Aunque estos días tengo que dedicar más atención a la Crónica de la Expo, que visitáis muchos de los que navegáis por este blog personal, no quiero dejar de compartir con vosotros una preocupación que llevo denunciando desde hace un año. Me refiero a la trágica agresión que –en nombre de la navegación- se está haciendo al río Ebro. Estoy hablando de ese empeño inexplicable del equipo de Belloch que no podemos entender muchos ciudadanos. Estoy denunciando el fracaso de un proyecto que nos va a costar mucho dinero a la ciudad, a los vecinos de Zaragoza, a los que pagamos impuestos en esta ciudad pensando que servirán para mejorar la ciudad.
Yo no puedo entender las razones, que deben ser inconfesables porque es inexplicable lo que ocurre, que llevan a semejante tozudez del equipo de gobierno del alcalde Belloch. Pero, por encima de todo, este proyecto es una aventura disparatada y salpicada de mentiras y de incumplimientos. Por ejemplo, les cito una: hace un año, en agosto del 2007, el señor Gimeno -primer Teniente de Alcalde- nos insultaba diciendo que tenían todos los permisos para navegar. Hace unos días, la prensa publicaba que este mismo Teniente alcalde anunciaba que estaba a punto de llegar el permiso. ¿Cuándo dice la verdad? ¿A qué está jugando? ¿De hay detrás de semejante tozudez en que esto se haga realidad contra el río y contra la ciudad?.
Estamos ante un asunto muy grave que comenzó con la agresión al puente de Piedra, que es Bien de Interés Cultural, aunque para poco le ha servido al pobre pues no ha tenido defensa ante los intereses de un proyecto de negocio; y que termina –por ahora- con el anuncio de que las pérdidas de este ejercicio privado las tendremos que pagar los ciudadanos de Zaragoza. Ante esta cuestión, que la prensa ya ha hecho pública hoy y que nosotros llevamos meses denunciando, es obligado pasar de las dudas y pedir responsabilidades. Y sobre todo, pedir a los responsables –que deben ser el alcalde, el teniente alcalde Fernando Gimeno y el director de la Expo Jerónimo Blasco- que nos expliquen cómo y quién negoció ese convenio por el que se beneficia a una empresa y se perjudica a la ciudad. Es muy difícil entender la causa por la que unos representantes municipales pueden negociar contra los intereses de los zaragozanos a los que representan. Yo diría que además es inaceptable.