Oposición constructiva

La desvergüenza del gallego Manuel Rivas LOS QUE SIEMPRE SE APROVECHAN DEL DOLOR AJENO

A mí me parece que hay que prestar poca atención a personajes como el escritor gallego Manuel Rivas, puesto que son gentes que no militan en la libertad ni en la democracia, ya que están embarcados en el camino de la intolerancia y del rechazo a todo lo que ellos -desde su posición mesiánica- consideran que no coincide con su pensamiento único, con el pensamiento oficial socialista. Podrá tener muchos premios literarios y yo le puedo reconocer valores como autor de páginas brillantes, pero lo que nunca le podré reconocer es su crédito como persona.

Antaño participó en la creación de la plataforma ‘Nunca Máis’, que sólo estaba al servicio electoral del Partido Socialista, y esta es la razón por la que se planteó como un ataque frontal al presidente Aznar por encima de todas las cosas. Y, nuevamente, ahora nos dice en la prensa que es el Partido Popular el que está quemando los bosques de Galicia, el que está provocando los incendios porque es el que perdió las elecciones.

Este periodista nos alerta realmente sobre su interior, porque lo que dice es lo que él piensa, y ya saben el refrán… No hay derecho que haya personas como este sujeto que, si tiene alguna dimensión ética, podría pararse a pensar lo que ha dicho y a descubrir que, como amigo y esbirro del presidente Rodríguez Zapatero, es una caricatura del ser humano.

Y no hace falta que nadie le explique que las gentes del Partido Popular no quemamos nada, pero que ellos tardan mucho en llegar a resolver los problemas y, por si acaso tiene mala memoria, que se acuerde de los muertos en el incendio del año pasado… Fue brillante la actuación de sus amigos, al igual que la celeridad en esta ocasión.

Por todo esto, que se dedique a escribir y no a servir de difamador. Puesto que, si tiene que lograr la fama de estas maneras, mejor que se dedique a otras cosas. Así, espero que no le borren de la nómina -¡¡¡brillante nómina y recua!!!- de amigos y servidores de Zapatero.