Día a día

SUGERENCIA 75. TARAZONA Y EL 6 DE ABRIL

Pronto se cumplirán los ochocientos años de la conquista de Tarazona por Alfonso el Batallador, en 1119, buscando un paisaje fértil, en el valle del Queiles, intentando controlar la comunicación del valle del Ebro con la Meseta, regiones de economía diferenciada y con una extensa y rica huerta. En suma, intentando gobernar ese emplazamiento defensivo sobre un montículo de materiales terciarios que domina la llanura aluvial del Queiles y que sostiene el paisaje urbano de Tarazona. Concluía en ese momento la vieja historia romana del lugar, construido sobre los restos de un primitivo núcleo celtibérico formado —según Manrique— no lejos de la fuente que nace cerca del paseo de San Juan, junto a la antigua muralla. Pero, esta rica y estratégica ciudad romana, se amplió en el medievo con una potente muralla y con un plano perfectamente organizado que recordaba el cardo romano con la calle de San Atilano y el decumano discurriendo por las angostas de San Bernardo y San Atilano…, mientras el punto fuerte de la ciudad, donde residía la autoridad militar, era el actual palacio episcopal. Se construye a mediados del siglo XII la catedral nueva al otro lado del río, la misma catedral que en estos días está viviendo el final de su noche de los tiempos y parece que va a inaugurarse después de tropecientos años en obras…