Las gentes del equipo de Belloch son un poco surrealistas, sobre todo por esa confusión que tienen entre la realidad y la ficción. Por ese desprecio que manifiestan a lo que pasa en la calle, mientras alaban lo contrario de lo que hacen. El ejemplo último de la actuación de los cómicos políticos es el montaje de unas conferencias en las que, bajo el título “Los árboles en la ciudad: ciudadanos y ciudadanos árboles”, se “aborda el arbolado urbano como un bien común para pasar a estudiar los derechos y deberes de la ciudadanía con respecto al arbolado de la ciudad”.
Perfecto. Lo han leído bien, como leyeron bien las noticias que nos hablaban de los cientos de árboles que el equipo del alcalde Belloch destrozó y arrancó ( [1] [2] [3] [4] … ). Esos mismos que dieron cobertura a ese asesinato de árboles y mantuvieron el silencio cómplice, son los mismos que ahora montan este ciclo para lavar la cara del arboricida Belloch y de su incontinente leñador, Toño Gaspar.
Hoy, por ejemplo, ha tenido lugar una de las conferencias en la Junta Municipal Casco Histórico. E iré recordando todas y cada una de estas presencias para memoria de los árboles de esta ciudad, que han destrozado los salvajes gestores que amparan a las palas excavadoras como instrumentos de destrozar árboles vivos.
Pero, al final, quiero ser positivo y tengo que decirle al área de Servicios Públicos que se les ha olvidado poner en el programa el día en el que darán la conferencia en el distrito Universidad, ocasión que -como me viene de más lejos- utilizaré para asistir y disfrutar de la sensibilidad y el conocimiento del doctor Delgado, así como para echar una lágrima recordando los árboles que el teniente de alcalde de urbanismo ha destrozado en ese distrito, sigue destrozando y seguirá… mientras el alcalde no asuma su responsabilidad.