Oposición constructiva

LA DEFENSA DE LA AUTONOMÍA MUNICIPALEl Gobierno de Aragón mete mano en las arcas municipales

Estamos viviendo unos momentos graves para la autonomía del municipio, unos momentos en los que vamos viendo como el Gobierno de Aragón pretende quedarse con todos los recursos que hacen posible que la ciudad de Zaragoza se autofinancie, provocando que en el futuro sean los bolsillos de los ciudadanos quienes asuman en su totalidad los costos de mantener la ciudad. Todo ello, mientras los responsables del Gobierno de Aragón, que quieren controlar este territorio como si fuera su huerta, se convierten en auténticos mandarines de esta tierra. Unos responsables que, por cierto, nunca los ha votado ningún ciudadano y no cuentan con más respaldo que el de haber sido nombrados a dedo.

Es un escándalo que ellos, desde el autoritarismo cuasi franquista del Boletín Oficial, decidan lo que hay que hacer en los pueblos y ciudades de Aragón, dejando al margen de esas decisiones a los concejales que han sido elegidos por los ciudadanos. En este ataque a la autonomía de la ciudad y de los ciudadanos, hecha en nombre de la autonomía que ellos defienden, es decir en nombre de su propia dictadura, vamos viendo como la ciudad pierde protagonismo, como se intenta destruir la España de las ciudades que es la mejor garantía de la democracia.

Además, en este disparate hay gente que colabora desinteresadamente, como es el caso del alcalde de Zaragoza que está encantado de regalar recursos de la ciudad, dinero que tendría que venir a las arcas ciudadanas, a los gobernantes de la DGA que -hay que decirlo- no invierten en Zaragoza. Este buen señor, el señor Belloch, que gobierna la ciudad de Zaragoza, incluso llega a renunciar a los aprovechamientos que nos da la ley para complacer a sus señoritos del Gobierno aragonés.

Espero, por lo menos, que a él le compensen en cariños y en afectos, ya que la ciudad recibe tan mal trato y está siendo empobrecida por este desmedido y cuestionable meter la mano en las arcas municipales que hacen los gobernantes autonómicos. Ejemplo de este metafórico meter la mano es lo que ocurre con la renuncia que hace el señor Belloch a los aprovechamientos que la ciudad tiene reconocidos por ley en actuaciones como PLAZA o el Polígono del Reciclado. Dos casos concretos en los que el gobierno aragonés se ha hecho con dinero que debía venir a servir a los ciudadanos. Dos casos en los que el alcalde Belloch ha demostrado que Zaragoza le importa muy poco.