He leído, en el ABC del pasado domingo, un magnífico artículo de Antonio Burgos sobre “El mérito civil de la Pantoja”, una extraordinaria reflexión que yo les aconsejo leer puesto que, además de esa gracia andaluza que tiene el autor, nos pone sobre la mesa la percepción de que el gobierno socialista está usando todos los recursos -incluida la historia mediática de la Pantoja y su Julián- para que pasen desapercibidas las permanentes y trágicas claudicaciones que hace el Estado Español –por voluntad de Rodríguez Zapatero- ante los terroristas.
Para que acaben leyendo el artículo de opinión que les refiero, les traslado unos párrafos que pueden ser muy claritos:
“… Por eso habrá que ir pensando en pedir oficialmente la Gran Cruz del Mérito Civil para mi admirada Isabel Pantoja, la excelentísima señora doña María Isabel Pantoja Martín, que tiene tal tratamiento protocolario como Medalla de Andalucía. El Lazo de la Orden de Isabel la Católica, no. ¿Por franquista? ¿Pero qué me dice usted? ¡Qué cortitos andamos de memoria histórica! La costumbre de conceder a las artistas el perifollo isabelino empezó con la II República. El Gobierno republicano se lo dio a Lola Membrives y se lo dio a Antonia Merce «La Argentina». Era entonces como la Medalla de Bellas Artes ahora. Franco continuó con la costumbre, como, un poner, prosiguió el plan de construcción de pantanos de la República. Se lo dio a muchas artistas de los Jardines de la Granja. A tantas que cuando le llegó el turno a Doña Concha Piquer, la valenciana valiente tuvo los dos corales de rechazárselo al propio Franco, diciendo: «¿Cómo voy a aceptar una medalla que ya se la han dado a pelé, a melé y a la que limpia los bidés?»
Isabel la Católica es poco. Lo de Isabel Pantoja es digno de la Gran Cruz del Mérito Civil, y en el Día de la Constitución se la deberían dar. ¿Cuánto valen los favores que Isabel está haciendo a un Gobierno que administra la gota de la Operación Malaya conforme le va haciendo falta, de modo que no se hable de otra cosa que de la Pantoja cada vez que el Estado da otro paso hacia su rendición total ante los asesinos? Y ojalá nunca llamen a declarar ni detengan a Isabel Pantoja. Ojalá, porque tal como enchiqueran a una cuerda de presos marbelleros ante cada nueva cesión ante la ETA, como bomba de humo, el día que llamaran a Isabel Pantoja sería señal inequívoca de que el Reino de España ha sido cautivo y desarmado por una banda asesina, Tercer Año triunfal de ZP, Año de la Victoria de la ETA».
Antonio Burgos
ABC, domingo 26 de noviembre de 2006