Día a día

El gobierno socialista tendrá que explicar muchas cosas ante el titular de ‘El Mundo’

Hoy, al ver el titular (portada en pdf) que pone el periódico El Mundo, me he quedado paralizado. Lo trascribo para las personas que no lo hayan leído: “Soy una victima de un golpe de Estado encubierto tras un grupo de musulmanes”.

Ciertamente, el titular es de impacto y, además, abre una nueva vía de interpretación a lo que ocurrió en el atentado del 11-M, de ese atentado que el gobierno socialista -con Pérez Rubalcaba a la cabeza- ha querido silenciar y evitar que se investigara hasta el fondo. Hoy, si tienen dignidad, al leer las declaraciones de Suárez Trashorras los socialistas tendrán que plantearse llegar hasta el fondo y tendrán que darse cuenta que somos muchos los que comenzamos a dar crédito a lo que denuncian algunos periodistas y muchos medios de comunicación.

El Gobierno de Rodríguez y su ministro Pérez Rubalcaba quieren que todo se concluya dando carpetazo al asunto. ¿Tienen miedo? ¿Acaso quieren que no se descubra si otro tipo de gentes pudieron estar implicados en la preparación de la masacre que -según leemos- algunos sabían que iba a ocurrir, e incluso que no se conozca si se ha hecho o no desaparecer papeles en algún ministerio? A la verdad no hay que tenerle miedo y si le tienen miedo es que hay algo muy grave e ignominioso que ocultar.

Lean la serie que este periódico comienza esta semana y no dejen de comentarla con los españoles que les rodean, con los españoles que tienen derecho a saber la verdad ante la sospecha de tener un gobierno mentiroso. Den publicidad a este asunto, que todos puedan leer estas declaraciones y que obren en libertad, dándoles el crédito que quieran que para eso estamos en una democracia. El mismo periódico recuerda una frase de Chou En Lai que decía “incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar hace cómplices y cobardes a los hombres” y a las mujeres.

Para convencerles de esa lectura, vean cómo comienza el artículo de Fernando Múgica en el dominical de hoy, trascribiendo unas palabras del que considera uno de los personajes claves relacionados con los atentados del 11-M: “Soy una víctima de un golpe de Estado que se ha tratado de encubrir detrás de las responsabilidades de un grupo de musulmanes y de los confidentes, cuando estaba todo perfectamente controlado por los Cuerpos de Seguridad”.

Sin comentarios, pero muy preocupado por lo que parece leerse entre líneas.