Día a día

SUGERENCIA 34. LA BATALLA DE ALCORAZ.

El 19 de noviembre de 1096 los ejércitos cristianos del reino de Aragón vencieron a los musulmanes que defendían la ciudad de Huesca y pusieron fin, con ello, al waliato de Huesca, convirtiendo la antigua ciudad en la segunda capital del reino de Aragón. Había sido un largo proceso de muchos años, en el que al principio los ejércitos aragoneses bajaban en el verano a recolectar las cosechas de los musulmanes, y en el que al final bajaron a poner cerco a sus poderosas murallas ante las que murió el rey Sancho Ramírez en el año 1094. Pero aquel día, mientras el rey aragonés se muere ahogado por la flecha que ha traspasado el pulmón, su hijo le promete que no cejará hasta lograr la conquista de la ciudad de Huesca. Dos años después se conseguía tras vencer a los ejércitos musulmanes y a los castellanos que ayudaban a los moros en los campos de Alcoraz, donde hoy está el estadio del Huesca, y se entraba en Huesca. Fue Pedro I de Aragón, el tercer rey aragonés quien tomó posesión de Huesca, subió las empinadas calles que llevaban a la mezquita y al castillo, visitó la vieja iglesia mozárabe de San Pedro el Viejo, y comprobaba el buen estado de las potentes murallas. Todo había cambiado aquel día para Aragón, el llano se abría y era obligado seguir caminando hacia al conquista de Zaragoza. Mientras tanto el rey derrotado, al Mustain II comprendió que había comenzado el momento del hundimiento del gobierno musulmán del valle del Ebro. Y cuentan las crónicas que en esta batalla se apareció san Jorge que, desde entonces, fue el patrón del reino.