Día a día

SAN SIMEÓN EL ESTILITA

Hoy es San Simeón el Estilita, un monje sirio del siglo V, que se pasó gran parte de su vida sobre una columna de tres metros, por lo que recibió el nombre de “Estilita”, en griego “el que vive en una columna”. Acabó allí después de que el abad del monasterio en el que estaba le pidiera que se fuera, puesto que su ejemplo de extrema penitencia no era bueno. En la columna evitaba que pudieran distraerlo de la oración, pero la gente acudía a verlo con lo cual al final aumentó la altura de la columna hasta 17 metros, altura a la que pasó sus últimos 37 años de su vida. La vida de San Simeón Estilita la escribió Teodoreto, quien era monje en aquel tiempo y fue luego Obispo de Ciro, ciudad cercana al sitio de los hechos y por este contrastado relato sabemos que “No comía sino una vez por semana. La mayor parte del día y la noche la pasaba rezando. Unos ratos de pie, otros arrodillado y otros tocando el piso de su columna con la frente…”. Desde ella predicaba y aconsejaba, además de sufrir los insultos de algunos que querían probar su paciencia, insultos a los que nunca respondió ni demostró disgusto por ellos. Murió el 5 de enero del año 459. Estaba arrodillado rezando, con la cabeza inclinada, y así se quedó muerto, como si estuviera dormido. El emperador tuvo que mandar un batallón de ejército porque las gentes querían llevarse el cadáver, cada uno para su ciudad. En su sepulcro se obraron muchos milagros y junto al sitio donde estaba su columna se construyó un gran monasterio para monjes que deseaban hacer penitencia.