Me agrada leer las razones por las que la Plataforma Ebro sin Azud ha decidido iniciar los recursos legales para recurrir la autorización otorgada por la Confederación Hidrográfica del Ebro, a la que consideran no competente, ya que sería el Gobierno de Aragón, por medio del Instituto Aragonés del Agua, el que debería haber autorizado la construcción del azud que, además, no consideran que sea “una obra hidráulica de interés general”.
Dicho esto, como información básica del tema referido, me interesa hacer hincapié en una de las razones alegadas por este colectivo, razón que es lamentable ver cómo podría aplicarse a todas las obras del equipo socialista del Ayuntamiento y de sus socios nacionalistas. Me refiero a la falta de previsión económica cuando se plantean las obras, a la falta de financiación de las mismas cuando se comienzan a ejecutar. En resumen, a la falta de seriedad que ha caracterizado este gobierno de Belloch.
En el caso del azud, dicen que incumple la ley 13/95, donde se señala que “son requisitos necesarios de los contratos, la existencia de crédito adecuado y suficiente”. No quiero pensar que pasaría si este mandato legal se aplicara -que habría que hacerlo- a todas las obras de estos tres últimos años del gobierno municipal socialista que lo han incumplido.
Lo cierto es que a los zaragozanos -como ya señalé en el pleno que aprobó esta obra del Azud y antes de su aprobación- nos va a costar mucho dinero y va a generar un buen roto en las arcas municipales si no se remedia. Le decía yo al alcalde si sus amigos del gobierno central se lo iban a financiar… y en esas estamos. Pero, no olviden que el Ayuntamiento decidió acometer la obra con una partida de casi once millones de euros y que el proyecto dice que su coste total asciende a más de cuarenta y dos. Más de treinta millones de euros en el aire. Pero sólo en esta obra, en el resto ni les cuento.