Hoy, Día de los Santos Inocentes, este blog cumple su sexto aniversario y lo hace con la convicción de que ha sido un tiempo generoso, educativo y fructífero. La amenazada inocencia que conmemora la Iglesia en el dia de hoy, es algo que ha estado recorriendo las letras de estas páginas, infundiendo reflexiones y posibilitando encuentros, construyendo momentos inolvidables. Por eso, seis años después, tengo que reconocer que he tenido la dicha de vivir las apasionantes aventuras de conversar con todos los rincones del planeta; de sentirte mirando por una ventana al mundo que, al final, es un espacio de encuentro en el que compartir no sólo conocimiento, sino también sueños y tristezas, ilusiones y esperanzas. Así, sobrepasados los dos mil doscientos días, camino de los siete años, tan sólo puedo agradeceros vuestra colaboración y compañía virtual, convencido de que hay un vínculo inalterable entre la creatividad y el progreso, entre la cultura y la construcción del futuro que, únicamente, se puede realizar entre todos. Por eso, por todos, por los que pueden enseñarnos tantas cosas, por los que podemos compartir algunas pocas, estaremos en este privilegiado espacio en el que miramos hacia el futuro, desde la vanguardia que es un proceso de fe en el progreso, porque nadie puede amar la Historia si no la entiende como las raíces que dan savia a ese fluir de las ramas que suben al cielo, que construyen la vida cada mañana.