Día a día

LA SILLA DECIMONÓNICA ENDEREZADORA

Hay Museos en el mundo que custodian los objetos más curiosos e interesantes. Por ejemplo, visitar la ciudad de Londres es hermoso y muy aconsejable, pero desde luego una de las cosas más llamativas es perderse en el Museo V & A Museum of Childhood, donde podemos contemplar desde casas de muñecas a mobiliario de niños. Y hace unos días me venía a la mente el recuerdo de lo que ellos llaman, seguramente de manera muy forzada, la Silla Comportamiento. Se trata de una silla construida en 1835 como resultado del intento del cirujano y anatomista Sir Astley Paston Cooper (1768-1841) de construir una silla con la que se pudiera corregir la postura defectuosa que producen las habituales en los niños. Como podéis ver, la silla obliga a los niños a sentarse correctamente, es decir con la espalda recta y la cabeza erguida, tal como me dice mi fisioterapeuta. Esta silla hizo furor y además la consideraron muy bien instrumento, no sólo para asegurarse una correcta columna vertebral, sino para adquirir unas formas de movimiento elegantes y pausadas, diría que armónicas. Por ello, en aquellos salones victorianos que nos recrean las películas, estaban estas sillas dispuestas a contribuir a la salud de los niños, pero también a sevir de potro de tortura y castigo cuando hacían esos mismos niños alguna pifia. Sentarse en ellas era salud pero era también un tormento ya que, con su asiento pequeño para no poder moverse, con su notable altura y con su respaldo rígido, era muy fácil caerse de ellas.