Día a día

De santa Lucrecia de Córdoba a la mundana Lucrecia Borgia

Hoy, día 9 de enero, el santoral celebra la memoria de una santa cordobesa bautizada como Lucrecia, aunque en otros calendarios su fiesta se lleva al 15 de marzo e incluso, si es la otra santa Lucrecia de Mérida, al 23 de noviembre. Y en esta complicada andadura lo que parece más seguro es que en este mes de enero celebremos a la santa mártir bautizada por san Eulogio de Córdoba y que vivió en la capital del emirato a mediados del siglo IX. Cómo era hija de musulmanes y ella se había convertido al cristianismo fue decapitada y arrojada al Guadalquivir, aunque su cuerpo acabaría en tierras de Oviedo. Así que felicidades a las que lleven este nombre, aunque al recordarlo no sea el perfil de una santa lo que nos viene a la memoria, sino el de Lucrecia Borgia que murió en 1519 –a los 39 años- después de una vida azarosa que la convirtió en una leyenda con ese anillo que dicen estaba hueco para albergar el veneno con el que despedía al otro mundo a sus enemigos, o con su primer marido que –para salvar su impotencia sexual- dicen acabó divulgando el bulo de que se acostaba con su padre el papa Alejandro VI, con el famoso papa valenciano Rodrigo de Borja. Lo que era cierto era la intensidad con la que vivió esta afamada dama, de buen parecer, que bien pudo tener esa imagen que nos dejó pintada Bartolomeo Veneto.