Oposición constructiva

El insulto como defensa de los fracasos de la Gerencia

Estamos a un año de las elecciones y los responsables del gobierno municipal, los concejales socialistas y sus amigos de Chunta Aragonesista, van sumando tal volumen de fracasos que no saben cómo hacer frente al drama en el que concluye su nefasta acción de gobierno. Sólo les queda el viejo recurso de insultar, de decir que las culpas las tienen otros, de señalar que todo son herencias envenenadas como hace el señor Gaspar que, desde su puesto de responsable de urbanismo, ha puesto en marcha una manera de gestionar la ciudad en la que no hacen falta ni informes técnicos, ni valoraciones, ni nada. Sólo inspira los expedientes su capricho y además, como hoy se ha denunciado en el Consejo de Gerencia, cuando son asuntos políticos los informes los firma el Gerente, cosa que no deja de sorprender porque lleva a preguntarnos ¿no quieren firmar los funcionarios esos informes tan singulares?.

Es muy grave lo que está ocurriendo, incluso hay pronunciamientos judiciales que hablan de posibles y supuestas violaciones de la legalidad por parte de estos señores. Todo vale en su modo de gobernar, todo vale si además les beneficia a ellos, todo vale si rompemos el juego democrático. Pero, ese todo vale les está llevando a una enciclopedia de los errores y de los horrores, a un largo itinerario de despropósitos.