Día a día

JOSE LUIS CALVO, PRESIDENTE DE DISTRITO

Esta mañana hemos podido asistir varios concejales del Ayuntamiento de Zaragoza y muchos cientos de zaragozanos, junto a diversas autoridades nacionales de la ciudad y de la comunidad, en el marco de la Semana Medieval de Valdefierro a un acto entrañable y muy emotivo, en el que hemos visto emocionarse al concejal José Luis Calvo cuando le entregaban los vocales de su Junta un trofeo como testimonio del agradecimiento de un distrito por todo lo que ha trabajado por ellos. Era un trofeo cargado de sentimiento y de espontaneidad, de confianza y de disgusto por su desaparición de las listas, tal y como han manifestado públicamente muchas gentes de a pie y algunos responsables de los movimientos vecinales, de los mayores y de las asociaciones culturales, a los que nos ha sorprendido –pues no es lo habitual- ver por sus arrugadas caras esa lágrima furtiva que delata que afloran los sentimientos y la persona. En estos tiempos de dureza, crispación y deslealtad, no deja de ser bueno tener la oportunidad de vivir estos momentos. Ha sido una brisa llena de sinceridad la que ha recorrido esta mañana el escenario, amplio y colorista, en el que cientos de personas han aportado su granito de arena para conseguir un buen final de actividad, un buen final de ciclo, un buen final de un curso tutelado por este presidente de Distrito elegido como mejor deportista de Aragón en 1963. Sobre el escenario emoción y en el patio de butacas fervor en los aplausos. Fuera, seguro que alguien se está equivocando y mucho, pero todos tenemos derecho a equivocarnos. A mí me queda la satisfacción de haberlo propuesto para presidir el distrito de Oliver-Valdefierro hace cuatro años, tema sobre el que el tiempo me ha dado la razón.