Hoy vamos a dedicar estos minutos a recordar al contradictorio papa
Pablo V, Paulo V, que gobernó la iglesia universal en los veinticinco primeros años del siglo XVII. Y lo hacemos por que él fue el pontífice que dictó una curiosa Bula Papal por la que se declaraba que los indígenas del Nuevo Mundo, de las Américas eran realmente hombres y no seres irracionales como se había considerado por algunos poderes. Como ven las cosas de la historia nos enseñan mucho, porque estamos en el 2 de junio de 1537, casi cuarenta años después del descubrimiento, resolviendo que América estaba poblada por hombres y mujeres, es decir por hijos de Dios con ciertos derechos. No es extraño que fuera este papa miembro de una familia de Siena, el que cerrara la polémica que alentaban los comerciantes que veían muchas ventajas en que los indios sólo fueran tenidos como seres casi animales. Paulo V fue uno de los hombres que más trabajaron por lograr la paz en todo momento, por pacificar y normalizar la relación entre estados en guerra. Pero, curiosamente este mismo papa fue el cedió a las presiones de sus cardenales para intentar silenciar a Galileo Galilei con el que se reunió en 1616, intentando hacerle renunciar a su teoría de que la tierra giraba en torno al Sol. Y para que se hagan idea de la importancia del personaje, este fue el que canonizó a Santa Teresa de Jesús, a san Ignacio de Loyola, a san Francisco Javier y a san Isidro Labrador. Como ven, un hombre cercano a lo español.