El otro héroe es el escolapio Basilio Boggiero Spotorno, nacido en el pueblo italiano de Celle –el año 1752– y que se consolidó como un destacado teologo, de brillante oratoria y afamado pedagogo del colegio escolapio en el que fue maestro del general Palafox. Durante los Sitios, el general lo convirió en su principal consejero y a su pluma se deben las mejores proclamas que escribió Palafox a los ciudadanos de Zaragoza. Boggiero significa uno de los aportes más importantes de la pedagogía del siglo XVIII, sobre todo si recordamos su «Plan de Educación», lamentablemente inconcluso y en el que contestaba a Rousseau en numerosas cuestiones. Murió a los 57 años y con su muerte los franceses quisieron acabar con uno de los símbolos de la resistencia zaragozana. Como recuerda la web de la Fundación 2008, “Tras la rendición de la ciudad, fue asesinado junto a Santiago Sas el 22 de febrero de 1809, rompiendo así Lannes su promesa de respetar la vida de los rendidos. Tras sus asesinatos tiraron ambos cuerpos al río Ebro desde el puente de Piedra por orden de los franceses, donde hoy existe una cruz recordando dichos sucesos sobre el puente”.