[Vía Diario ADN] Esta plataforma ciudadana, de la que forman parte Ansar y asociaciones de vecinos, considera que falta una política común y coherente para la protección del arbolado, que el patrimonio natural está subordinado a los proyectos de remodelación de plazas y calles y que los ejemplares catalogados sufren «problemas de abandono» y están aún sin señalizar.
El colectivo considera que es importante preservar el patrimonio natural porque mejora la calidad del aire, amortigua el ruido y corrige la contaminación. Exigen la integración del arbolado sano en los proyectos urbanísticos, que el área de Parques y Jardines supervise las plantaciones que se realicen en la ciudad y que se elabore un plan de estudio y tratamiento de los árboles que presenten deterioro o deficiencias estructurales para su aplicación inmediata.
Ecologistas y vecinos colocaron ayer una placa de cerámica en la encina monumental del Parque Bruil, bajo la que se celebraban tradicionalmente las reuniones de personas relevantes de la ciudad. Este fue el escenario escogido para dar a conocer el Manifiesto ciudadano en defensa del arbolado urbano, en el que piden sanciones para las empresas que dañen el patrimonio natural durante la ejecución de obras.