegio “Cristo Rey” de los escolapios, una orden a la que me siento profundamente unido por muchas razones que arrancan desde mis primeros estudios –gracias a Dios, hechos en sus aulas- y pasan por organizar exposiciones sobre su historia, por apoyar al querido y admirado Padre Dionisio Cueva a publicar su Historia de la Orden en Aragón, y por participar en los inmensos beneficios espirituales que me aporta la Carta de Hermandad que me concedieron. Hoy, además era un día especial, era la primera vez que entraba en un espacio escolapio después de que me concedieran el honor de nombrarme Historiador Oficial de la Provincia escolapia de Aragón. Una tarea que es un apasionante reto y que me vincula más a mi querida orden escolapia, a la que debo desde esa letra escolapia que nos enseñó el Padre Pedro Díez –ahora camino de los altares y con una Plaza dedicada en Zaragoza– a esa inquietud por el arte que aprendimos de la mano del Padre Antonio Roldán, un hombre al que Dios concedió el don de la palabra hecha arte y belleza, sentimiento y cercanía. Por todo ello, ha sido una mañana hermosa que quiero compartir contigo, igual que la he compartido con los alumnos a los que he hablado del Camino de Santiago por tierras de Aragón, dentro de una Semana Cultural que es una gozada y que demuestra la vocación y el buen hacer de sus profesores, con su director al frente. Por cierto, con exposición incluida y con un “Pasaporte del peregrino” que yo lo tengo porque me lo han regalado ellos. Gracias hermanos de la gran familia escolapia.