Ideas & Propuestas

Ocultos en la noche salmantina

Me ha producido un cierto asombro la visión de la escena de unos porteadores, protegidos por la Policía Nacional, sacando del Archivo de Salamanca unas cajas que debían de contener los documentos históricos que la Ministra de Cultura ha regalado a un puñado de politicos catalanes, precisamente para premiar a aquellos que hacen de la exclusión y el desprecio social su bandera.

Supongo que la policía tendría cosas más importantes que hacer para proteger los derechos de los ciudadanos. Supongo que si la operación era de razón no se debiera haber realizado a escondidas, amparados en la noche y por la puerta de atrás, al más puro estilo de los delincuentes de pelicula barata. Supongo que la Ministra de Cultura mandará también a la Policía Nacional a recuperar los bienes de la iglesia aragonesa que están apalancando en tierras catalanas y que han secuestrado los mismos politicos a los que ella les regala papelitos para la discordia… Ya entiendo que es mucho suponer, porque en realidad todo este asunto nos permite comprobar que en este pais se está atacando la libertad y los derechos de los ciudadanos, se está gobernando al mejor estilo de las dictaduras antiguas, se está entendiendo que nada merece el respeto de los que gobiernan.

Por eso, seguiremos manifestando que hay que respetar el derecho de los ciudadanos a ser tratados igual que a sus vecinos, porque no hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

El sainete penoso de la ministra en la noche salmantina, nos confirma que todos debemos redoblar esfuerzos para seguir apostando por la libertad, por el respeto, por el futuro. Y, al mismo tiempo, debemos recordar a esta ilustrada señora que las nuevas tecnologías incluso le hubieran permitido hacer copias en soporte digital de esos documentos tan importantes, que sólo sirven para hacer creer que la guerra no ha terminado. Sepa la docta dama y sus regalados politicos catalanes que los españoles ya no miramos hacia atrás, que nos preocupa más el futuro, que nos apasiona más no perder el tren de la vanguardia, que queremos ser futuro y que -por tanto- no nos preocuparía que personas tan involucionistas acabaran custodiadas por la Policía Nacional en la puerta de atrás de un archivo nacional. O quizás en la puerta de atrás del recién construido Museo de Lérida que -ahora habrá que decir ya- custodia obras robadas a los aragoneses.