Día a día

Jordán Tejedor habló con su violín

El pasado 14 de abril pudimos asistir -en el Auditorio de Zaragoza– a un concierto excepcional, organizado por la Sociedad Filarmónica de Zaragoza y en el que actuó magistralmente al piano el propio director del Auditorio, Miguel Ángel Tapia. Hoy sólo quiero dejar constancia de esa maravilla musical, de ese excepcional violinista aragonés cuyo único problema es ser aragonés, puesto que si fuera de alguna otra Comunidad vecina ya estaría en pleno camino del triunfo.

Jordán Tejedor es un gran músico, un violinista magnífico, un profesional entrañable, un mago del sonido que alcanzó cimas de perfección en “Tzigane” de Ravel o en ese final de la “Lejanía” de García Abril, que logró hacérnoslo sentir y perderse en la lejanía. Tejedor Saralegui merece todo el apoyo de las instituciones aragonesas, merece el calor de los amantes de la música, merece el compromiso de los aragoneses para colocarlo donde se merece.

Espero que lo sepamos hacer y lo podamos conseguir. Yo os invito a cerrar filas en torno a este excepcional músico zaragozano, que ha cumplido treinta años, y a trabajar para que se le reconozcan sus méritos, esos méritos que construye día a día en los paisajes musicales de Alcañiz.