Estoy leyendo unas bulas del siglo XVI y entre esa información de archivo descubro la Bula «De Salute gregis Dominici», emitida el 1 de noviembre de 1567, por el papa san Pío V. Y me indican que en ella el Papa prohibe los juegos taurinos, alegando que son «estos sangrientos y vergonzosos espectáculos dignos de los demonios y no de los hombres». Prohibe cualquier participación activa o pasiva en ellos, llegando hasta el nivel de avisar que «si alguno llegase a encontrar en estos la muerte, que la sepultura eclesiástica le sea negada». El papa, un hombre empeñado en reformar las constumbres de la sociedad, prohibe también más cosas cuando dice: «prohibimos e impedimos, en virtud de que la presente Constitución estará vigente para siempre, so pena de incurrir ipso facto en la excomunión, permitir que tengan lugar espectáculos de éste tipo, donde se hostigue a toros y otras bestias salvajes…». Me parece un documento interesante, máxime cuando en aquel tiempo la salvajada que se producía en una plaza era monumental, cuando la fiesta de los toros quizás tenía muy poco del arte que ahora puede caracterizarla… En resumen, un momento de la historia de esas fiestas en las que se hostigan a los animales y a las que el papado colocó en la dificil papeleta de que todos los que en ellas participaran o asistieran fueran castigados con pena de excomunión.