Día a día

MIGUEL SERVET UN GRAN CIENTIFICO. SUGERENCIA 112.

El 29 de septiembre hizo quinientos años que nació Miguel Servet y que nació en tierras de Aragón, en un pueblecito de los Monegros oscenses que se llama Villanueva de Sijena por que está pegado al famoso monasterio real de Santa María de Sijena. Miguel Servet, una de nuestras glorias aragonesas, fue un sabio renacentista que hizo importantes descubrimientos en muchos campos de la ciencia, en astronomía, en geografía o en teología. Pero, que lo más importante que hizo fue el de la circulación de la sangre hasta los pulmones para purificarla. Y esta cuestión la estudia en un tratado eclesiástico porque el alma, según la tradición bíblica, fue inyectada por Dios al hombre a través de la respiración. Dado que la respiración tiene por finalidad purificar la sangre, Servet comprende por qué la tradición hebrea postula que el alma se encuentra en la sangre. Por eso, Servet pensó que si el alma está en la sangre la mejor forma de comprenderla es estudiar la circulación sanguínea. Y así comenzó todo, todo lo que llevaría a que el salvaje de Calvino lo quemara en la hoguera en Gibebra a los 42 años. Hoy es una figura universal y viene bien recordar que Christianismi Restitutio (1553) contiene en sus páginas la primera descripción en Occidente de la circulación menor de la sangre (esto es, del recorrido de la sangre desde el corazón a los pulmones). Con lo que les acabo de decir, quienes se pregunten por qué este descubrimiento científico se contiene en un libro de teología deben buscar la respuesta en el carácter integrador del pensamiento de Servet.